Las ilusiones perdidas: Crítica a la adaptación de la novela de Balzac

Las ilusiones perdidas destrozan la imagen idílica del escritor en la Francia del siglo XIX.

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De qué trata

Lucien es un joven poeta desconocido en la Francia del siglo XIX. Tiene grandes esperanzas y quiere forjar su destino. Deja la imprenta familiar de su provincia natal para probar suerte en París del brazo de su mecenas. Rápidamente abandonado a su suerte en esta fabulosa ciudad, el joven descubrirá lo que ocurre entre bastidores en este mundo consagrado a la ley del beneficio y el fingimiento. Una adaptación de la novela de Honoré de Balzac "Les illusions perdues".
Buena

Las ilusiones perdidas (Illusions perdues) es una película francesa que adapta la novela del mismo nombre de Honoré de Balzac.

El protagonista es un joven ambicioso llamado Lucien. Es un trabajador de imprenta que tiene un talento para escribir y emocionar con su trabajo. Vive en una provincia de Francia y tiene la oportunidad de viajar a Paris por el sueño de convertirse en escritor. Cuando llega a la capital se topa con una realidad completamente distinta.

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Aunque el sueño continúa intacto, la vida cultural no es precisamente romántica o idílica, como lo imaginó. Sino corrupta y comercial.

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En este nuevo entorno Lucien tiene que decidir si sumarse a este entorno para tener algo de éxito como escritor, o regresar a su provincia, trabajar y escribir sin que nadie reconozca su trabajo.

Pero el problema es que Lucien no repara que está rodeado de lobos y le falta mucha experiencia para cazar como ellos.

La película se regodea con esa atmósfera de corrupción que contamina la cultura francesa. No deja ningún detalle al aire. Describe bien cómo es que se fabrican los éxitos literarios y también los fracasos. Cómo se compran los aplausos y abucheos. Es una vida en que el dinero literalmente decide el futuro de los artistas de la capital. Los diálogos son mordaces y satíricos para criticar esta industria.

Parece un mundo en que nadie puede escapar. Donde ni siquiera los honestos pueden evitar contaminarse. Los personajes requieren de mucho tacto para mantenerse a flote o caer en el intento. Todos estos excesos me recordaron a El lobo de Wall Street de Martín Scorsese.

La historia de Las ilusiones perdidas va acompañada de un buen diseño de producción que recrea a la Francia del siglo XIX. Los exteriores se apoyan bien con carruajes, extras y coloridos vestidos para narrar esta comedia bastante trágica. A los amantes del drama de época les va a gustar esta cinta.

Pero también vale la pena destacar el buen trabajo del actor Benjamin Voisin, quien interpreta a Lucien, ofreciendo un retrato desolador del personaje, principalmente, al final de esta cinta.

Un dato no menor es que Las ilusiones perdidas ganó el premio César (los Oscar franceses) a mejor película, además de obtener otros seis premios más. No era para menos, porque es una buena película.

Christiaan Lecarnaque
Christiaan Lecarnaquehttp://www.elpirata.pe
Periodista de Arequipa. Trabajó como redactor y editor en el diario La República y Pueblo. Actualmente colabora en el medio digital Encuentro y sus críticas se comparten en Bam Noticias de Arequipa. También colabora con la Universidad Católica San Pablo. Fundó El Pirata para escribir sobre cine y series de televisión.
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