cobra kai

SINOPSIS: Secuela de «Karate Kid». Treinta años después de su enfrentamiento final en 1984 en el torneo de karate All Valley, Johnny Lawrence (William Zabka) está en un momento malo de su vida. Sin embargo, tras ayudar a Miguel (Xolo Maridueña), un niño que sufre bullying, Johnny decide volver a abrir el dojo Cobra Kai. El problema es que esto vuelve a desatar la rivalidad con Daniel LaRusso (Ralph Macchio), que ahora es un hombre de negocios felizmente casado, pero al que le falta algo tras la muerte de su mentor, el Sr. Miyagi. 

Cobra Kai es la historia del futuro de la trilogía de Karate Kid, película de 1984, un clásico de la época.

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La serie rompió fuegos con dos temporadas en el 2018, estrenadas en Youtube (que también ofrece series) pero previo pago. Pasó a manos de Netflix que anunció el rodaje de una tercera temporada.

Cobra Kai toma casi todos los personajes de Karate Kid y los reencuentra unas décadas después a excepción de Mr. Miyagi quien falleció en el 2011.

Todos están adultos, unos envejecidos, pero los rencores se mantienen casi intactos. Así como historia de telenovela los resentimientos entre Daniel Larusso y Johnny Lawrence, quien recibió la famosa patada de la grulla en la primera Karate Kid, están intactos.

Ambos adultos ya tienen familias y como es obvio, Larusso tiene una parentela perfecta con un buen respaldo económico y reconocimiento social. Al contrario de Johnny, quien es un desastre, apenas tiene trabajo y parece que todavía no supera la patada de la grulla.

En ese contexto los resentimientos vuelven aflorar y los hijos indirectamente se ven involucrados en este pleito. Todo empeora cuando el hijo de Johnny se pone de lado de Larusso y no de su padre. A favor de Johnny solo está su protegido, Miguel. Así se forma un triángulo de rencor, sumando a la hija de Larusso, y de amor al estilo Romeo y Julieta.

La historia se centra más en los muchachos que en los antiguos protagonistas de Karate Kid quienes viven en una enorme desconfianza. A veces dándose una oportunidad y a veces no. Una relación amical o reconciliación entre ellos es casi improbable.

En cambio, sus herederos parecen construir un camino sobre esa enemistad y, a diferencia de los adultos, no se dan tregua.

La ahora serie de Netflix aprovecha un clásico todavía querido por estas épocas y apuesta sus fichas a una época, los 80, apreciado hoy gracias al cine y televisión. Solo se suma a esta ola de evocaciones a películas y música que ha trascendido a su década.

Por eso resulta nostálgica, divertida y entretenida, porque si se le juzgara por otras cuestiones habría muchos problemas por señalar. Por lo tanto si quiere pasar un buen rato, Cobra Kai es una buena opción. La serie es un constante homenaje a Karate Kid.