SINOPSIS: Las altas cordilleras de las montañas se alzan por encima de las nubes. Por momentos parecen fundirse con el mismo cielo. No existe dios y tampoco el diablo. Estamos en las alturas de los Andes peruanos, a más de 5000 metros sobre el nivel del mar, donde Celestino, un ermitaño campesino empieza un viaje de sanación con su vaca Samichay, desde la soledad y altura de los andes hasta el caos de la urbanización y los pueblos.

Samichay, en busca de la felicidad, de Mauricio Franco Tosso, estrenada primero en el festival de cine de Lima y ahora en la web de Cinestesia, es una película cusqueña grabada en quechua en las alturas de esa región.

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Rodada en blanco y negro, cuenta la historia de la relación de Celestino y su vaca Samichay, a quien prodiga cariño y lealtad.

Celestino y su familia vive en pobreza en medio de una tierra que no produce bajo un techo de paja y barro, alejado completamente de la modernidad.

Sin embargo, pese a este entorno adverso, Celestino parece optimista, porque mientras su madre anciana y su hija anhelan un mejor destino, él cree que todo mejorará junto a su vaca Samichay.

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Samichay de Mauricio Franco Tosso.

Queda claro en la película que la relación amo y vaca es fuerte, porque incluso cuando quiere venderla la ofrece como un amuleto, o mascota, más no como un producto. Ni siquiera la miseria que lo rodea lo lleva a cambiar sus sentimientos hacia este animal que en otras familias significaría una oportunidad para dejar atrás la pobreza.

Así se desarrolla esta triste y hasta trágica historia en los Andes cusqueños imponentes y hermosos, paisajes de ensueño que contradictoriamente cobijan relatos de pobreza, abandono y miseria.

Samichay apoya esta historia con mucho simbolismo. Como aquella que representa bien a la muerte con violín y niebla esperando fuera de la casa. Si en otras película la muerte es terrorífica y genera miedo, aquí se le da la bienvenida como una camino a la sanación y solución a problemas terrenales.

Vale la pena destacar al actor, Amiel Cayo, quien protagonizó Retablo y en esta película, también, se encarga de la música de la película. Su naturalidad ayuda a comprender mejor su relación con Samichay.