SINOPSIS: Dos adolescentes de 17 años que viven en Texas realizan un experimento de lo más inusual: deciden juntar a un millar de adolescentes de su edad para que creen un gobierno representativo desde los cimientos. 

A propósito del debate entre Donald Trump y Joe Biden, recordaba el documental de Apple, Boys State, estrenado hace unos meses en su plataforma.

TAMBIÉN LEA: Crítica a Pienso en el final de Charlie Kaufman

TAMBIÉN LEA: El dilema de las redes sociales estrenado en Netflix

Esta película narra la simulación de una elección política con jóvenes de Texas con aspiraciones en el ramo. Son sometidos a pruebas y entrevistas para participar de este evento. Durante un fin de semana son divididos en dos bandos, o partidos, con líderes. Al final de la jornada de dos días deben elegir a un presidente.

Este ejercicio político se desarrolla en Texas todos los años involucrando de esta manera a los jóvenes en política.

Al inicio el documental presenta personajes claves quienes proyectan una imagen limpia y juvenil propia de un muchacho de esa edad. Inofensivos, con ideas claras, ideales y utópicos, asegurando distancia de los modos políticos de los adultos.

Pero cuando inicia el juego político, la competencia entre ellos, la transformación es increíble. Hasta feroz. Los muchachos lo dan todo dentro de las reglas de este juego para vencer a sus rivales. Imitan las estrategias de los lobos viejos políticos norteamericanos para hacerse del triunfo ofrecido.

Atrás queda la inocencia y sus ideales. El objetivo es que sus ideas sean escuchadas bajo cualquier estrategia. Tampoco es que jueguen sucio, pero el cambio en varios de ellos es increíble.

Justamente al final, Boys State muestra que los principales protagonistas continúan por este sendero abriéndose campo en el apasionante mundo de la política.

Nadie puede ser ajeno a la lucha por el poder, cuando se ingresa a este juego, difícilmente se vuelve atrás. Recomendable.