SINOPSIS: Un atajo imprevisto provoca que una mujer, en plena búsqueda de un modo de romper con su novio, tenga que reconsiderar toda su vida.

Pienso en el final (I’m Thinking of Ending Things) de Charlie Kaufman no es una película fácil. Aparentemente habla de una pareja, Jake y Lucy, viajando en medio de una tormenta de nieve para conocer a los padres de Jake. Durante este trayecto afloran problemas y miedos. Pero el argumento no es tan simple como se lee.

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La historia no es tan lineal, osea, pareja peleando, conocen a sus padres, hay crisis y al final o se reconcilian o rompen la relación convertidos en otros serenos humanos.

Al contrario, durante la narración aparecen elementos y diálogos que a primera vista no tienen lógica, pero que hablarían de otra historia.

¿EN LA CABEZA DE JAKE?

Hace unos días, un hilo de Twitter planteaba que la historia se desarrollaba en la cabeza de Jake, quien no solo sería el joven al volante, sino también el anciano que vigila y limpia un colegio. Esa historia de pareja solo sería parte de su imaginación.

pienso en el final

La hipótesis de Twitter parece tener sustento, porque, por ejemplo, en la primera hora de la película las escenas buscan hacer quedar bien a Jake. Nadie se ve como el malo de la película en su mente. Si Lucy (este personaje parece que no es real) decía: «no se si Jake es culto», él inmediatamente habla de poemas, libros y musicales.  O si ella habla sobre la importancia de la vejez, de inmediato aparecen tomas donde él se ve cuidando a sus padres en el final de sus días, en escenas dramáticas, lo más tristes posibles.

Durante esos diálogos se relacionaban algunas escenas con el anciano. Por ejemplo Jake recordaba el musical Oklahoma, y el anciano aparecía contemplando un ensayo de esa obra en el colegio donde trabajaba.

Otra pista. En el epílogo, en el musical final, cuando Jake aparece en una ceremonia hay una línea donde dice: «ojalá me hubiera atrevido a tener novia». Pero ¿sí la tiene? ¿O es que solo es su imaginación?

Más adelante vemos a Lucy ingresando al sótano. Cuando revisa las lavadoras retira un traje azul con una letra R en el pecho derecho. Esta prenda la usa ese vigilante de colegio.

pienso en el final

Al final termina esa historia y aparece ese anciano, harto, solitario tomando una decisión poco feliz.

¿O ES UN VIEJO RECUERDO?

Pero también podría ser el recuerdo de un viejo amor. ¿Acaso no vemos a un joven Jake y Lucy bailando una historia de amor en un colegio?

Por otros momentos parecía que se asemejaba a una historia de terror por la presencia de una familia peculiar, un perro que no dejaba de sacudirse, un sótano prohibido, una vendedora de helados asustada. Pero no va por ese lado.

PIENSO EN EL FINAL ES UN RETO

Pienso en el final no es una película fácil; se presta a muchas interpretaciones. El realidad el cine de Charlie Kaufman no es sencillo, sino echen una mirada a Eterno resplandor de una mente sin recuerdos. Esa película requería atención, pero desde el inicio todo estaba claro. En Pienso en el final se necesita de ayuda. Requiere de una participación activa del espectador y probablemente de mirarla dos veces. Pero no es una mala película.

Hay unas escenas que me recordaron al Show de Truman con Jim Carrey (en esa donde la nieve solo caía en el carro de Lucy y Jake). Hasta pensé que podría ir por ese lado. Pero luego de conversar y leer por redes sociales, parece que la película va por otro.

Pienso en el final es un reto. Advertido está amigo espectador. Ustedes qué entendieron de la película.