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    Resumen

    Un marido destrozado jura llevar ante la justicia a los responsables de la muerte de su mujer, a la vez que protege a la única familia que le queda, su hija.

    Crítica a Sweet Girl con Jason Momoa en Netflix

    Sweet Girl, es una de las películas más vistas en Netflix cuya fórmula de la venganza funciona a la perfección para atraer el público.

    Sweet Girl, película protagonizada por Jason Momoa es la más vista en Netflix durante varios días. La historia de venganza de un David y Goliat parece haber funcionado entre los suscriptores que la tienen como una de sus favoritas por estos días.

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    Pero por qué funciona una película que casi todos los críticos la consideran regular o mala. Pues por varios factores. Primero Jason Momoa. Se hizo conocido en Juego de Tronos con su papel de Khal Drogo, el musculoso y rudo amante de Daenarys Targaryen. Luego más popular cuando apareció en la primera película de La liga de la justicia de Joss Whedon. Fue uno de los personajes, junto a Flash, que se puso al público en el bolsillo. Sin mencionar el éxito obtenido gracias a Acuaman (pronto lo veremos en la nueva adaptación de Dune). El carismático Momoa contribuye al éxito de esta película.

    Además la cinta ejecuta una historia ya conocida en el cine y de enorme efectividad. ¿A quién no le gustan las historias de revancha? El relato de una venganza, de un David contra un Goliat siempre funciona (como las cintas de Liam Neeson) más aún cuando se le suma rudeza, violencia, porque el malo de esta película merece una lección ante los ojos del respetable. En este caso, golpear a una empresa de medicinas casi siempre indolentes, más aún en tiempos de pandemia, genera empatía en el espectador.

    Luego viene ese giro de la historia que seguramente todos están comentando y que los dejó boquiabiertos en la última media hora de la película. Si es no o absurda, eso no importa, ya estás metido en el drama y que te lancen esa sorpresa deja boquiabierto al público y probablemente la haga más entretenida.

    Por qué no me gustó ese giro. Lo intuí cuando la pequeña estaba terminando sus clases de box; al final se confirmó la sospecha. Por otro lado, durante el desarrollo de la cinta no hay un indicio de esa transformación. A la muchacha se le nota en todo momento indefensa e insegura, salvo en las tomas del boxeo. Más parece una estrategia para aprovechar a Momoa en la pantalla, que un recurso narrativo.

    Sweet Girl es una película entretenida, con mucha acción, utilizando la vieja fórmula de la venganza que cumple con entretener al público. Que sea regular, inverosímil, con un exceso de drama inicial o una agente del FBI francamente ingenua o demasiado maternal con su fugitivo, es lo de menos. En esta película lo único que importa es lo que entretenga al público.