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    Resumen

    Para ofrecer una vida mejor a su familia en la zona rural, Mateus, de 18 años, acepta un trabajo en un vertedero de São Paulo. Pero se ve atrapado en el peligroso mundo del tráfico de personas.

    Crítica a la película brasileña 7 prisioneros

    Buena película brasileña que habla con crudeza de la trata de personas en ese país.

    La película brasileña 7 prisioneros habla sobre la trata de personas en la modalidad de explotación laboral. Cuando empecé a verla pensé que se narraría esta historia como una película educativa que busca sensibilizar al espectador sobre este problema. Pero sucedió todo lo contrario.

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    El filme no busca ser predecible y exponer un problema tal cual como se desarrollan en los libros. Sino que utiliza este flagelo para construir, a lo largo de la hora y media que dura la cinta, un villano.

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    La primera media hora de 7 Prisioneros describe bien cómo funciona la trata de personas. Tiene todos los elementos que configuran este delito. Desde la captación, amenaza y explotación. Además que con un par acciones demuestra que ni las autoridades ni la población estará de su lado cuando decidan denunciar a sus traficantes. En realidad así sucede. A la sociedad no le interesa la trata. Siempre se ha mostrado indiferente y las autoridades, principalmente la policía, a veces es cómplice de este flagelo.

    Después de esa media hora uno puede predecir cómo se desarrollará la película con un final probablemente aleccionador y esperanzador. Sin embargo sucede todo lo contrario. Porque a partir de ese problema empieza la construcción de un villano.

    Un adolescente víctima de esa explotación laboral inicia su propio juego por la supervivencia. Sin embargo lejos de combatirlo se ve seducido por ese mundo y empieza a tomar decisiones muy prácticas.

    La película le da oportunidad para que retome el camino del bien, pero el protagonista decide seguir adelante en esa transformación. Entiende que su bienestar y el de su familia está primero y lejos de convertirse en un idealista, prefiere pasarse al lado oscuro de la fuerza. Pese incluso que observa más explotación laboral a su alrededor, su corazón lejos de ablandarse, decide endurecerse.

    Así funciona la trata de personas. Hombres y mujeres siendo explotadas por otros quienes aprovechándose de su vulnerabilidad y necesidad de trabajo deciden esclavizarlos. En la vida real los finales no son felices, porque incluso cuando llegan a rescatar a las víctimas, queda un enorme trauma difícil de superar con los años.

    Interesante planteamiento de esta película estrenada en Netflix.