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La prisión está a punto de cerrarse y hay una opción para salvarla: venderla a una empresa, aunque siga siendo manejada por el gobierno. Aquí el cuarto capítulo de Orange is The New Black.

Los empresarios llegan a la cárcel para inspeccionarla y verificar si les conviene o no. Sin embargo llegan en un momento en que la mayoría de las residentes de ese establecimiento penitenciario afrontan sus crisis.

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Por un lado Piper está de mal humor porque es 7 de junio, el día de su cumpleaños. No quiere que nadie lo sepa, que nadie la felicite, ni la abrace. Está insoportable. Su familia va a visitarla, pero se muestra muy insolente, pese a que su irresponsabilidad la llevó a la cárcel.

Su padre va a verla por primera vez. «Cuándo he faltado a tus cumpleaños», le pregunta a Piper, y luego hace algunos reproches. Parece que el padre sí cumplió con su papel, y Piper no. Pero eso no comprende Chapman.

Mientras que Big Boo cree que ocultando su identidad de lesbiana, puede acercarse a una iglesia, conseguir seguidores con su supuesto «arrepentimiento» y donaciones, sin embargo no es tan fácil como parece, porque tiene que enfrentar aquello que siempre enfrentó: la homofobia, discriminación, segregación, etc.

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Al final no puede y regresa al camino que escogió.

Daya está preocupada porque Bennett no aparece después de dos semanas. Caputo le informa que el oficial no regresará. ¿Ahora qué pasará con Daya y su hijo?.

Los empresarios tienen que presenciar todas estas crisis y da la impresión que no están interesados, pero al final le hacen una propuesta a Caputo, que acepta.

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