2001: Odisea en el espacio de Staley Kubrick de 1968 no es una película fácil. Las dos horas y media que dura la película merecen mucha concentración, y así se desarrolle este ejercicio mental, después que aparecen los créditos finales se requiere de información extra para cerciorarse si en verdad se comprendió la historia o es que el mensaje del director iba en otra dirección.
Pues resulta que la película es una metáfora que empieza con unos primates y sus primeros contactos son seres extraterrestres y llega hasta la exploración del humano en el espacio en búsqueda de respuestas a la posibilidad de vida fuera de la Tierra.
Como en la mayoría de películas de Kubrick, la narración se desarrolla lenta pero dentro de los objetivos del director por mostrar esta evolución. Sin embargo se llega a entender la narración, aunque requiere de un análisis más profundo para comprender al director.
Seguramente, Odisea en el espacio no llame la atención de las generaciones actuales, pero en su momento se convirtió en la película que inspiró a otras en la actualidad. En la cinta animada Wall-e, por ejemplo, hay una referencia a este filme, mientras que ese enfrentamiento máquina-hombre ha sido la idea principal, y hasta común, en varias producciones. Quizás por eso es un clásico en la ficción.
Kubrick ha logrado una película alabada por los mismos científicos que la consideran una buena ficción que trata a la perfección la ciencia, y reconocida como una de las mejores de la historia del cine. Si quieren ver el origen de otras cintas de ficción, vea esta cinta. La única falla del filme es que produce un avance científico para el 2001 que no se ha producido ni se produce, aunque se espera que el sueño de Kubrick se materialice en los siguientes años.




