Compartir
Luke Cage
Luke Cage se estrena este viernes por Netflix.

Nos tomó mucho tiempo terminar Luke Cage, la nueva serie de Netflix y Marvel que se estrenó en septiembre. Es que cuando inicias una historia y no te atrapa, simplemente retrasas llegar al final.

Y eso nos pasó con Luke Cage. No tiene una historia que te atrape como sí sucedió con Jessica Jones y Daredevil, sino el desarrollo de un personaje extremadamente fuerte que busca más una aceptación civil que luchar contra el crimen.

Luke Cage vive escondido en la sociedad, aunque este perfil bajo le ha merecido una vida normal. Sin embargo tiene que mostrar la cara cuando su mejor amigo, el hombre que lo acogió, muere a manos de unos mafiosos.

Cuando intenta que los villanos paguen por ese crimen se muestra y empiezan los problemas.

La gente no está preparada para este tipo de superhéroes y por eso le resulta más fácil creer que no es el héroe de esta historia, sino el villano hasta el capítulo final.

No hay un villano que esté a su altura, sino una fabricación que intenta hacerle daño con su pasado y sus recuerdos emotivos.

Y lo que llama también la atención es que no es precisamente una serie diversa, sino una serie exclusivamente para actores afroamericanos. Los latinos, blancos y asiáticos casi ni existen en esta producción.

Pese a la fuerza que demuestra Luke, no hay buenas escenas de acción, ni buenas peleas, situación que la pone por debajo de lo logrado en Daredevil y Jessica Jones.

No es una mala serie, pero no es precisamente una para hacer una maratón.

No lo extrañen mucho que pronto lo veremos en Los Defensores, una especie de Vengadores para Netflix.

Dejar una respuesta