Los espías más hábiles y ariscos de Inglaterra están en peligro en esta nueva temporada de Caballos lentos (Slow Horses). El punto es averiguar las razones detrás de esta persecución: está claro que se trata de una venganza por una antigua operación, pero hay algo más detrás de esta revancha.
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La serie británica regresa con su esencia intacta y su característico humor negro y ácido, sin que sus personajes pierdan un ápice de su naturaleza. Aunque parecen no soportarse, «cuando las papas queman» —como decimos en Perú— trabajan en equipo y desenredan la madeja.
Así, esta nueva aventura se desarrolla con mucha violencia y suspenso dentro de una composición visual interesante, sobre todo la construida en exteriores. A diferencia de otras propuestas de espionaje, la tecnología está ausente en el desarrollo de la historia; las principales herramientas de los agentes son el revólver y la intuición. Tampoco hay muestras de heroicidad, sino caídas en acción en las operaciones o reacciones absurdas propias de cada personaje.
Al final, la trama concluye que detrás de este acoso existen intereses políticos y comerciales que se resuelven con absoluta frialdad. En ese sentido, no hay concesiones dramáticas, sino decisiones pragmáticas para mantener el poder y conservar con vida a este grupo de agentes apartados de la inteligencia británica.
Caballos lentos no traiciona su espíritu
Caballos lentos no traiciona su propuesta y continúa ofreciendo nuevas historias fieles a su estilo. Los personajes se mantienen en sus trece, principalmente los secundarios, mientras que los protagonistas averiguan, temporada a temporada, misterios vinculados a sus vidas o enfrentan pasados supuestamente enterrados. Al no buscar una transformación interna forzada, la ficción se mantiene firme en su línea, sin ofrecer redención a los villanos ni cambios bruscos en el comportamiento de sus figuras.
Por eso su valor reside en la puesta en escena, en el manejo del misterio a lo largo de los capítulos y, sobre todo, en ese humor negro no apto para sensibles.















