Wicked: Por siempre, la segunda parte de la película estrenada el año pasado, explica el origen de los principales personajes de El mago de Oz y plantea que la bruja malvada no es realmente mala, sino víctima de una campaña mediática orquestada por una de las autoridades de Oz.
También lea: Crítica a Wicked, estrenada en el 2024
Esta es una película puente que conecta con el clásico de 1939. Es el típico filme que revela el origen de los personajes y, a la vez, funciona como un rompecabezas que da sentido a este universo.
Del mismo modo, continúa lavando la imagen de la villana al describir una maquinaria que refuerza ante los habitantes de Oz esta condición, sin darle efectivamente una oportunidad para expresar su propia voz.
En Wicked: por siempre nada es lo que parece
En esta película nada es lo que parece, pues Glinda —la “buena”— conoce de esta campaña de desprestigio, pero hace muy poco por desmontarla. Para ella, sus aspiraciones pesan más que su amistad. Para la película, esto está bien. Elphaba o el príncipe Fiyero cuestionan, pero no exigen un cambio.
Todo parece tan forzado: la amistad entre ambas cuando hay envidias y las supuestas buenas decisiones de la bruja al transformar a los personajes de El mago de Oz. De esta manera, ciertos tramos de la historia se perciben calculados y artificiales.
Además, ¿por qué conocer la versión del villano si no habrá una reivindicación pública? Al final, en este universo, ella sigue siendo la mala del cuento si les preguntamos a los habitantes de Oz. ¿Es más importante ofrecer esta versión al espectador que a los propios personajes de la historia? Aparentemente sí.
Aunque la bruja verde obtiene un final de cuento de hadas, continúa siendo la antagonista en el mundo de Oz. Este es un intento pobre por “blanquear” a la villana. Joker, de Todd Phillips, muestra los orígenes del personaje, pero aun así él sigue siendo malo: abraza su lado oscuro y lo deja florecer a costa de la sociedad.
En cambio, aquí la bruja tiene sus motivos, sabe que es víctima de injusticias, pero prefiere sacrificarse, esconderse y vivir lejos de esta podredumbre.
Por otro lado, el personaje de Glinda encarna la hipocresía de la bondad: oculta una personalidad edificada sobre intereses y ambiciones. En el momento en que se corona —quizás la toma más acertada— se proyecta más como villana que como el hada inocente del cuento.
Lo mismo de la anterior película
En lo visual, Wicked: Por siempre apuesta por la misma propuesta de su primera parte, aunque se aprecia menos esa iluminación blanca, sin definición, que hacía lucir más pálida a la película.
Las coreografías son sencillas y correctas, y ninguna escena musical alcanza el nivel de “Desafiando la gravedad”, de la primera entrega.
Pero, como toda película puente u origin story, mantiene el interés del espectador, que busca descubrir cómo empezó la historia de determinado personaje y cómo se conecta con otra película. Tiene una fórmula similar a la de, por ejemplo, Star Wars: La venganza de los Sith. Solo que, como en Joker, Darth Vader prefiere dejar aflorar su maldad a vivir en un mundo de fantasía.
Wicked: Por siempre ofrece una película correcta y entretenida, que no profundiza ni arriesga, y que prefiere darle voz a un personaje cuya verdad no altera en absoluto el idílico e inocente mundo de Oz.




![El diablo se viste a la moda 2 se pone seria [Disney+] el diablo se viste a la moda 2](https://elpirata.pe/wp-content/uploads/2026/05/el-diablo-se-viste-a-la-moda-218x150.webp)









