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    Resumen

    Adaptación cinematográfica del héroe creado por Steve Englehart y Jim Starlin en 1973, un personaje mitad chino, mitad americano, cuyo característico estilo de combate mezclaba kung-fu, nunchacos y armas de fuego.

    Crítica a Shang-Chi y La leyenda de los 10 anillos

    Shang-Chi no se sale del molde. Es correcta. Ofrece lo que promete: acción, entretenimiento y humor. Aprovecha bien las artes marciales para transmitir fuerza y belleza.

    Las películas de Marvel parecen un copy paste. Utilizan la misma fórmula una y otra vez, y les funciona como el caso de Shang-Chi y La leyenda de los diez anillos, recientemente estrenada en los cines.

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    En estas cintas hay humor sarcástico, efectos visuales y muchas escenas de acción que generan poca sangre entre los protagonistas de las peleas. A ello hay que sumarle las peleas familias entre hermanos (Thor, La viuda Negra, Pantera negra, etc) o de la padres e hijos como el caso de Shang-Chi.

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    Es lo mismo, no es necesario ser un vidente para adivinar que es lo que viene en la siguiente película de Marvel. Pero pese a que se ve la misma fórmula, igual funciona. Shang-Chi es una película correcta que no se sale del molde y no la pasas mal. Por lo menos antes de la última media hora es entretenida gracias a las peleas coreografiadas, como aquella grabada en un metro, o el humor que viene de uno de los personajes llamado Katie, interpretada por Awkwafina, una conocida comediante que hizo una buena película llamada The farewell.

    En las peleas cabe mencionar que aprovechan las artes marciales para transmitir velocidad y fuerza, así como romanticismo (la escena inicial).

    Luego hacia al final la película se estrega a los combates finales mezclados con muchos efectos visuales, intervenciones milagrosas de personajes secundarios, momentos aderezados con un poco de drama y el epílogo feliz.

    Shang-Chi es una película correcta del entretenimiento donde difícilmente saldrás engañado o decepcionado si lo que quieres es pasar un par de horas de descanso. No hay un tema más de fondo, solo un lío familiar a resolver cuya solución, como verán en la película, llega hacia el final.

    P.D. Hay dos escenas poscréditos.