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el primer hombre en la luna

Por Christiaan Lecarnaqué L.

El primer hombre en la luna (First man) de Damien Chazelle, director de las buenas obras La la land y Whiplash, resulta reveladora. Un hombre caminando en la luna resulta una historia romántica, el símbolo de los sueños posibles y una victoria norteamericana. Pero detrás de este objetivo hubo muertos, tensión, obsesión y dolor. No fue una meta fácil.

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La película de Chazelle apunta a esa historia poca discutida y opacada por una teoría que niega la llegada del hombre norteamericana a ese satélite. Escuchamos, hoy más que nunca en internet, discusiones sobre si la bandera de Estados Unidos debía mantenerse estática o no, que cuantas vidas costó esta proeza.

El viaje a la luna fue casi imposible. Pero el sueño siempre se mantuvo intacto y Neil Armstrong, el héroe de esta empresa, se ve comprometido a alcanzarlo cuando tantas vidas cercanas, incluso, su hija, perdidas en este camino.

Al inicio la película se percibe poco emotiva, pero los personajes principales no son precisamente un derroche de amor. Principalmente Neil Armstrong, personaje interpretado por Ryan Gosling. Queda claro que es un buen padre, pero mejor científico. Sin embargo la expresión de sus emociones se equipara a los intentos que hace en cada episodio el popular Sheldon Cooper (bueno, un poco exagerada esta comparación, pero hay un parecido).

La muerte de su hija resultó muy dolorosa para él, pero significó un motor que lo llevó a cumplir con la misión. Solo cuando pisa la luna, por primera y única vez, reparamos en lo que esa partida demandó a su corazón.

LA MÚSICA

Lo mejor de la película está en los viajes al espacio. Principalmente aquel en que quedan atrapados en un constante giro que los pone al borde de la muerte y en consecuencia al fracaso de la misión. Lo que Chazelle hace en el espacio es excelente. Y con buena ayuda de la música en manos de su colaborador, Justin Hurwitz, quien ganó el Óscar a mejor banda sonora con La la land.

En sus dos primeras películas Chazelle pone a la música como la protagonista de sus historias. Aunque en El primer hombre en la luna la deja de lado, igual la incluye. Como ese tema tocado al interior de la cabina. U otros que se escuchan en la intimidad de su hogar.

El primer hombre en la luna es una propuesta diferente, pero con temas similares: el sacrificio que demandan las metas alcanzadas (sino acuérdense de los dedos del músico en Whiplash o las humillaciones sufridas en La la land) pero difícilmente por debajo de sus otros trabajos.

Reseña Panorama
Buena
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Haciendo un flashback reparé en que siempre he visto películas. Me acuerdo de Furia de Titanes; de las cintas de vampiros que no me dejaban dormir; de Quo Vadis y todas las cintas de Semana Santa. Y hasta hoy, ya mayor, me siguen acompañando. Las películas son mis mejores amigas. La compañía en ratos de soledad y, por momentos, las respuestas a las dudas generadas por nuestra cabeza. La idea de esta página no es más que compartir lo que me gusta con ustedes e invitarlos a disfrutar, como yo, de este arte.

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