El éxito, a veces, puede convivir con facilidad con el abuso. Si la meta es la gloria y el maltrato lo justifica, bueno, hay que aceptarlo ¿no? Pero el alma no soporta el maltrato y en el algún momento llega a quebrarse para exigir justicia. El documental Atleta A, estrenado en Netflix, recoge historias de las gimnastas de Estados Unidos víctimas de ataques sexuales.

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La historia de Atleta A se sostiene en una investigación periodística del USA Today, sobre abusos sexuales cometidos por Larry Nassar contra gimnastas de la Federación de Gimnasia de Estados Unidos.

El documental detalla las denuncias con testimonios de las víctimas como del acusado. Larry Nassar era un hombre de familia, de prestigio académico y popular en el mundo de la gimnasia. Quién iba a pensar que este «buen hombre» cometiera estos abusos sexuales. Las evidencias demuestran que esa «buena reputación» solo era una fachada.

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Larry Nassar, acusado de abusar de gimnastas.

Además, el documental demuestra que existió una complicidad de la organización que lejos de investigar las denuncias presentadas por los padres, se hicieron de la vista gorda y prefirieron encarpetadas. En un caso, tomaron represalia con una de las denunciantes al dejarla fuera del equipo que representaría a los Estados Unidos en los juegos olímpicos.

Porque no solo se trata de los abusos cometidos por Nassar, sino de la inacción e indiferencia de la organización que prefirió el éxito y la gloria, al bienestar de sus deportistas.

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Las víctimas descargaron su furia contra el acusado, durante el juicio.

ATLETA A: CONTUNDENTE Y VALIENTE

No se puede negar la contundencia ni la valentía del documental. El final llega con una escena de catarsis donde las víctimas de este mal médico tienen la oportunidad de decirle lo que les hizo durante el juicio iniciado en su contra. Las más de 100 víctimas tuvieron por lo menos unos minutos para descargar su ira y frustración contra el acusado.

Para una mujer no es fácil hacer este tipo de denuncias, prueba de ello, es que en estos casos pasaron años, y muchas represalias, antes que llegará la ansiada justicia. Pese a que ya no hay miedo para denunciar, la sociedad todavía se pone del lado del agresor, lo apaña, y hasta le da el derecho de réplica, lo que no estaría dispuesto a hacer con una víctima de estos maltratos.

Vean Atleta A y abran los ojos. Disponible en Netflix.