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    Crítica a La mujer maravilla 1984 de Patty Jenkins

    La mujer maravilla 1984 parece un sinónimo de Todopoderoso de Jim Carrey y Morgan Freeman, excluyendo de su historia la magia de los 80.

    mujer maravilla 1984
    La mujer maravilla 1984, estrenada de Patty Jenkins.

    SINOPSIS: En 1984, en plena Guerra Fría, Diana Prince, conocida como Wonder Woman, se enfrenta al empresario Maxwell Lord y a su antigua amiga Barbara Minerva / Cheetah, una villana que posee fuerza y agilidad sobrehumanas.

    Cuando miraba La mujer maravilla 1984 recordaba Todopoderoso del 2003 con Jim Carrey y Morgan Freeman, película que elevó a Freeman a Dios sin poderes divinos.

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    Por qué se me vino a la memoria esa comedia. Porque los argumentos son parecidos; diría iguales. En Todopoderoso, el personaje de Carrey adquiere los poderes de Dios y en un momento de ociosidad decide cumplir los deseos de todos sus fieles sin reparar en las consecuencias.

    En La mujer maravilla 1984 sucede lo mismo. Un personaje roba un objeto que otorga todo lo que pidas y este reclama más de lo debido (típico diría Rachel en Friends). Como se percibe todopoderoso, al estilo Carrey, concede todo lo que la mente humana puede desear.

    Todopoderoso
    Todopoderoso con Jim Carrey y Morgan Freeman.

    Así como En Todopoderoso se desata el caos. En ambos casos se arma un drama, y llegan a la misma conclusión: cuidado con lo que deseas.

    Quizás en La mujer maravilla 1984 el drama sea mayor, porque la heroína tiene que demostrar todo su talento para salir del embrollo. Una prueba necesaria en todo mundo de superhéroe para demostrarle al espectador que es capaz de volver las cosas a su estado natural. Incluso cuando ese embrollo podría traerle devuelta lo que más desea.

    ¿Y LOS 80?

    Cuando vi el primer trailer imaginé una película explotando al máximo los 80 mezclando su historia con la cultura de esa época. Pero la secuela se limitó a una puesta en escena de vestidos, peinados alborotados y ambientación de los escenarios. La magia de esa época quedó excluida por una soga que obliga hablar la verdad y un avión fantasma.

    Esta secuela no tiene la candidez de la heroína de la primera película, ni la complicidad con su pareja masculina. Pero resulta igual de entretenida. Demasiado larga, con un inicio innecesario y un par de villanos light tentados por concentrar mucho poder en sus manos como diría Gollum en El señor de los anillos.

    Al final la película resulta entretenida, aunque si de vez en cuando te pierdes en el celular, no pasa nada. Igual la entiendes.