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    Resumen

    Moderna versión de "Romeo y Julieta". En el West Side de Nueva York, un barrio marginal, se disputan la hegemonía dos bandas callejeras: los "sharks" son puertorriqueños, y los "jets", de ascendencia europea. El jefe de los primeros es Bernardo, que vive con su hermana María, la cual acaba de llegar a Nueva York. Una noche, en un baile, coinciden los dos grupos y se desencadena una violenta pelea.

    Crítica a West Side Story de Steven Spielberg

    Amor sin barreras nos devuelve a los viejos clásicos musicales gracias a la mano de Steven Spielberg.

    En West Side Story o Amor sin barreras, Steven Spielberg hace un musical clásico, perfecto, bien cantado y actuado como aquellas joyitas clásicas de la mitad del siglo pasado.

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    Amor sin barreras es el remake del clásico de 1961 West Side Story. Esta película inspirada en la historia de Romeo y Julieta presenta dos pandillas de jóvenes que luchan por su territorio. En medio de este enfrentamiento dos jóvenes se enamoran, aunque cada uno pertenece a cada bando enemigo.

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    La historia puede ser conocida para aquellos que vieron el filme de 1961, pero resulta nueva para estas generaciones que tampoco han visto este tipo de musicales.

    Las coreografías están bien hechas y cronometradas. Están bien coordinadas y con buena armonía. Cada golpe o salto coincide con la música de la banda sonora. Los chasquidos de los dedos combinan bien con esta melodía. Ni mencionar cómo fluyen los colores de las prendas de los bailarines en estas escena. Las tomas son realmente coloridas, explosivas, divertidas y notables.

    Fiel al estilo de Spielberg, su trabajo está al servicio de la imagen y aprovecha estas secuencias para sacarle el jugo a la iluminación de los exteriores e interiores de las locaciones de esta película. La cinta adquiere tonalidades semejantes a las películas de los 50 o 60. Además hay una inclusión de tomas cenitales o aéreas que elevan mejor el musical.

    WEST SIDE STORY: BUENAS ACTUACIONES

    Pero Steven Spielberg no se queda solo con el aspecto técnico, sino que aprovecha bien las interpretaciones de sus actores como de Ariana DeBose, quien interpreta a Anita en esta película. Lo mejor de ella se ofrece en los minutos finales de Amor sin barreras donde embargada por el dolor y la ira expresa su frustración de vivir en un mundo donde desprecian a los inmigrantes.

    También mencionar el trabajo de la protagonista, Rachel Zegler, una pequeña actriz que interpreta a María. Una mujer enamorada, tierna, ocurrente y divertida. Además de ofrecer una buena interpretación canta las canciones de este musical con un tono bastante clásico como se escuchaban en las voces de los antiguos musicales de Hollywood. Si bien el drama le permite explorar un actuación más convicente, mejor queda cuando conecta con el otro protagonista, Angel Elgort, su pareja en la película, interpretando a Tony.

    En general todo el elenco está bien. Cantan y bailan de manera óptima. Incluso actúan bien cuando hay silencios.

    West Side Story es buena. Cómo es que Spielberg hizo esta película si nos tenía acostumbrado a dirigir proyectos vinculados más al drama, ciencia ficción y no al musical. Es la primera vez que prueba con este género y lo hace muy bien.

    A quien le encanta los musicales, le va gustar West Side Story. Pero en general es una de las mejores películas del año.

    Crítica a West Side Story de Steven SpielbergModerna versión de "Romeo y Julieta". En el West Side de Nueva York, un barrio marginal, se disputan la hegemonía dos bandas callejeras: los "sharks" son puertorriqueños, y los "jets", de ascendencia europea. El jefe de los primeros es Bernardo, que vive con su hermana María, la cual acaba de llegar a Nueva York. Una noche, en un baile, coinciden los dos grupos y se desencadena una violenta pelea.