Beetlejuice 2: Crítica a la película con Jenna Ortega

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De qué trata

Tras una inesperada tragedia familiar, tres generaciones de la familia Deetz regresan a Winter River. La vida de Lydia, todavía atormentada por Bitelchús, da un vuelco cuando su rebelde hija adolescente, Astrid, descubre la misteriosa maqueta de la ciudad en el desván y el portal al Más Allá se abre accidentalmente. Con los problemas que se avecinan en ambos reinos, es sólo cuestión de tiempo que alguien diga el nombre de Bitelchús tres veces y el travieso demonio regrese para desatar su propio caos.
entretenida

Beetlejuice 2 es una película divertida. No tenía muchas expectativas sobre esta secuela dirigida por Tim Burton, pero las críticas escritas desde el Festival de Venecia, primer espacio en que fue estrenada al público, me animaron a verla en el cine. En realidad es una cinta entretenida.

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Es una cinta imperfecta, tiene sus fallas. Pero su objetivo va más por revivir este éxito de los ’90 y entretener a las audiencias.

Comparándola con la primera película, puedo decir que esta secuela está un poquito mejor.

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En Beetlejuice 2 se trabaja un poco más las motivaciones de los personajes. En esta segunda parte, las protagonistas son Lydia (Wynona Rider) y Astrid (Jenna Ortega), madre e hija, separadas por la muerte del padre.

Sin embargo este contacto con el más allá será una oportunidad para estrechar nuevamente lazos e intentar reparar la familia, con la ausencia del progenitor.

UNA AUSENCIA CREATIVA

Una decisión creativa en esta película es cómo incluyeron al personaje del padre de Lydia, interpretado por el actor Jeffrey Jones en la primera Beetljuice.

Este actor no aparece en la cinta debido a que fue acusado por posesión de pornografía infantil y registrado como agresor sexual. Entonces por obvias razones se prescindió de su presencia en esta película.

Más no de su personaje.

Y la forma cómo resolvieron este «inconveniente» fue bastante creativo. No se trató de darle una muerte y recordarlo, sino que tiene presencia a lo largo de la cinta y protagoniza una línea secundaria que le da más diversión a la historia.

LA MUERTE PARA TIM BURTON

Otro detalle que se mantiene en las dos Beetljuice es el punto de vista de Tim Burton sobre la muerte. Es que para el director el más allá es divertido y una oportunidad para tomarse licencias.

Pero también señala que uno queda como congelado en una escena, si la muerte es traumática. Y no hay «descanse en paz», si el fallecimiento fue accidental. Así que esta situación es una oportunidad para resolver y saldar cuentas pendientes.

En general, la película quedó bien para los objetivos que fue creada. Así que buscarle tres pies al gato, no tiene sentido. Siéntese en el cine, como pop corn y gaseosa y goce de esta nueva aventura de Tim Burton.

Christiaan Lecarnaque
Christiaan Lecarnaquehttp://www.elpirata.pe
Periodista de Arequipa. Trabajó como redactor y editor en el diario La República y Pueblo. Actualmente colabora en el medio digital Encuentro y sus críticas se comparten en Bam Noticias de Arequipa. También colabora con la Universidad Católica San Pablo. Fundó El Pirata para escribir sobre cine y series de televisión.
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