Zona Cero (Colony) me pareció una película coreana interesante. Aborda una epidemia zombi originada por un ataque bioterrorista, pero de una manera diferente.
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En Hollywood, por ejemplo, los zombis son violentos o veloces. También estas historias tienen su lado emocional, como en la serie The Last of Us de HBO Max. O los zombis evolucionan y aparecen más musculosos y vigorosos, como en Exterminio: La evolución.
En cambio, en Zona Cero, estos personajes son manejados por un terrorista a través de una comunicación semejante a la que emplean las hormigas para hacer sus tareas. Esta estrategia los hace más peligrosos y menos predecibles. El punto de esta narrativa es descubrir el verdadero plan detrás de este ataque zombi.
La película aborda esta idea como una posibilidad, con cierta certeza científica y con el dramatismo típico de las historias coreanas.
Coherencia narrativa en Zona Cero
También resulta interesante que Zona Cero no deja cabos sueltos y todo lo mencionado en los diálogos se resuelve a lo largo del filme. Hay una coherencia narrativa que incluso puede ser cruel, como en el caso del agente de seguridad y su hermana en silla de ruedas.
Del mismo modo, no teme desprenderse de los personajes si la situación lo amerita, detalle que no se daría en Hollywood, donde se busca más proteger a sus estrellas que a la historia.
Zona Cero es una película de zombis innovadora, que maneja bien la tensión y fascina con detalles que van describiendo el comportamiento de estos seres. Resulta aún más fascinante la posibilidad de que sean manipulados por un terrorista, un enfoque que hace que la historia sea todavía más aterradora. Una película recomendable para los amantes de este género.













