Compartir

en-primera-plana

En Primera Plana nos trae un tema que debe indignarnos y que ha caminado impune en los últimos años: el abuso infantil en la Iglesia Católica. La película cuenta la historia de varios casos de pederastía, y la elaboración de un reportaje que ayudó a destapar estos crímenes que se convirtieron en el mayor escándalo de la iglesia en Boston, Estados Unidos. Afortunadamente, en su momento, tuvo el efecto esperado.

La película tiene su fortaleza en los diálogos. Las palabras que escuchamos nos acercan a este problema que se mantuvo oculto hasta que la prensa empezó a urgar y animar a las víctimas a revelar sus testimonios. Las palabras en En Primera Plana lo son todo.

Hay mucha sutileza en la narración de la historia porque no vemos un testimonio dramático o desgarrador, sino una  declaración y la investigación de varios crímenes que no tuvieron la justicia apropiada. Aquí no van a ver víctimas llorando a mares o protestas, sino conversaciones reveladoras, sin necesidad de ponerle picante y moco.

El filme abarca esta problemática desde el punto de vista de los periodistas. Nos describe cómo es que se va desarrollando la investigación, desde la recolección de datos hasta la publicación del informe. Si bien los periodistas toman el tema sin subjetividades, lo abordan con bastante pasión e indignación, sin perder los parámetros y las certezas que todo buen reportaje periodístico debe tener. El corazón no tiene porque quitarle la razón a una nota periodística, por eso se recomienda que los hombres de prensa vean esta película.

El desarrollo de la película es clásico. Como en la época de los 70: simple, directa y con bastante diálogo.

En el medio del filme se intenta generar suspenso. Se pretende crear un misterio cuando se revela que la denuncia de abusos infantiles en la Iglesia de Boston había llegado años antes al diario que hoy investiga y que por razones extrañas se archivó el caso. Al inicio parece que la intención de la historia era hacernos creer que la investigación periodística se iba a desarrollar con algunos tropezones, hasta nos da la idea que en cualquier momento este proceso se quebrará, sin embargo este misterio (mal desarrollado) solo sirvió para darnos una lección y para decirnos que a veces no reparamos en la magnitud de los hechos por muy buenas personas que somos o creemos ser.

Al contrario, el filme da la impresión que la investigación se desarrolló sin problemas, porque los periodistas iban, y con bastante suerte, encontraban la información y los testimonios. Al final terminamos con la impresión que es un reportaje más por esfuerzos que por complicaciones, aunque este tipo de investigaciones tiene más obstáculos que suerte.

En las actuaciones destaca nítidamente Mark Ruffalo, un periodista intrépido, identificado con el problema y apasionado, como muchos reporteros (que conozco)  que no bajan los brazos cuando saben que la verdad está de su lado. El resto del elenco está bien, pero Ruffalo está mejor.

La cinta los indignará, los hará pensar mejor sobre este tema que aún no tiene justicia y a los periodistas los invitará a regresar a las calles a investigar esos casos que necesitan resonancia para que sean juzgados adecuadamente como el hombre manda. Altamente recomendable.

Compartir
Artículo anteriorAsí se hicieron los efectos visuales en Misión Rescate
Artículo siguienteTWD spoiler: Qué pasará con Carl
Haciendo un flashback reparé en que siempre he visto películas. Me acuerdo de Furia de Titanes; de las cintas de vampiros que no me dejaban dormir; de Quo Vadis y todas las cintas de Semana Santa. Y hasta hoy, ya mayor, me siguen acompañando. Las películas son mis mejores amigas. La compañía en ratos de soledad y, por momentos, las respuestas a las dudas generadas por nuestra cabeza. La idea de esta página no es más que compartir lo que me gusta con ustedes e invitarlos a disfrutar, como yo, de este arte.

1 Comentario

Dejar una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.