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somos campeones

Por Christiaan Lecarnaqué L.

Qué divertida es Somos campeones (o solo Campeones, en España). La historia de basquetbolistas con discapacidades intelectuales no solo es un relato de superación personal e inclusión social, sino también un mensaje de paternidad.

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Marco es un buen entrenador de baloncesto con problemas de carácter. Una airada discusión con el comando técnico de su equipo desencadenará eventos que lo llevarán a un equipo de jóvenes con discapacidades intelectuales.

Pero Marco tiene un problema mayor. No quiere tener hijos con su esposa. Fue abandonado por su padre cuando tenía ocho años e inconscientemente cree que hará lo mismo con sus vástagos, o simplemente no será un buen padre. Ni la convicción de su pareja que todos estos pensamientos están errados, lo convence. Sigue en sus trece.

Hasta que llega a este equipo de peculiar equipo de baloncesto. Su paciencia será puesta al máximo, porque francamente hay que tener mucha para lidiar con estos muchachos.

Pero lo que empieza como una obligación terminará siendo una necesidad para Marco. Empieza a creer en ellos, pero principalmente a tratarlos como personas, como lo que la sociedad no hace.

INCLUSIÓN

Las personas con habilidades especiales no existen para la sociedad salvo para las familias y algunas normas hechas solo para el papel y foto. Marco tampoco creía en ellos, incluso prefería mantenerlos a raya. Pero dejó que aflorara ese sentimiento paternal escondido y terminó aceptándolos. Para bien del equipo y de él.

La historia es bastante divertida, principalmente, en la primera mitad del filme. La película no toma estas discapacidades como un drama, sino que las utiliza para generar risas y carcajadas, porque hay en momentos, en verdad, en que no puedes evitar las risotadas. Y la vida hay que tomarla por el lado amable.

Además de ver la transformación de Marco, también somos testigos de una situación evidente: la discriminación a las personas con discapacidad. Lo vemos, lo sentimos (como dice Thalia), pero no hacemos nada. O simplemente, como hacía Marco al inicio, los mantenemos lejos de nosotros.

Lo interesante es que no son precisamente personas a descartar, porque si bien tienen limitaciones para un campo, no lo tienen para otro. Se desenvuelven igual como otro ciudadano. Así se demuestra en el buen contraste realizado por la película.

El final es una lección para todos. La frase “Lo importante es competir”, para algunos una justificación de conformismo, porque en la vida solo se debe competir y ganar, tiene otro sentido en el epílogo de Somos campeones.

Somos campeones es una película española altamente recomendable donde la pasarán bien. Además es la cinta representante de ese país en los Óscar.

Reseña Panorama
Buena
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Haciendo un flashback reparé en que siempre he visto películas. Me acuerdo de Furia de Titanes; de las cintas de vampiros que no me dejaban dormir; de Quo Vadis y todas las cintas de Semana Santa. Y hasta hoy, ya mayor, me siguen acompañando. Las películas son mis mejores amigas. La compañía en ratos de soledad y, por momentos, las respuestas a las dudas generadas por nuestra cabeza. La idea de esta página no es más que compartir lo que me gusta con ustedes e invitarlos a disfrutar, como yo, de este arte.

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