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    Resumen

    Una madre soltera hace trabajos domésticos para llegar a fin de mes mientras lucha contra la indigencia y la burocracia.

    Crítica a Las cosas por limpiar estrenada en Netflix

    Las cosas por limpiar habla de forma clara sobre la violencia familiar que afecta a muchas mujeres. Una historia que va directo al grano y que cuenta poco a poco el deterioro de una víctima de estos abusos.

    Se ve extraño que una serie como Las cosas por limpiar (Maid), que no encaja en la fórmula de popularidad en Netflix, esté entre las diez más vistas de esta plataforma. La historia sutil de violencia familiar parece haber conectado con esta audiencia.

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    Luego de una noche de peleas, Alex abandona a su pareja. Se va junto a su pequeña hija. A partir de esa decisión a la joven Alex le cuesta aceptar que fue víctima de lo que legalmente se considera como abuso emocional. No obstante tiene claro que no quiere regresar a su antiguo hogar y decide emprender un camino para sacar adelante a su hija.

    Al inicio da la impresión que se trata de una mujer que no se deja pisar el poncho (o empoderada) y no acepta abusos de ningún hombre. Sin embargo al enfrentar una burocracia indolente, una familia indiferente y pocas monedas en el bolsillo se encamina una vez más hacia el foco de la violencia.

    A ello hay que sumarle que Alex no reconoce ser víctima de abuso emocional y no acepta ser parte de este problema que la lleva a ceder y aceptar otra vez conductas de su expareja.

    Las cosas por limpiar es un buen ejercicio que grafica bien el vía crucis de las víctimas de violencia familiar y cómo es que este círculo vicioso se cierra una y otra vez. No necesita de golpes o violencia explícita para explicarle a la audiencia cómo funciona esta violencia. Recurre más a sutilezas para dar en el clavo en varios tramos de la historia.

    LAS METÁFORAS

    Lo interesante de esta miniserie es el uso de metáforas para conocer cómo es que se siente la protagonista. En una escena, sentada en un juzgado y con la mirada perdida, solo atina a entender «cosas legales y más cosas legales» sobre el enredo burocrático al que se enfrenta una víctima. O cuando siente que ya no tiene más alternativas que aceptar una vez más a su agresor, la vemos dentro de un tronco de árbol agobiada y desganada para salir adelante como al inicio.

    La serie, Las cosas por limpiar, no se va por las ramas y va directo al grano lo que resulta interesante para su análisis y conocimiento de aquellos que aún no toman la violencia familiar como un problema grave, de dependencia, que afecta a las víctimas. Quizás allí está el éxito de esta serie, popular en la plataforma de Netflix. Si no la entiendes, es porque tienes un problema.