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No se sabe por qué, pero dos jóvenes deciden robar valiosas piezas del museo de Arqueología de México. Uno tiene una fuerte motivación: utilizar el dinero para llevar a su papá enfermo a un mejor hospital en los Estados Unidos. El otro simplemente se ve atraído por estos vestigios prehispánicos mexicanos. Pero no se sabe por qué quiere llevárselos.

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Aunque probablemente lo haga para demostrar que es bueno orquestando el asalto del siglo. En su casa, su papá no le tiene buena estima. No es que no lo quiera. Sino que no le ve futuro. Sus hermanas lo quieren, pero igual no están dispuestas a apostar por él.

El atraco parece perfecto. Todo lo tienen planeado. Casi no tienen problemas para sustraer estas piezas valiosas para los mexicanos. Hay mucho detalle que hace interesante ese momento de la película. Sus dedos trabajan con paciencia para retirar las vitrinas. Y a continuación cada actor simula una foto. Se mantienen quietos, mientras vemos como tienen sus manos el botín. Un aporte cinematográfico de la película.

Todo parecía sencillo. Incluso la suerte para estar de su lado. Sin embargo no previeron el final. Deshacerse del botín y obtener ganancia. Todo el país está atento a este robo. Las autoridades buscan con lupa esas piezas. Y los autores del atraco no parecen reparar en este detalle que al final terminará desencadenando el epílogo de este triste asalto.

Por momentos la película pretende funcionar como una ironía: robar un museo que sustrajo piezas valiosas a una cultura. Quizás no sea malo.

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Al inicio habla sobre ello. En una toma se ve como trasladan un enorme ídolo para colocarlo en el museo, pese a la oposición de las tribus. Más adelante también se ve un grupo de turistas apreciando una tumba y mencionando una máscara custodiada en el museo.

Y al final hay una conversación donde se habla del rol de los arqueólogos en este movimiento de piezas llevadas a museos o colecciones privadas para apreciar el trabajo de nuestros ancestros.

Museo se basa en una historia real, sigue el asalto, pero también a sus personajes, principalmente a Juan Nuñez (Gael García Bernal) quien lleva la voz cantante en este atraco. García Bernal transmite decisión en la primera parte cuando se ejecuta el robo, luego duda y al final incertidumbre combinándola con un poco de desesperación.

Su trabajo es bueno, pero también de Leonardo Ortizgris, quien interpreta a Benjamín, compañero de robo de Juan. Este personaje tiene claro porque comete este delito: Por lealtad y por su padre. El compañero de Juan parece mantenerse aislado, distante, pero activo cuando se trata de apoyarlo. A quien no deja hasta el final.

Museo se basa en una historia real, que sigue el asalto profundizando en el alma del autor intelectual de este robo. Recomendable.

Reseña Panorama
Buena
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Haciendo un flashback reparé en que siempre he visto películas. Me acuerdo de Furia de Titanes; de las cintas de vampiros que no me dejaban dormir; de Quo Vadis y todas las cintas de Semana Santa. Y hasta hoy, ya mayor, me siguen acompañando. Las películas son mis mejores amigas. La compañía en ratos de soledad y, por momentos, las respuestas a las dudas generadas por nuestra cabeza. La idea de esta página no es más que compartir lo que me gusta con ustedes e invitarlos a disfrutar, como yo, de este arte.

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