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He demorado más de un mes para terminar la segunda temporada de Daredevil de Netflix, algunas veces por falta de tiempo, y otras, debo ser sincero, por falta de interés. A diferencia de la temporada anterior, pocas veces me atrapó la nueva temporada.

La segunda temporada se divide en dos partes. Una donde se demoran en introducir a El Castigador (o The Punisher) y luego a Elektra. En esos episodios se observa su ferocidad y las razones que los convirtieron en seres oscuros.

LOS NUEVOS

The Punisher busca vengarse por el asesinato de su esposa y dos hijas. A su favor tiene su entrenamiento militar y su buen uso de las armas de guerra, pero principalmente su decisión para jalar del gatillo. Con él no hay palabra bonita que lo detenga.

Mientras que Elektra está loca. Le gusta pelear, matar y supuestamente busca una organización mafiosa cuando sus intereses son otros. Apela a su antiguo amor con Matt Murdock (Daredevil) para formar una alianza, pero su personalidad hace dudar de la conformación de ese frente.

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En la última parte se ve lo interesante, pero principalmente cuando se utiliza a The Punisher y se integra a un antiguo rival: Wilson Fisk. Hay giros, hay misterio y tensión, además que este personaje se desata y se convierte en el sádico que no hemos visto en los primeros capítulos. Las escenas son bastante violentas y en eso se conserva el estilo de la primera temporada, además de las peleas grupales donde los personajes se convierten en superhéroes a punta de puños y sangre.

Mientras que por otra línea va la historia de Elektra que sale un poco de la realidad que se describe de la serie para dar pase a una fantasía sin efectos visuales, pero alimentada por una leyenda, que solo sirve para ver en acción a Daredevil y Elektra juntos.

¿Y DAREDEVIL?

En esta temporada el protagonista, Daredevil, solo se convierte en el pozo a tierra de estos personajes. En el hombre que intenta controlarlos y ayudarlos porque los villanos los buscan a ellos y no al diablo de Hell’s Kitchen. Y en estos enfrentamientos, el personaje no solo los apoya, sino que se convierte en una suerte de consejero espiritual que les aconseja medir las consecuencias de sus acciones.

En la primera temporada vimos a un Daredevil confundido por sus acciones porque no sabía si lo que hacía era correcto o no, en cambio ahora, todo lo tiene claro y hasta código moral pregona. Lo único que se ve es que su tarea e superhéroe termina por afectar su amistad y romance. Esta temporada más es de Elektra y El Castigador que de Daredevil.

En conclusión esta temporada es bastante irregular, por momentos buena y por otros regular. Pocas veces es brillante. Ojalá que los creadores se den cuenta que si el soporte de la historia es su violencia y sus coreografiadas escenas de acción, también lo es su historia. Mención aparte merece la actuación de Jon Bernthal, El Castigador, quien se impone por encima del resto.

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Periodista con más de 10 años de experiencia en Arequipa, Perú. Amante del cine, series nivel intermedio, libros y música nivel básico. Todos estos campos merecen una buena presencia en la web. No me obsesiona que la gente vea buen cine o televisión, sino que sepa apreciarlo y aprender de él.

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