More

    La herencia de Flora: Crítica a la película de Augusto Tamayo

    La herencia de Flora, nueva película de Augusto Tamayo, quien dirigió Rosa Mística, El bien esquivo y Muerte al amanecer.

    SINOPSIS

    Flora Tristán, una mujer valiente, escapa de los maltratos en Francia para reclamar su herencia en el Perú. A pesar de la traición de su tío, descubre las injusticias sociales y la esclavitud. De regreso en Francia, se convierte en escritora y defensora de los derechos de obreros y mujeres. En su vida, experimenta el amor, incluso con Olympe Chodzko, pero elige renunciar al romance para dedicarse por completo a su lucha por la igualdad y la justicia. Su historia es un testimonio de valentía y dedicación a una causa mayor.

    La película peruana, La herencia de Flora, dirigida por Augusto Tamayo está basada en la vida de Flora Tristán, una de las representantes más importantes del feminismo mundial, quien en su época visitó Arequipa para reclamar una herencia familiar.

    TAMBIÉN LEA: Rosa mística, crítica a la película de Augusto Tamayo

    TAMBIÉN LEA: ¿Qué pasó con Asu Mare 3?

    Primero vemos a una Flora desesperada por juntar dinero en Francia y viajar a Arequipa. En ese tramo se explica que vivía en condiciones precarias con sus hijos y un esposo agresor. Por eso es que era importante para ella reclamar ese dinero.

    Luego llega a Perú y enfrenta a la familia por esa herencia, y en esta parte de la película se percibe tan sencilla la resolución de este conflicto que hacen ver innecesaria la primera parte en la que dedican varios minutos a preparar al espectador para asistir a este choque familiar.

    Publicidad

    La otra herencia de Flora

    Ya la última parte la herencia queda en el pasado y se da paso al inicio del feminismo de Flora Tristán y hablar del otro legado dejado por la feminista a la humanidad. La protagonista no se da cuenta de las desventajas de ser mujer en Francia, pese a que vivía sometida a un hombre y una sociedad machista. Solo cuando llega al Perú es que nota que hay una lucha pendiente por las mujeres.

    Este tramo se aprovecha para que la protagonista interactúe con importantes personajes de la época como La mariscala o Francisca Zubiaga y Bernales, la esposa del presidente de Perú, Agustín Gamarra.

    La interpretación de Flora Tristán proyecta una mujer amable y cálida, pese todos los sinsabores atravesados en su vida. Nunca deja de sonreír, sino hasta que le dicen no a la herencia.

    Flora Tristán y Arequipa

    Personalmente leí algunos pasajes de su libro Peregrinaciones de una Paria donde va contando sus aventuras en Perú. Si bien no es una norma en el cine adaptar exactamente los hechos históricos, al leer el texto quedé con la impresión que Tristan fue un personaje duro, arisco y hasta contradictorio. Todo lo contrario a lo propuesto en la película de Tamayo.

    Además La herencia de Flora no deja de elogiar a Arequipa y los arequipeños cuando Flora Tristan tuvo adjetivos poco amables, principalmente, a la comida y costumbres de los nacidos en la tierra del Misti. Asumo que sus críticas estuvieron predispuestas por el maltrato sufrido por parte de su familia paterna. Pero la Tristan del libro no es la mujer risueña que aparece en la película.

    Al inicio del filme se advierte que esta no es una biografía oficial y que se tomaron algunas licencias narrativas, pero parece un personaje creado con poca verosimilitud.

    La herencia de Flora se estanca en diálogos con una limitada interpretación actoral. No hay fuerza ni naturalidad. Además que los personajes se desplazan por escenarios limitados que asemejan más a una puesta teatral que la de una película.

    No me funcionó esta película. Está claro que la idea es destacar el trabajo del personaje y su herencia feminista, pero se nota todo tan mecánico, que no gusta.

     

    Publicidad

    MÁS CRÍTICAS

    Flora Tristán, una mujer valiente, escapa de los maltratos en Francia para reclamar su herencia en el Perú. A pesar de la traición de su tío, descubre las injusticias sociales y la esclavitud. De regreso en Francia, se convierte en escritora y defensora de los derechos de obreros y mujeres. En su vida, experimenta el amor, incluso con Olympe Chodzko, pero elige renunciar al romance para dedicarse por completo a su lucha por la igualdad y la justicia. Su historia es un testimonio de valentía y dedicación a una causa mayor.La herencia de Flora: Crítica a la película de Augusto Tamayo