Compartir

El último 8 de diciembre Netflix estrenó la segunda temporada de The Crown (O en español, La corona) basada en la historia del reinado de Isabel II, actual monarca de Inglaterra.

Aunque se abordan otros asuntos, en esta nueva etapa de la serie no se discute sobre sus decisiones para gobernar, como sucedió en la primera temporada, sino en la crisis que debe enfrentar en su matrimonio.

Para su esposo, el duque de Edimburgo, no es fácil aceptar que su esposa gobierna Inglaterra y su casa. No es que esté en su contra, sino que se siente aislado e inútil en su propia casa. Por eso es que a veces debe alejarse de su familia.

Isabel acepta que tome su espacio, pero sospecha. Desconfía. No solo que tenga otra relación, sino que la haya dejado de querer.

Aunque hay sonrisas, más hijos y bromas, se respira tensión en palacio de Buckingham advertida solo por la pareja.

La reina no solo tiene que lidiar con los problemas de su país, sino también con su matrimonio.

HUMANIZAN A LA REINA

La segunda temporada de The Crown humaniza al personaje. No se limita a describir su trabajo de gobernante, sino que interioza más sus acciones como madre, esposa, hija y hermana. No parece una reina, sino una mortal con los mismos problemas de sus súbditos.

A la reina no le conviene un divorcio, pero tampoco desea un matrimonio de interés cuyo objetivo principal sea proyectar una equivocada imagen de matrimonio feliz. Por eso también cede, le pone ganas, apoya a su esposo. Pero llega momentos en que los conflictos la desbordan.

El gobierno y su vida matrimonial transforman su rostro en uno más rígido. Incluso su dicción es seca, incluso para expresar algún elogio. No obstante hay sonrisas, aunque tímidas que nos indican que todo va bien.

Hay buenas historias como aquella protagonizada por la princesa Margarita. No tiene muchos capítulos, pero su presencia es suficiente para darle acción a la serie. También hay que destacar el relato del rey traidor, el monarca que se entregó a los nazi y el encuentro entre la esposa del ex presidente de los Estados Unidos, Jackeline Kennedy, y su majestad, la reina Isabel II. Que precisamente no fue nada agradable.

Lo mejor también está en los vestidos. Los colores de las prendas resaltan entre la sobriedad de los palacios.

The Crown es una serie que merece una buena recomendación. Mírala si te gustan las historias de reyes y épicas.

Reseña Panorama
Buena
Compartir
Artículo anteriorStar Wars Los últimos jedi: La fuerza que divide
Artículo siguienteDiez películas de superhéroes que se vienen en el 2018
Haciendo un flashback reparé en que siempre he visto películas. Me acuerdo de Furia de Titanes; de las cintas de vampiros que no me dejaban dormir; de Quo Vadis y todas las cintas de Semana Santa. Y hasta hoy, ya mayor, me siguen acompañando. Las películas son mis mejores amigas. La compañía en ratos de soledad y, por momentos, las respuestas a las dudas generadas por nuestra cabeza. La idea de esta página no es más que compartir lo que me gusta con ustedes e invitarlos a disfrutar, como yo, de este arte.

Dejar una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.