Compartir

La Navidad en la familia del Solar no es precisamente similar a una publicidad de panetones. En esta película la familia no se sienta a la mesa a departir entre sonrisas y complicidades. Sino que se miran con mucha tensión para esperar cualquier palabra que los estimule a atacar. Sí a atacar. A recordar lo pésimo, padre, hijo, nieto o amante fueron en el pasado.

En El sistema solar la familia se reencuentra después de varios años, sin sanar los resentimientos. El padre retorna al hogar con su novia, la ex pareja de su hijo. Y regresa como si nada hubiera pasado. Gasta bromas, pregunta, pero siempre evade tocar este episodio de su vida que dejó deprimido a su vástago.

Esta situación se atiza cuando su hija revela la verdadera razón de la invitación: dinero de la herencia para criar a su hijo. Osea no era amor al chancho, sino a los chicharrones.

Así se compasa esta tensión con bastante humor negro. Con ironía, reproches y hasta lágrimas. Es que saca al aire, trapitos sucios que no deberían lavarse ante todos. Y situaciones que no vienen el caso. Ni tampoco tienen relación con el eje central.

TAMBIÉN LEA: Escucha la canción de Gisela Ponce de León en El sistema solar

Lo mejor de la película está en la canción de Gisela Ponce de León, titulada, Buenos días caballero. También a destacar la música. La actuación de Javier Valdés es sólida. Se nota la experiencia. Y Gisela Ponce de León maneja bien la locura de su personaje.

No es una película para todos. Hay bastante diálogo, aunque la cinta es corta. Pero dese la oportunidad de ver algo distinto. No todo es superhéroes y chistes baratos. También hay algo más que lo evidente.

AÚN NO TE VAYAS

Primeras reacciones a El sistema solar en Perú

Películas peruanas El sistema solar recibe críticas regulares en España

TAMBIÉN MIRA ESTE VÍDEO

Reseña Panorama
Regular
Compartir
Artículo anterior¿La velocidad de Flash es superior a la de Superman?
Artículo siguienteLa locura de Jim Carrey en El Lunático
Haciendo un flashback reparé en que siempre he visto películas. Me acuerdo de Furia de Titanes; de las cintas de vampiros que no me dejaban dormir; de Quo Vadis y todas las cintas de Semana Santa. Y hasta hoy, ya mayor, me siguen acompañando. Las películas son mis mejores amigas. La compañía en ratos de soledad y, por momentos, las respuestas a las dudas generadas por nuestra cabeza. La idea de esta página no es más que compartir lo que me gusta con ustedes e invitarlos a disfrutar, como yo, de este arte.

Dejar una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.