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la esposa

Por Christiaan Lecarnaqué L.

La esposa no hace es más de lo necesario. Puede cruzar sus manos debajo de su mentón y ver a su esposo disfrutar su gloria. Una sonrisa sutil y una mirada fijada en él. Ni un cabello se le mueve. Se le ve correcta, como la pareja ideal: apoyando a su pareja y dejando que goce de ese buen momento.

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Por eso cuando cambia de humor, o no quiere compartir mesa con su marido, o simplemente lo rechaza, sorprende. Por qué no disfruta con él esta victoria. Qué le pasa. ¿Tiene envidia? ¿O celos? Pues no. Es que su marido le robó esa historia. Ese es su momento.

La esposa, película protagonizada por Glenn Close, ofrece la historia de un escritor ganador del premio Nobel de literatura. La esposa lo apoya y felicita, pero después se ven gestos que develan una estafa. Aunque la buena esposa no pierde las formas, igual se siente su incomodidad.

El trabajo de Glenn Close como la esposa es sutil, de miradas, manos y diálogos suaves, pero directos. Mantiene en el límite a su personaje sin dejar que caiga en los dramáticos reproches o explosivas demandas. No es necesario porque deja, a lo largo de la película, que se manifieste el desazón y hartazgo de su personaje.

Por eso es que lidera las apuestas al Óscar en la categoría a mejor actriz. Aunque no lo crean Glenn Close nunca ganó el premio de la Academia. Logró seis nominaciones: El mundo según Garp, Reencuentro, El mejor, Atracción fatal (pueden verla en Netflix), Amistades peligrosas y Albert Nobbs en el 2012. Seis años después este trabajo podría llevarla, por primera vez, a acariciar el premio de la Academia.

Irónico, no. Su personaje, la mano que mece la cuna detrás del exitoso escritor, esperó por años un reconocimiento como la actriz que lo interpreta. ¿Se lo darán? o se cumplirá ese escenario de película, y la ficción se volverá, una vez más, en realidad. Veremos.

No pareció justo el final de la película. La esposa tenía derecho a su momento, pero la historia decidió llenarla de culpa y mantener ese secreto, hasta el día de su muerte.

Recomendable, más aún por el trabajo de Glenn Close, quien ojalá consiga el Óscar. Aunque la pelea en esta categoría está bastante fuerte.

 

 

Reseña Panorama
Buena
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Haciendo un flashback reparé en que siempre he visto películas. Me acuerdo de Furia de Titanes; de las cintas de vampiros que no me dejaban dormir; de Quo Vadis y todas las cintas de Semana Santa. Y hasta hoy, ya mayor, me siguen acompañando. Las películas son mis mejores amigas. La compañía en ratos de soledad y, por momentos, las respuestas a las dudas generadas por nuestra cabeza. La idea de esta página no es más que compartir lo que me gusta con ustedes e invitarlos a disfrutar, como yo, de este arte.

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