Compartir

Por el año 2011 el Ministerio de Cultura emitió un comunicado protestando por los inadecuados horarios de exhibición de Las malas intenciones. La queja iba en que la cinta nacional se exhibía a las 3 y 5 de la tarde. La programación la ponía en desventaja con otras películas de Hollywood.

Pero el trato dado a esta película, como a otras cintas peruanas estrenadas en los últimos años, pareciera confirmar que no les interesa en absoluto el desarrollo de nuestra cinematografía y más bien quisieran obstaculizar su llegada al público.

Seis años después, la situación no ha cambiado. La luz en el cerro no pasó de la semana en exhibición. Terminó con más de cuatro mil espectadores. Se estrenó en Lima, Huancayo, Cusco, Ilo y Tumbes. Según la producción no se tuvo un buen criterio para seleccionar las salas de cine para proyectar la cinta. Además se denunció que desde el martes empezaron a disminuir el número de salas asignadas para la película y el miércoles solo estuvo disponible en dos en Lima.

La cinta no funcionó, pero ni siquiera le dieron una semana más para mejorar. Ganó festival y tenía buenas críticas.

OTROS CASOS

Lo mismo le pasó a Solos, pese a que venía con el respaldo de Tondero, estudio que financió a las taquilleras Asu Mare y A los 40. La película de Joanna Lombardi terminó con mil espectadores en una primera semana. La sacaron de cartelera. Luego fue llevada a otras regiones a través de centros culturales o cine club.

La última tarde pasó por lo mismo. Luego de una semana de exibición y ante la amenaza de salida de la cartelera, Joel Calero, director de esta película, lanzó un mensaje por Facebook donde pedía al espectador acudir al cine para ver esta cinta. Logró estar seis semanas, pero superó apenas los 38 mil espectadores gracias al boca a boca en redes sociales.

Rosa Chumbe llegó a cuatro semanas con más de 13 mil espectadores.

El documental Rodar contra todo también tuvo este problema. Se estrenó en horarios inadecuados y por tres días. Llevó más de 100 espectadores en salas comerciales. Luego hizo una gira por el país.

TAMBIÉN LEA: Primeras reacciones a El sistema solar en Perú

Videofilia, película peruana seleccionada para representar al Perú en los Óscar en el 2016, estuvo en dos cines y dos semanas. Estuvo más tiempo en el extranjero.

El problema no está con las cintas de terror o comedias comerciales, un producto más masivo. Sino en estas pequeñas cintas independientes que no gozan del apoyo de la empresa privada y apenas reciben subsidios del Estado. Además que no gozan del gusto popular. Para mantenerse requieren de mensajes de Facebook y del boca a boca liderado por gente influyente en redes sociales. De lo contrario solo duran apenas unas semanas.

Lo que pasó en el 2011 se mantiene y nada ha cambiado. Por ese año El comercio hizo una pequeño estudio y comprobó que las cintas peruanas apenadas duraban unos días en cartelera. Y si te vi no me acuerdo de Miguel Barreda estuvo 13 días en cartelera;  El último guerrero chanka, una semana y El Inca, la boba y el hijo del ladrón, once días.

Más triste es que la película de Hollywood más mala y con bajo respaldo popular se mantiene más tiempo de una cinta peruana. Pero sigue siendo una opción para el público nacional.

Entonces quizás el punto no sea establecer una cuota de pantalla, sino garantizar una cantidad adecuada para la exhibición de una cinta peruana. Porque a veces el peruano prefiere lo de afuera que lo suyo y demora un poco para apreciar el producto nacional.

AÚN NO TE VAYAS

¿Racismo en La paisana Jacinta la película?

¿Once machos financió la nueva película de Aldo Miyashiro?

TAMBIÉN MIRA ESTE VÍDEO

Dejar una respuesta