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El dilema de los horarios de cine

La bronca y Casos Complejos no tuvieron la acogida del público. ¿Por culpa de los horarios o las películas?

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Me tocó ver Casos complejos de Omar Forero, como vi La bronca de los hermanos Vega, con un espectador. A diferencia de La Bronca, el cinéfilo compañero ya estaba ubicado en la parte más alta de la sala esperando el encendido de la pantalla. Con La bronca fui el primero y no el único.

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Hoy viernes 15 de noviembre, la cadena de cine Cinépolis, única empresa que llevó a Arequipa La bronca y Casos complejos, “castigó” al filme trujillano quitándole el horario de las 5 de la tarde y postergando la proyección para las 10 y 15 de la noche.

Siendo casi las dos de la tarde de este viernes, en la Ciudad Blanca, y al revisar la aplicación para la venta de boletos, no hay ninguna entrada vendida. Lo misma decisión se tomó con La bronca, solo que el horario propuesto fue 10:55 horas, casi 11 de la noche, que significa todo un desafío viajar a ese cine ubicado a 15 minutos del centro de la ciudad, y que por esas horas los vehículos escasean. Un reto apto solo para cinéfilos puros y duros.

En ambos casos solo le dieron un día de oportunidad. No funcionó y las reprogramaron en horarios complicados para el público. Pero también es cierto que el público no respondió. No solo con las películas peruanas. Vi Museo con Gael García Bernal, solo. Gilda, basada en la vida de la popular cantante argentina, con algo más de siete asistentes. En cintas menos comerciales, pero con nombres que podrían enganchar al público, como Nace una estrella con Lady Gaga apenas fuimos 20 y lo mismo, quizás un poco más, con Argo de Ben Affleck, estrenada hace unos años.

Entonces, ¿el problema son los horarios de cine ? Si le hubieran dado a La bronca y Casos Complejos funciones de 6 u 8 de la noche ¿el resultado hubiera sido distinto? ¿Hubiera visto la película con 10 o más?

Si los horarios son el problema, entonces por qué cuando asistí a la proyección de La revolución y la tierra, a la 1 y 40 de la tarde, la sala estaba casi llena. En Lima pasó lo mismo o ¿no?

¿MEJOR CAMPAÑA DE PROMOCIÓN?

 

Pues este debate de los horarios me sumerge en un dilema, porque sí es cierto que las cadenas de cine otorgan horarios inadecuados a películas (no solo peruanas, sino también independientes), también que apenas colocan sus trailer antes de las proyecciones. Pero también es cierto que en muchos casos el público no responde, entonces si la sala está vacía, ¿por qué la empresa debería mantenerla así durante una semana?

 

Podría ser una ausencia de una campaña de promoción, como sucedió con La bronca que salió con buenas críticas, y dos premios, del festival de cine de Lima, pero no escuchamos nada más (había una cuenta de Facebook, pero no de Twitter). Sin embargo, Casos Complejos ha tenido una cruzada de comunicación interesante en redes sociales y medios, pero el espectador no la acompañó en su lanzamiento. Al cierre de esta nota, solo 500 asistieron en su primer día de estreno. A ese ritmo no durará más de una semana en provincias.

El problema parece complejo y no solo se reduce a los horarios de cine. Porque el público responde cuando el boca a boca es fuerte, pero cuando no, simplemente se suma en la más sonora indiferencia. A este tipo de película hay que llegar con recomendación.

PD. A diferencia de otros años se estrenaron más películas peruanas en Arequipa, así como más cine independiente.

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