Como agua para chocolate, la miniserie disponible en HBO Max, es una adaptación del libro del mismo nombre, desarrollada en dos temporadas. La última se estrenó este año.
También puedes leer la crítica a Cien Años de Soledad de Netflix
Tita y Pedro cocinan una historia de amor aparentemente imposible a fines del siglo XIX e inicios del siglo XX.
Este relato, cargado de simbolismos, tiene a los platos mexicanos como los principales exponentes de los sentimientos de Tita. Cada potaje refleja el estado de ánimo de la protagonista, compartido con sus comensales, quienes quedan hechizados por sus emociones.
De esta manera, en esta historia de amor, la comida funciona como un elemento narrativo clave para profundizar en los sentimientos de Tita. A diferencia de otras propuestas en el cine y la televisión, la comida no busca generar hambre en la audiencia, sino transmitir sensaciones sobre el ánimo de uno de los personajes.
Las mujeres no tienen libertades
A ello hay que sumar que la historia sirve para poner en debate, una vez más, la poca libertad de las mujeres para escoger a sus parejas.
Tita ama, pero su compromiso con sus deberes la frena para vivir su amor libremente. Hay circunstancias que juegan en su contra, pero también sus decisiones la alejan de la felicidad plena. Entonces surge una lucha interna que, desafortunadamente, no sabrá resolver. Al final, deja que el deber se imponga.
En cambio, en sus hermanas se representan dos escenarios posibles: amar libremente o no hacerlo. En Gertrudis, por ejemplo, hay rebeldía y no tiene problemas en amar sin restricciones, aunque eso signifique el destierro de su familia y de la sociedad en la que vive.
Mientras que la otra hermana, Rosaura, sigue a pie juntillas las tradiciones y termina sin alma y sin capacidad de despertar emociones en otros.
Más parece una telenovela
Este punto de vista resulta interesante, pero a veces, mientras se desarrolla la historia, el romance y sus confusiones diluyen una discusión más profunda, para centrarse en una narrativa más cercana a lo telenovelesco, caracterizada por giros que enredan el amor y prolongan el desenlace entre los jóvenes enamorados.
No obstante, el final subraya que, si bien hay una reconciliación de estos corazones, esta será breve, ya que el destino no permite una relación prolongada y eterna.
Otro problema de Como agua para chocolate es que algunos conflictos se resuelven con demasiada facilidad, dejando vacíos narrativos.
¿Una buena adaptación?
Como agua para chocolate sigue la tendencia de adaptar novelas latinoamericanas importantes sin trasladar completamente su simbolismo poético. Tal como ocurrió con Cien años de soledad de Netflix, las representaciones se muestran de forma literal, como un recurso para evitar riesgos y posibles críticas de quienes leyeron la obra original.
Sin embargo, Como agua para chocolate se disfruta si el espectador se deja llevar por sus romances intensos y melodramáticos, propios de las producciones latinoamericanas. En ese sentido, entretiene, pero probablemente se olvide una vez terminado su visionado.


![Amos del universo: ¿Por qué no funciona esta película? [Prime Video] amos del universo](https://elpirata.pe/wp-content/uploads/2026/06/amos-del-universo-218x150.webp)


![La Voz de Hind Rajab y el drama palestino [Netflix] la voz de Hind Rajab](https://elpirata.pe/wp-content/uploads/2026/03/la-voz-218x150.webp)







