La incansable Anne Hathaway protagoniza El final de la calle Oak junto a Ewan McGregor (protagonista de Moulin Rouge! y el Obi-Wan Kenobi de la segunda trilogía de Star Wars). Hathaway protagonizó este año las exitosas La odisea y El diablo se viste a la moda 2, la discreta Mother Mary, y está por estrenar en octubre Verity: La sombra de un engaño.
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Por eso es que en cartelera vemos a Hathaway en doble función: una en La odisea y otra en El final de la calle Oak. Esta última es una película familiar de ciencia ficción con un argumento sencillo: un agujero de gusano trae al presente dinosaurios (esto no es spoiler, está en el tráiler) a un vecindario de los años 70 u 80.
Entonces, esta película se desarrolla en función de este inesperado evento y también de la crisis matrimonial que afronta esta familia. Es decir, la pareja protagonista, con dos hijos adolescentes, no solo debe enfrentar a estos animales extintos —para la historia, pero no para la ficción—, sino también al conflicto de pareja que existe entre ellos.
De alguna manera suena gracioso porque, una vez que los dinosaurios cesan su ataque y aparece una pausa en esta película de hora y media, la pareja se pone a reflexionar sobre el futuro de su relación. En ese sentido, el dramatismo no se enfoca solo en las consecuencias violentas de estos animales o en cómo escapar de ellos, sino en cómo reconstruir este matrimonio.
El final de la calle Oak entretiene y hace ¿algo más?
El final de la calle Oak tiene contenido. No solo entretiene, sino que a veces reflexiona; pero no es precisamente una extraordinaria película de dinosaurios, como algunas la califican en redes sociales, al punto de denominarla «la mejor desde Jurassic Park de Steven Spielberg». Es una película más en este universo donde —¡oh, sorpresa!— los dinosaurios son los enemigos públicos de los humanos.
En la última media hora se pretende incluir un giro en la historia de esta familia que vuelve a su cauce original cuando hacen uso del agujero de gusano y regresan a unas horas antes del ataque. Ese es otro problema en las películas de Hollywood: utilizar los viajes en el tiempo para revivir personajes, un recurso manoseado hasta el hartazgo en el cine de superhéroes. Si se van a deshacer de un elemento importante de la historia, ¿para qué traerlo a la vida? ¿Para complacer a las audiencias? Probablemente; así evitan finales más brutales y decepcionantes para el público familiar.
Pero lo cierto es que El final de la calle Oak cumple, arriesga poco y propone una historia entretenida para toda la familia en el cine.















