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christopher robin

Christopher Robin convivía sin problemas con Winnie The Pooh y sus amigos cuando todavía era un niño. Pero al crecer y asumir responsabilidades familiares y laborales, esa relación se quebró. Nunca más asomaron a la realidad de Robin.

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Ya no queda nada de ese niño. Porque Christopher Robin es un adulto como todos pegado al trabajo, con la excusa de proveer a la casa (aunque no es tan excusa, porque sí tenemos que mantener una casa), aunque signifique sacrificar momentos con la familia, principalmente con su pequeña hija.

Pero cuando hay una crisis en su vida. Cuando tiene que decidir si prescindir de trabajadores a su cargo, aparece Winnie, The Pooh. Ambos se encuentran en medio de esta crisis. Pero el pequeño oso también tiene una. No encuentra a sus amigos. Se siente muy solo sin su grupo, y va en busca de Robin.

La relación se reanuda. Robin ayuda a Pooh, e indirectamente Pooh a Robin. Al quitarle rigidez a su cerebro logra que Christopher Robin piense en mejores soluciones para el reajuste anunciado en su trabajo. Pensar y sentir como niños a veces funciona en la vida real.

La película es bastante inocente, tranquila, donde los villanos son caricaturas, y los conflictos se resuelven con facilidad. Tiene un mensaje positivo que linda con la autoayuda. Por momentos se hace lenta y parece más apuntar a un público infantil, que adulto. No es tan complicado entender el mensaje de la película. Aunque francamente esperábamos un poco más.

Sinopsis

El niño que se embarcó en innumerables aventuras en el bosque de los Cien Acres con su banda de animales de peluche, ha crecido y… ha perdido el rumbo. Ahora les toca a sus amigos de la infancia aventurarse en nuestro mundo y ayudar a Christopher Robin a recordar al niño cariñoso y juguetón que aún tiene dentro.

Reseña Panorama
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Haciendo un flashback reparé en que siempre he visto películas. Me acuerdo de Furia de Titanes; de las cintas de vampiros que no me dejaban dormir; de Quo Vadis y todas las cintas de Semana Santa. Y hasta hoy, ya mayor, me siguen acompañando. Las películas son mis mejores amigas. La compañía en ratos de soledad y, por momentos, las respuestas a las dudas generadas por nuestra cabeza. La idea de esta página no es más que compartir lo que me gusta con ustedes e invitarlos a disfrutar, como yo, de este arte.

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