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    Resumen

    Una pareja de cineastas estadounidenses se retira a la isla de Fårö, donde vivió el cineasta sueco Ingmar Bergman, en busca de inspiración para escribir sus próximas películas. Según avanza el verano y aumenta su fascinación por los misteriosos paisajes de la isla, la frontera entre realidad y ficción no tardará en desdibujarse.

    Crítica a La isla de Bergman de Mia Hansen-Løve

    La isla de Bergman puede verse como un homenaje a Ingmar Bergman o también como una forma de abordar el problema del escritor y su inspiración.

    La isla de Bergman hace un breve recorrido a la obra del director sueco, Ingmar Bergman, y analiza la crisis del cineasta cuando está estancado en su historia.

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    Dirigida por Mia Hansen-Løve la película tiene como protagonistas a una pareja de cineastas quienes viajan a la isla de Fårö en busca de inspiración para sus relatos. En esa localidad vivió Ingmar Bergman.

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    La escritura de Tony parece fluir sin problemas y a través de él conocemos un poco más al director de sueco. Sabemos de sus obsesiones, contradicciones y aciertos en su vida cinematográfica así como personal.

    Mientras que Chris busca que su pluma llegue al final de su historia donde parece estar estancada. No se le percibe ansiosa o irritable por hallar el epílogo perfecto, sino más bien dispuesta a recibir recomendaciones.

    La primera parte de la película está destinada a conocer más a Bergman y casi a la mitad viene la puesta en escena de la historia de Chris quien buscando desatar el nudo alrededor del final busca ayuda en su esposo Tony. La historia fluye bien y se hace interesante, incluso parece asemejarse a Escenas de un matrimonio de Bergman, mencionada en la película y recientemente estrenada como serie por HBO.

    Aquí es donde la ficción se mezcla sin problemas con la realidad. Los personajes de Chris interactúan alrededor de ella sin problema y con verosimilitud llegando al final añorado.

    Hay dos detalles de la película que parecen interesantes mencionar. Uno el contraste entre la tonalidad de las películas de Bergman y el lugar donde vive. Una isla de paisajes idílicos que transmiten calidez y tranquilidad, elementos difícilmente encontrados en las obras de Bergman.

    Segundo es que los foráneos están más interesados en conocer un poco más al director sueco. Los lugareños parecen desconocerlo y eso se observa en una escena en que Chris se topa con tres pobladores quienes parecen no conocer a la celebridad que busca el mundo exterior.

    La isla de Bergman se hace fluida, educativa, interesante. Transmite mucha tranquilidad y la quietud que buscan los protagonistas para acabar con sus historias.

    Crítica a La isla de Bergman de Mia Hansen-LøveUna pareja de cineastas estadounidenses se retira a la isla de Fårö, donde vivió el cineasta sueco Ingmar Bergman, en busca de inspiración para escribir sus próximas películas. Según avanza el verano y aumenta su fascinación por los misteriosos paisajes de la isla, la frontera entre realidad y ficción no tardará en desdibujarse.