Exterminio: La evolución, ¿una buena película de zombies?

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Exterminio: La evolución o 28 Años Después (con este título se estrenó en España) integra el universo iniciado en 2002 con 28 Días Después. Esta es una buena secuela que nos lleva a una pregunta: ¿es también una buena película de zombis?

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El virus de la rabia convirtió a los humanos en zombis y, como consecuencia, afectó el progreso de la humanidad. Veintiocho años después, una comunidad vive en una isla aislada del mundo, dominado por estos seres infectados por esta enfermedad.

En ese contexto, un adolescente debe aprender a lidiar con este nuevo universo. Sin embargo, se le presenta un reto que lo ayudará a madurar: encontrar la cura para la extraña enfermedad que aflige a su madre.

MADRE E HIJO

Si bien el mundo zombi está presente, la historia gira en torno a la evolución de este muchacho. Es cierto que recibe las primeras lecciones de su padre, pero no parecen ser suficientes. Necesita una motivación más fuerte, una tarea de vida o muerte que lo ayude a florecer y convertirse en un integrante útil para su pueblo. Por eso aparece la enfermedad de su madre, que lo impulsa a crecer y a ver con otros ojos el mundo que lo rodea.

Al centrarse en esta idea, la película adquiere otra dimensión, ya que no se limita a mostrar zombis persiguiendo humanos, sino que aborda la evolución de un joven a través del amor y el dolor.

Alrededor de este mensaje en Exterminio: La evolución hay escenas violentas y explícitas de ataques de las personas infectadas por la rabia, pero también tomas panorámicas logradas, que se asemejan a cuadros. Una de mis escenas favoritas es aquella en la que madre e hijo interactúan en un campo de flores amarillas. Parece que la belleza no se ha extinguido en este mundo posapocalíptico.

Salvo este detalle, la película está bien. Tiene corazón, drama y zombis rabiosos compitiendo contra la humanidad.

ZOMBIES EVOLUCIONADOS

La violencia es explícita y las secuencias, rápidas, exaltan el peligro que ronda a los humanos. Estas se superponen con imágenes de películas épicas para ilustrar lo que se viene. Por otro lado, los zombis ya no son básicos: ahora son más rápidos y fuertes, como los alpha. ¡Hasta se embarazan!

Tengo reparos con la última escena, que me pareció más un homenaje a los Power Rangers que un aporte real a la película. No le vi sentido, a menos que haya sido una forma de cerrar el relato iniciado con una secuencia de los Teletubbies.

Salvo este detalle, Exterminio: La evolución está bien. Tiene corazón, drama y zombis rabiosos compitiendo contra la humanidad.

Cómo entrenar a tu dragón: ¿Un live action necesario?

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Cuando me enteré de que estrenarían la versión live action de Cómo entrenar a tu dragón, me pregunté si era necesario hacer esta película. A la trilogía animada le fue muy bien. Es una de las mejores de su género. Sin embargo, esta propuesta podría deslucir ese logro.

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Luego de verla en el cine, no podemos negar que este live action es una adaptación fiel de la primera película animada. No le quita mucho ni añade algo diferente a lo que ya hemos visto. Así que verán la misma película en la pantalla grande.

Lo interesante de esta versión son las escenas de acción, principalmente aquellas referidas al vuelo de Furia Nocturna con Pipo. Son espectaculares y emocionantes. La acción en estas tomas genera cierta adrenalina y eleva mucho la película. Los efectos visuales son potentes.

FINAL EMOTIVO

Por otro lado, sobre todo hacia la última media hora de Cómo entrenar a tu dragón, la narración capta la emoción del final de la versión animada. Quienes vimos la película anterior ya conocemos el epílogo de esta historia, que no necesariamente es feliz, sino agridulce. Sin embargo, el live action genera el mismo impacto emocional que el final de la cinta animada.

TRABAJAN MEJOR LA RELACIÓN DE AMISTAD

Otro detalle importante es que se trabaja mejor la relación entre Pipo y Furia Nocturna a través de las imágenes.

Hay detalles que funcionan como simbolismos que nos ayudan a entender su vínculo o nos advierten lo que se viene. Por ejemplo, hay una toma en la que Pipo está sentado y su dragón, detrás de él, abre sus alas, dando la impresión de que estas le pertenecen a Pipo. Con esa sutileza, la historia nos advierte que ambos van a volar (también me hizo recordar a una de las escenas de Juego de Tronos).

¿Era necesaria o no? Creo que suma a la moda de los live action de Disney para enseñarles cómo se hacen y, quizás, también sirva para valorar una trilogía animada que es una de las mejores de su género.

Hay otra toma que presenta un paralelismo entre humano y dragón, donde ambas manos parecen juntarse a distancia. La escena nos indica que la relación entre ambos se está estrechando cada vez más.

Las interpretaciones aportan mucho y no dejan que la película se sostenga solo en sus efectos visuales. El drama y los diálogos le dan el complemento emocional a esta historia de amistad y transformación personal.

APRENDAN DE CÓMO ENTRENAR A TU DRAGÓN

La película se disfruta mucho. Hay respeto por la versión animada y, de lejos, está por encima de todos los live action que Disney ha hecho hasta la fecha.

¿Era necesaria o no? Creo que suma a la moda de los live action de Disney para enseñarles cómo se hacen y, quizás, también sirva para valorar una trilogía animada que es una de las mejores de su género. (Quienes vean la película por primera vez la van a disfrutar)

También es evidente que se aprovecha de la nostalgia de los cuarentones y treintañeros que vieron esta película de jóvenes, para presentar una misma historia contada desde otro punto de vista. Pero eso no quiere decir que sea una mala propuesta. En realidad, la película quedó bien y merece verse en el cine.

El contador 2: crítica a la película de Ben Affleck

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El Contador 2 parece centrarse más en la relación de hermanos entre Christian (Ben Affleck) y Brax (Jon Bernthal), y en las habilidades del protagonista para combatir el crimen, que en profundizar en su compleja personalidad.

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En esta secuela, Christian parece un vengador anónimo que busca estrechar su vínculo con su pariente. La película prefiere mostrar a este personaje operando fuera del sistema legal para obtener resultados en la lucha contra el crimen.

Ya no se ahonda en su habilidad con los números, sino en el manejo de armas. También en su capacidad para acercarse emocionalmente a su hermano, un sicario atípico que gusta de expresar sus sentimientos.

El Contador 2 funciona como un producto entretenido, corto y sencillo, dejando de lado las complejidades y las luchas interiores de su protagonista.

Se mantienen algunas manías del protagonista en esta segunda parte, aunque solo sirven para preservar la composición de imágenes ordenadas y limpias. Este elemento ayudó a conocer el mundo interior de este genio acostumbrado a tenerlo todo bajo control.

El problema es que, al no abordar más rasgos de su personalidad, ya no hay innovación en esas imágenes. En la primera película, estas composiciones fueron su fortaleza; en cambio, ahora solo son accesorias.

DESCUIDA LA IMAGEN EN EL CONTADOR 2

De esta manera, al dejar de lado la oportunidad de profundizar en la personalidad de Christian, hay pocas escenas para disfrutar desde el punto de vista visual. Solo hay una que vale la pena citar: la toma en que los hermanos conversan sobre el techo de unos camiones en movimiento.

En ese sentido, en El Contador 2 solo importan las habilidades matonescas del protagonista y su relación con el hermano.

Por otro lado, en este tipo de películas donde los personajes actúan al margen de la ley, los límites entre lo bueno y lo malo suelen ser difusos. Sin embargo, aquí la historia identifica claramente a los héroes, para que el espectador no tenga el dilema de juzgar si sus acciones fueron apropiadas o no.

No obstante, El Contador 2 funciona como un producto entretenido, corto y sencillo, dejando de lado las complejidades y las luchas interiores de su protagonista.

 

 

Bailarina: la furia delicada del universo John Wick

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En Bailarina, la violencia es pura y dura. Aquí no hay censura ni filtros. Los encuentros no tienen límites y literalmente se toma cualquier objeto al alcance de la mano para vencer al rival.

Esta película, protagonizada por Ana de Armas (Entre navajas y secretos, Sin tiempo para morir, Rubia), narra la historia de la asesina y bailarina Eve Macarro, quien busca venganza por la muerte de su padre. Este es un spin-off de las cintas de John Wick.

El filme tiene cuatro etapas marcadas: la niñez del personaje y el origen de su venganza, la preparación, el examen y la ejecución de la venganza.

En cada fase vemos cómo la protagonista evoluciona hasta convertirse en una asesina letal. No hay espacio para el drama, sino para la acción violenta. Está concentrada en vengarse y tiene que ser perfecta para alcanzar su objetivo.

UNA TIERNA BAILARINA

Pero también hay que reparar en que esta mujer no es una máquina de matar. Su corazón tiene espacio para la amistad. Aunque la mayor parte del filme se centra en desbordar acción, hay segundos en que la protagonista muestra su lado cálido y humano.

En esto ayuda, también, su mirada. Es que Ana de Armas, para ser una asesina en serie, da mucha ternura. Sus ojos no advierten su peligrosidad; todo lo contrario. Quizás sea un escudo del personaje o un elemento distractor, pero es difícil no pensar que esos dos enormes ojos transmiten todo lo contrario a lo que hacen sus manos y pies.

Aunque John Wick no es precisamente la representación de un psicópata, también transmite un poco de humanidad y calidez.

EL CORAZÓN DE LA PELÍCULA

No obstante estos detalles, Bailarina se centra en la expectativa de la audiencia sobre un producto nacido del universo de John Wick: combates duros y explícitos.

Este tipo de película suele convertirse en un espacio para ser creativos con las peleas, desarrollando coreografías inverosímiles y hasta jaladas de los cabellos.

Bailarina se concentra en lo que se espera de la película: violencia, acción y suspenso, y lo hace bien.

Pero en este caso, los encuentros son simples, y la variedad está en las armas. Los personajes pelean con revólveres, martillos, cuchillos, combos, machetes, lanzallamas, hasta platos y patines de hielo. Cada arma se emplea con una dinámica diferente que le da otro matiz a la pelea.

El producto queda bien, sobre todo hacia el final, cuando se recrea una pelea con lanzallamas. Esta parte de la película parece un juego de niños, un videojuego, una locura, pero queda espectacular. Especialmente cuando el enfrentamiento queda reducido a un lanzallamas y una manguera lanzando agua. La toma queda espectacular.

Por otro lado, la película cuida bien su imagen. Hay composiciones interesantes, sobre todo en exteriores, y la mejor viene hacia el final, cuando aparecen los lanzallamas.

En conclusión, Bailarina se concentra en lo que se espera de la película: violencia, acción y suspenso, y lo hace bien. Luego, pone una dosis necesaria de drama para identificarnos con la protagonista y produce una película entretenida y representativa del apreciado mundo de John Wick.

El Estudio: crítica a la serie de Apple TV

Hay muchas películas y series que se burlan de Hollywood en sus historias. El Estudio, creada por el actor y comediante Seth Rogen y estrenada por Apple TV, es una de ellas. Quizás aquí se intente ser diferente con la inclusión de innumerables cameos y la narración en plano secuencia.

Esta serie tiene como protagonista a Matt (también interpretado por Seth Rogen), quien se convierte en ejecutivo de un importante estudio de cine. Esto significa la oportunidad de aprobar anhelados proyectos cinematográficos. No obstante, el trabajo es complicado y tropieza frecuentemente con la inexperiencia de Matt.

No hay una historia lineal a lo largo de esta temporada, salvo en el primer episodio y los dos últimos, donde el relato está conectado. El resto se concentra en historias independientes cargadas de sátira y sarcasmo.

El Estudio es una sátira divertida que se burla de Hollywood dentro de los límites permitidos por el mismo criticado.

Pero lo que siempre se impone es su narración en plano secuencia, que da una sensación de rapidez, tensión y estrés. Esta técnica me hizo recordar a Birdman, de Alejandro González Iñárritu, estrenada en 2014. Ambas tienen la misma intención, aunque en El Estudio se siente más el afán de transmitir angustia y ansiedad.

A ello hay que sumar el uso del jazz, que ayuda en esa intención (algo que tampoco es nuevo, pues este recurso no solo se utilizó en Birdman, sino también en La La Land).

LOS CAMEOS EN EL ESTUDIO

Otro punto a destacar de la serie es la inclusión de varios cameos de importantes actores y actrices de Hollywood. Incluso aparece Martin Scorsese, director de cine, quien además ha actuado en algunas películas propias y fue personaje en cintas animadas como El Espanta Tiburones.

Pero, personalmente, creo que la aparición del director en el primer episodio de El Estudio es una de las mejores. No sabemos si se interpreta a sí mismo, pero resulta redondo al personificar a un director pasivo-agresivo, astuto, que sabe vender sus proyectos y no tiene reparos en mandar al diablo a quien se interponga. La rapidez de sus diálogos (Scorsese habla rápido) combina perfectamente con el estilo de la serie.

La comedia está bien. Si bien no inventa nada nuevo, aporta líneas interesantes, aunque pone más énfasis en las negociaciones para conseguir los proyectos, donde hay mucho detrás de cámaras con gritos, groserías, ironías y demostraciones de que importa poco el prestigio de los directores.

Podríamos decir que El Estudio es una sátira divertida que se burla de Hollywood dentro de los límites permitidos por el mismo criticado.

Hacks, cuarta temporada: crítica a la serie de Max

¿Podemos decir que la relación de Ava y Deborah en la serie Hacks es tóxica? Quizás. Ambas se necesitan, pero, cuando se odian, se hieren. Al final de la tercera temporada, ambas empujaron los límites a tal punto de quebrar la amistad. Ese fue un giro interesante que dejó con ganas de ver la siguiente fase de esta historia.

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Para quienes no han visto la serie (la recomiendo), tenemos que decirles que esta narra la historia de una popular veterana comediante, Deborah (interpretada por Jean Smart), quien recluta a la escritora Ava (Hannah Einbinder) para sacar adelante su alicaída carrera. La relación no es la ideal. Tienen sus altas y bajas, donde, a tropezones, una aprende de la otra.

UNA RELACIÓN TÓXICA

En la cuarta temporada, Deborah conduce un programa nocturno (late night): el sueño de su vida, con un detrás de cámaras accidentado. Ava la chantajea con develar un delicado secreto si no la contrata como escritora principal del show.

¿Qué pasó? ¿Acaso no eran amigas? Pues sí: amigas tóxicas. Sin embargo, Deborah prometió este puesto a Ava y luego se retractó, encontrando esta inesperada respuesta en Ava. En este punto empieza esta cuarta temporada.

QUÉ EXPECTATIVAS TENÍAMOS

La expectativa era que Ava se transformara en una mujer más dura y que Deborah empleara su poder para destruirla. Pero, en los primeros episodios ofrecen todo lo contrario. Hay puyas y reproches, aunque la historia lleva a ambas a reflexionar sobre las ganancias de su amistad. En ese sentido, hay momentos que ayudan a este objetivo, como cuando Ava va al hospital en busca de Deborah o la escena de la playa.

De esta manera, estos episodios sirvieron más para afiatar esta relación que para romperla. Esto se observa en el penúltimo capítulo, cuando Deborah hace un sacrificio por su escritora.

«La cuarta temporada de Hacks no decepciona. Ofrece momentos cálidos y divertidos. El guion ofrece giros interesantes»

Pero la duda viene siempre sobre Deborah, porque, cuando parecía que cambiaba y dejaba atrás su habitual egoísmo, retrocedía. ¿Pasará lo mismo en la siguiente fase de la serie? ¿O exigirá algo más a Ava por su inesperado sacrificio? Tenemos que ver los próximos episodios para reconocer que, en verdad, este personaje cambió y ya no ve a Ava solo como un medio.

BUENA TEMPORADA DE HACKS

La cuarta temporada de Hacks no decepciona. Ofrece momentos cálidos y divertidos. El guion ofrece giros interesantes, como aquel en que Deborah corre en la playa para rescatar a su amiga Ava, o cuando demuestra su lealtad a Ava en vivo, pero que, en ese momento, termina con una moraleja cínica y propia de nuestros tiempos. Simplemente brillante.

Estas tomas —principalmente la de la playa— exponen el buen trabajo de Jean Smart como Deborah, a quien se le siente verdaderamente arrepentida y reconocida por la amistad de Ava.

También destaca la historia de Kayla y Jimmy, los agentes de Deborah, quienes protagonizan una relación disparatada, desigual, pero que, en esta temporada, también habla de su lealtad, una idea que va acorde con la premisa de esta entrega.

Con este nuevo ciclo de Hacks vamos a reír, reflexionar y gozar de esos golpes que da la comedia para despertarnos y ver la vida desde otra perspectiva.

La viuda negra: crítica al estreno de Netflix

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La Viuda Negra de Netflix es una película aceptable, inspirada en el caso «La viuda negra de Patraix», ocurrido en 2017 en España. Esta cinta no arriesga ni inventa nada. Apenas raspa en la superficie para construir un perfil psicológico sobre una asesina, ni se atreve a ahondar más en la pericia policial.

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Esta película arranca con un grupo de policías del departamento de homicidios de Valencia investigando la muerte de un varón cuyo cuerpo fue encontrado en una playa de estacionamiento. En esta primera parte, Maje, la viuda, aparece como la víctima colateral de este crimen.

Luego, la película da un salto: se centra en la viuda y sus relaciones. En esta parte de La viuda negra vemos a una mujer atractiva, insatisfecha con su matrimonio. No necesariamente por responsabilidad de su marido, sino porque tiene un gran apetito sexual.

Sin embargo, llega un momento en que ya no se trata solo de atender sus necesidades, sino de manipular y eliminar a quien se ponga en su camino, como su esposo.


CÓMO SE DESARROLLA ESTA PELÍCULA

En esta parte de la película, todo se trabaja a nivel de interiores. El erotismo es tímido, se limita a mostrar las curvas del personaje central y los sonidos; parecen escenas más sacadas de campañas publicitarias, limpias y coreografiadas. Todo se va contando en encuadres clásicos que no salen de lo convencional.

Por otro lado, a violencia está prácticamente ausente: solo vemos al asesino acercarse a la escena del crimen.

Más importante para la película es hacer énfasis en un cinismo telenovelesco de la protagonista, con sus mentiras e hipocresías, dejando a la actriz Ivana Baquero, conocida por El laberinto del fauno, con la tarea de sostener al personaje.


¿QUÉ ES LA VIUDA NEGRA?

La viuda negra no es precisamente un drama policial donde abundan los detalles detectivescos y el punto de vista de los agentes, sino que más bien quiere asemejarse a un thriller erótico en que el juego sexual termina con un crimen. Aunque se construye a medias, debiendo pasión, emoción y complicidad en su historia, como sí se observa en otras películas del género, como Bajos instintos.

Otro detalle es que ni el relato erótico ni el policial se mezclan; cada uno va por separado, y esto está bien marcado. La policía figura al inicio y final de la película, mientras el drama ocupa la mitad. Lo policial, en esta cinta, es anecdótico. Este elemento se utiliza más como narradores que como agentes activos dentro de la historia.

De esta manera, no hay una unidad en la narrativa, un enfoque o punto de vista claro que ayude a indagar más sobre los personajes o sucesos, dejando todo como una representación artística básica y con pocas emociones.

Si se hubiera apostado por un perfil más erótico conoceríamos más sobre el origen de su insatisfacción sexual. Un relato más policial se hubiera centrado más en el trabajo de los detectives, que en emplear la investigación para contar el crimen.

Entonces, la narrativa en La viuda negra no apasiona ni siquiera hace el intento de indignar a la audiencia a través del cinismo de la protagonista; simplemente se limita a describir hechos que probablemente todos ya conocían en España y que ahora se los repiten con imágenes.

The Last of Us, segunda temporada: crítica a la serie de Max

La segunda temporada de The Last of Us no empieza bien para Joel y Ellie. En el primer episodio se advierte tensión entre ellos y no sabemos muy bien qué causó este distanciamiento.

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No obstante, esta distancia, en Ellie aflora un cariño por Joel demasiado tarde cuando llega la muerte de este de manera cruel y no necesariamente injusta. Desde ese momento, Ellie emprende una cruzada para vengar la muerte de la persona que intentó ser su padre.

El problema es que a Ellie le sobran más ganas que habilidades. Su rebeldía no es precisamente sinónimo de inteligencia. Su impetuosidad la lleva a tomar decisiones arriesgadas que la colocan a ella y a sus amigos en peligro.

Además, en la práctica probará que una cosa es pensar en la venganza y otra llevarla a cabo. Cuando tiene al frente a los responsables de la muerte de Joel, duda, intenta el diálogo, pero no se anima a gatillar la supuesta ira de su venganza.

Ese es un problema si tenemos en cuenta que su rival a vencer, Abby, es decidida. Ella no va por las ramas. Simplemente dispara y se acabó. Esta es una cualidad que Ellie aún no desarrolla. A lo largo de esta temporada nos queda claro que Ellie es una joven aún en proceso de aprendizaje.

El episodio seis, quizás el mejor de esta temporada, explora la relación de Joel y Ellie. Gracias a este capítulo conocemos las razones del distanciamiento de ambos y también repasamos algunas cualidades de la personalidad de Ellie. De ser una dulce niña, pasa a cuestionar más a Joel, pese a que muchas de las decisiones tomadas por él buscaron protegerla. Ni así logra el perdón de la joven.

UN PUNTO DE VISTA

A lo largo de estos siete episodios se ha narrado el punto de vista de Ellie. Su venganza parece tener razón, más cuando presenció la muerte de su compañero. Sin embargo, el otro lado, el de Abby, tenía sólidos argumentos para sentenciar a Joel, y eso se explorará en la siguiente temporada.

¿Qué razón prevalecerá en esta historia del fin del mundo? Pues en un mundo tan complejo donde el límite entre lo bueno y lo malo es difuso, quizás la más fuerte.

Por otro lado, mientras se desarrolla la historia de Ellie, vamos conociendo a grupos de personas caracterizados por su crueldad. Su ánimo de defensa los convirtió en violentos y los enfrascó en constantes enfrentamientos. Del mismo modo, surge un interés amoroso para Ellie, por el momento un poco ambiguo e inestable.

UN BUEN EQUILIBRIO

La segunda temporada de The Last of Us pudo centrarse en ataques de los infectados o enfrentamientos entre los clanes formados luego del apocalipsis. Sin embargo, prefirió equilibrar y combinar episodios en que conocemos a profundidad a los personajes y sus relaciones, y otros donde el espectáculo ayuda a mostrar la violencia y crueldad de este nuevo mundo.

Pero cuando monta el espectáculo, sale bien. La primera secuencia del ataque de los infectados es buena. Esta no solo nos advierte de su ferocidad, sino también de su inteligencia.

Las interpretaciones están bien. La presentación de Abby en esta temporada y su remate en el final es bueno. Solo se necesitaron dos capítulos para saber que detrás de ese rostro tierno hay una mujer dura y directa.

Lo interesante también es la evolución de Ellie. Pues pasa de la adolescente inoportuna e inmadura a una mujer en proceso de desarrollar valentía y liderazgo.

The Last of Us entrega una sólida temporada que sabe equilibrar entre el drama y el espectáculo, dejando en el aire varias pistas que ojalá se trabajen en la siguiente temporada.