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    Resumen

    La carrera literaria de la brillante y algo huraña escritora de novelas Loretta Sage (Sandra Bullock) ha girado en torno a las novelas románticas de aventuras que, ambientadas en lugares exóticos, protagoniza un atractivo galán cuya imagen aparece reproducida en todas las portadas, y que en la vida real corresponde a Alan (Channing Tatum), un modelo que ha centrado su carrera en personificar al novelesco aventurero. Durante una gira para promocionar su nuevo libro junto a Alan, Loretta es raptada por un excéntrico multimillonario (Daniel Radcliffe), con la intención de que la autora le guíe hasta el tesoro de la antigua ciudad perdida sobre el que gira su último relato. Deseoso de demostrar que puede ser un héroe en la vida real, y no simplemente en las páginas de sus obras de ficción, Alan se lanza al rescate de la novelista.

    La ciudad perdida: Crítica a la película de Sandra Bullock

    La ciudad perdida no es más que una película de entretenimiento con un arranque interpretante que se pierde en el horizonte de los clichés del cine de aventura.

    La ciudad perdida (The lost city) con Sandra Bullock y Channing Tatum arranca como una burla al género de aventuras. Como si quisiera ridiculizar sus clichés, pero termina por caer en lo mismo.

    Bullock interpreta a una escritora de libros de aventuras. Un oficio que resulta una contradicción. La autora tiene una vida nada divertida, pero sí la habilidad describir estas historias.

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    Mientras del otro, el galán, la inspiración de estas hazañas, no es precisamente el hombre macho, moreno, indomable y sin miedo a nada. Todo lo contrario. Solo es un modelo, escultor de su cuerpo cuya experiencia no abarca más allá del gimnasio donde se ejercita y las sesiones de fotos como modelo.

    Ambos personajes parecen haberse ideado para burlarse un poco de los tópicos del género de aventura. Generalmente en este tipo de películas hay un hombre valiente, empedernido, tosco y ambicioso. Por el otro lado una mujer aparentemente débil, engreída, que termina por sumarse a la misión imposible del hombre.

    Pero el inicio de La ciudad Perdida solo es engañoso. La burla a estos clichés y darnos una idea de que estamos ante algo nuevo, solo es un gancho para sumergirnos en la misma fórmula que intentaron criticar. Durante el desarrollo de esta hora y media que dura la película vemos lo mismo una y otra vez. No necesariamente porque esté bien estructurada, sino porque copia una fórmula de una manera fácil y algo entretenida. No hay nada más en esta película, como si se copiara a pie de juntillas las instrucciones para escribir un guion por primera vez.

    Cuando sabes lo que viene y encima sin ningún valor agregado, no genera interés, ni atención. Una película más en este horizonte del entretenimiento de Hollywood.

    La carrera literaria de la brillante y algo huraña escritora de novelas Loretta Sage (Sandra Bullock) ha girado en torno a las novelas románticas de aventuras que, ambientadas en lugares exóticos, protagoniza un atractivo galán cuya imagen aparece reproducida en todas las portadas, y que en la vida real corresponde a Alan (Channing Tatum), un modelo que ha centrado su carrera en personificar al novelesco aventurero. Durante una gira para promocionar su nuevo libro junto a Alan, Loretta es raptada por un excéntrico multimillonario (Daniel Radcliffe), con la intención de que la autora le guíe hasta el tesoro de la antigua ciudad perdida sobre el que gira su último relato. Deseoso de demostrar que puede ser un héroe en la vida real, y no simplemente en las páginas de sus obras de ficción, Alan se lanza al rescate de la novelista.La ciudad perdida: Crítica a la película de Sandra Bullock