Jurassic World Renace: ¿A quién no le gusta los dinosaurios?

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Los números favorecen a Jurassic World Renace. Teniendo en cuenta que a los espectadores les fascina ver dinosaurios destruyendo ciudades y comiendo personas, la fórmula funciona.

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La última vez que se estrenó una Jurassic World fue en 2022. Se creyó que no generaría más interés en las audiencias, pero nada más lejos de la verdad, porque ha vuelto a convocar a millones en todo el mundo. ¿Por qué? Sencillamente, porque a la gente le gustan los dinosaurios. Son los primeros juguetes que se les compran a los niños, y verlos animados en una pantalla grande atrae a cualquiera.

¿QUÉ IMPORTA EN LAS JURASSIC WORLD?

Entonces, ¿la historia importa? ¿La actuación importa? Sí, pero solo para contar un relato. Tampoco se trata simplemente de ir al cine y ver dinosaurios; hay que darles un sentido en la pantalla grande. Pero sin complicarlo: el relato debe ser lo más sencillo posible para no opacar el espectáculo. Recordemos que los dinosaurios son las estrellas. Así que tienen que estar lo mejor hechos posible, con ayuda de los efectos visuales y el sonido.

Jurassic World Renace es solo espectáculo. Nada más. No se le puede exigir más, porque fue producida para generar millones.

El guion y la interpretación son accesorios en este show. Aunque hay cintas comerciales —en la misma franquicia, por ejemplo Jurassic Park (1993)— donde se observa que es posible combinar entretenimiento y una buena historia.

Hacer lo contrario es simplemente ganar dinero a costa del populismo cinéfilo. Así, la gente pasa un buen rato con popcorn en la boca, hablando casi toda la película, incluso contestando el celular, y prestando atención solo unos minutos a lo que hacen los dinosaurios. El combo perfecto. El remedio antiestrés.

SOLO ES ESPECTÁCULO

Jurassic World Renace es solo espectáculo. Nada más. No se le puede exigir más, porque fue producida para generar millones, y lo logró. En eso radica su éxito: no en ganar el Óscar ni en recibir la bendición de la crítica. Aquí lo que importa es el agua bendita que derrame la audiencia. El resto es secundario.

Por eso habrá más Jurassic Park o World, o la palabra que le quieran añadir para supuestamente diferenciarse del resto. Porque mientras nos sigan fascinando los dinosaurios, ahí estaremos, ansiosos por ver más de ellos en la sala de los cines.

Las 100 mejores películas del siglo XXI, según The New York Times

The New York Times consultó a más de 500 directores, actores e influyentes de Hollywood sobre las mejores películas en lo que va del siglo XXI. Con estas respuestas hicieron un lista de las 100 mejores películas que dejaron algunos detalles por comentar.

  • La mejor película es Parásitos, la primera película extranjera ganadora del Oscar a mejor película.
  • La mejor película de superhéroes es El caballero de la noche. Otra cinta de este género incluida en esta lista es Pantera Negra. No está Logan, Capitán América: Soldado de Invierno (mejores que Pantera Negra).
  • Hay tres películas latinas: Y tú mamá también, Ciudad de Dios y Roma. Además de dos españolas: El laberinto del fauno y Volver de Pedro Almodóvar, la única de este cineasta. El mexicano, Alfonso Cuarón, también, incluye a Los hijos de los hombres y Gravedad.
  • Hay 10 ganadoras del Oscar a mejor película: Parásitos, No es país para viejos, Luz de luna (le ganó a La La Land), Los infiltrados, Gladiador, Todos a la vez en todas partes, Doce años de esclavitud, Oppenheimer, En primera plana y En tierra hostil.
  • Hay cuatro cintas animadas, una en el top 10: El viaje de Chihiro, Wall-E, Up y Ratatouille.
  • Christopher Nolan es el director con más filmes en esta lista de las 100 mejores películas del siglo: El caballero de la noche, Memento, Inception, Oppenheimer e Interstellar. Le siguen Paul Thomas Anderson, los hermanos Coen y Alfonso Cuarón con cuatro. David Fincher, Quentin Tarantino y Spike Jonze con tres.
  • Steven Spielberg y Ridley Scott solo tienen una mención. Se olvidaron de Clint Eastwood. Tiene tres buenas películas: La chica del millón, Río Místico y Cartas desde Iwo Jima. Tampoco Hable con ella de Pedro Almodóvar y Dunkerque de Christopher Nolan. Otras ausencias en esta lista de las 100 mejores películas: Shrek, El pianista, Los increíbles, Toy Story 3, La La Land, El poder del perro, Los asesinos de la luna, El irlandés,
  1. Parásitos (Bong Joon Ho)
  2. Mulholland Drive (David Lynch)
  3. Pozos de ambición (Paul Thomas Anderson)
  4. Con ánimo de amar (Wong Kar Wai)
  5. Luz de luna (Barry Jenkins)
  6. No es país para viejos (Joel & Ethan Coen)
  7. Eterno resplandor de una mente sin recuerdos (Michel Gondry)
  8. Huye (Jordan Peele)
  9. El viaje de Chihiro (Hayao Miyazaki)
  10. La red social (David Fincher)
  11. Mad Max: Furia en la carretera (George Miller)
  12. La zona de interés (Jonathan Glazer)
  13. Los hijos de los hombres (Alfonso Cuaron)
  14. Malditos bastardos (Quentin Tarantino)
  15. Ciudad de Dios (Fernando Mereilles)
  16. El tigre y el dragón (Ang Lee)
  17. Secreto en la montaña (Ang Lee)
  18. Y Tú Mama También (Alfonso Cuaron)
  19. Zodiaco (David Fincher)
  20. El lobo de Wall Street (Martin Scorsese)
  21. The Royal Tenenbaums (Wes Anderson)
  22. El gran hotel de Budapest (Wes Anderson)
  23. Boyhood (Richard Linklater)
  24. Ella (Spike Jonze)
  25. El hilo fantasma (Paul Thomas Anderson)
  26. Anatomía de una caída (Justine Triet)
  27. Adaptación (Spike Jonze)
  28. El caballero de la noche (Christopher Nolan)
  29. La Llegada (Denis Villeneuve)
  30. Perdidos en Tokio (Sofia Coppola)
  31. Los infiltrados (Martin Scorsese)
  32. Novias en guerra (Paul Feig)
  33. Una separación (Asghar Farhadi)
  34. WALL-E (Andrew Stanton)
  35. Un profeta (Jacques Audiard)
  36. Un hombre serio (Joel & Ethan Coen)
  37. Llámame por tu nombre (Luca Guadagnino)
  38. Retrato de una dama en llamas (Celine Sciamma)
  39. Lady Bird (Greta Gerwig)
  40. Yi Yi (Edward Yang)
  41. Amelie (Jean-Pierre Jeunet)
  42. The Master (Paul Thomas Anderson)
  43. Oldboy (Park Chan Wook)
  44. Había una vez en Hollywood (Quentin Tarantino)
  45. Moneyball (Bennett Miller)
  46. ROMA (Alfonso Cuaron)
  47. Casi famosos (Cameron Crowe)
  48. La vida de los otros (Florian Donnersmarck)
  49. Antes del atardecer (Richard Linklater)
  50. Up! (Pete Docter)
  51. Doce años de esclavitud (Steve McQueen)
  52. La favorita (Yorgos Lanthimos)
  53. Borat (Larry Charles)
  54. El laberinto del fauno (Guillermo Del Toro)
  55. Inception (Christopher Nolan)
  56. Punch-Drunk Love (Paul Thomas Anderson)
  57. Best in Show (Christopher Guest)
  58. Diamantes en bruto (Josh and Benny Safdie)
  59. Toni Erdmann (Maren Ade)
  60. Whiplash (Damien Chazelle)
  61. Kill Bill Vol. 1 (Quentin Tarantino)
  62. Memento (Christopher Nolan)
  63. La pequeña Miss Sunshine (Dayton & Faris)
  64. Desaparecida (David Fincher)
  65. Oppenheimer (Christopher Nolan)
  66. En primera plana (Tom McCarthy)
  67. TAR (Todd Field)
  68. En tierra hostil (Kathryn Bigelow)
  69. Under The Skin (Jonathan Glazer)
  70. Let The Right One In (Tomas Alfredson)
  71. Ocean’s Eleven (Steven Soderbergh)
  72. Carol (Todd Haynes)
  73. Ratatouille (Brad Bird)
  74. The Florida Project (Sean Baker)
  75. Amor (Michael Haneke)
  76. ¿Dónde estas hermano? (Joel & Ethan Coen)
  77. Todo a la vez y en todas partes (The Daniels)
  78. Aftersun (Charlotte Wells)
  79. El árbol de la vida (Terrence Malick)
  80. Volver (Pedro Almodovar)
  81. El cisne negro (Darren Aronofsky)
  82. The Act of Killing (Joshua Oppenheimer)
  83. Inside Llewyn Davis (Joel & Ethan Coen)
  84. Melancholia (Lars Von Trier)
  85. Anchorman (Adam McKay)
  86. Vidas pasadas (Celine Song)
  87. La comunidad del anillo (Peter Jackson)
  88. The Gleaners and I (Agnes Varda)
  89. Interstellar (Christopher Nolan)
  90. Frances Ha (Noah Baumbach)
  91. Fish Tank (Andrea Arnold)
  92. Gladiador (Ridley Scott)
  93. Michael Clayton (Tony Gilroy)
  94. Sentencia previa (Steven Spielberg)
  95. La peor persona del mundo (Joachim Trier)
  96. Pantera negra (Ryan Coogler)
  97. Gravedad (Alfonso Cuaron)
  98. El hombre oso (Werner Herzog)
  99. Memorias de un asesino (Bong Joon-ho)
  100. Superbad (Greg Motolla)

Locos de amor, mi primer amor: un musical inocente y vacío

Locos de amor, mi primer amor peca de inofensiva. No hace nada. Ni arriesga ni exige. A veces entretiene y otras, aburre. A casi diez años del estreno de la primera Locos de amor, intentó rascar algo del éxito de esa cinta, pero ni siquiera arañó la superficie.

Hay tantos problemas que no se sabe por dónde empezar. Uno de ellos está en el guion. Las historias que se intentan construir se ven tan accesorias que, mejor, hubieran dado más espacio a los musicales. A veces, los diálogos dicen cosas que ni se entienden.

EN QUÉ SE INSPIRÓ

Por ejemplo, hay dos personajes: Eduardo y Milagros, que se gustan. Milagros le dice a Eduardo algo como: “Tú me diste seguridad”. ¿En qué momento? ¿En qué escena? Lo más cercano que vimos de ellos fue un paseo en bicicleta cantando una canción. Más adelante, Eduardo le dice a Milagros: “Tú me inspiraste”. ¿A qué? Si dice que no tiene buen rendimiento académico, ¿en qué lo ayudó?

La historia LGTBI entre Micky y Xavi es apenas una aproximación. Un coqueteo. Pudo ser la mejor parte del guion, pero quedó en intención.

También hay problemas con las canciones. No hay relación entre los temas y las escenas.

Se ponen canciones que no tienen nada que ver con las escenas y, a diferencia de las otras Locos de amor, aquí hay menos canciones.

Por ejemplo, Eduardo y Milagros tienen una cena romántica, con velas y en medio de la noche. Luego se corta la secuencia y se pasa a otra donde Lucho empieza a cantar “La chula”, de Maná, una música movida, dirigida a Verónica.

Hay baile, coqueteo, coreografía, caderas, pero ¿qué sentido tenía cortar la otra escena sin haberla cerrado? Más bien parece que fue una excusa para ver bailar al director y productor de la película, Miguel Valladares, y hacer un cameo. Ese número no encajaba, si la idea era ver cómo Lucho celebra los atributos de Verónica. Le ganó el ego al ejecutivo.

Luego termina esta toma y se regresa, como en las telenovelas, al romance, para cerrar la secuencia entre Eduardo y Milagros.

Se ponen canciones que no tienen nada que ver con las escenas y, a diferencia de las otras Locos de amor, aquí hay menos canciones. Hubo momentos en que me pareció ver un intento de homenaje a La La Land, y otros donde los bailes parecían simples.

A DESTACAR:

  • La aproximación de historia entre Micky y Xavi.

  • El momento en que cantan Te quiero tanto, tanto, de OV7 (aunque termina con una edición tipo entrada de telenovela).

  • Los vestuarios, que me hicieron creer que era una película ambientada en la década de los 70.

  • La escena de la fogata.

No me gustó Locos de amor, mi primer amor (hasta hay redundancia en el título) porque apenas entretiene.

En este tipo de películas comerciales, el problema ya no es lo técnico, sino la construcción del guion, los personajes, incluso las interpretaciones. Pero importa poco, porque estos errores se repiten tanto en la mayoría de estos filmes, que a los productores no les interesa cometer estos pecados, mientras alguien pague una entrada o auspicie estas ideas.

El juego del calamar, temporada final: ¿el fin de la serie?

Luego de tres temporadas, El juego del calamar llegó a su ¿final?
Coloco esta palabra entre signos de interrogación porque, francamente, no estoy seguro de que sea el epílogo de esta historia coreana, luego de ver el último episodio de esta tercera temporada.

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Lo cierto es que sí parece ser el final para el protagonista de esta serie: Seong Jung-hae. Después de vivir estos juegos sanguinarios, encuentra su momento feliz y una salida épica de la serie. Creo que exagero un poco. No es tan épica, sino que dignifica a este personaje que llegó con una moral cuestionable y terminó siendo el héroe de El juego del calamar.

MORALES CUESTIONABLES

En esta temporada no hay mucho espacio para el trasfondo político, como sí lo hubo en la segunda. Simplemente se enfrentan seres de moral cuestionable que tienen como motivación ganar dinero, sin importarles la vida del resto. Esto ya lo sabemos, y en esta fase de la serie se hace hincapié en ese asunto.

El juego del calamar termina bien, pero no sorprende ni innova.

Si los participantes tienen almas retorcidas, detrás de estos juegos hay otros seres con el corazón podrido: multimillonarios sentados en una butaca, como en el coliseo romano, expectando este espectáculo sanguinario.

En ese sentido, Seong Jung-hae inicia la historia sin motivación, hasta que encuentra un objetivo para seguir vivo y seguir en estos juegos. Sin ese impulso, probablemente no habría llegado al final de la temporada.

Queda claro que no puede hacer nada contra esta maquinaria que organiza los juegos, pero hacer lo correcto, para él, es una pequeña victoria.

MÁS DE LO MISMO

A nivel dramático, hay poco de innovador en relación con las etapas anteriores de El juego del calamar. Hay nuevos juegos, donde la violencia y las decisiones cruciales se mantienen intactas.

Se le da un arco dramático distinto al protagonista, para convertirlo en un héroe luego de hacer un sacrificio, y despedirlo así de la serie.

NO SORPRENDE

El juego del calamar termina bien, pero no sorprende ni innova. Apuesta por lo correcto para cerrar de forma efectiva. Aunque, como dijimos al inicio, dudamos que sea el final de este camino, ya que la aparición de una conocida actriz en el último episodio advierte que la historia será llevada a Estados Unidos.

Aunque Netflix no lo ha formalizado, desde hace años se dice que David Fincher (Mindhunter, House of Cards, Seven, La red social) estaría detrás de la adaptación de estos juegos en Estados Unidos. Si es así, veremos pronto una historia norteamericana al estilo Fincher en la pantalla chica.

F1, la película: La propuesta de Brad Pitt vale la entrada

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Vale la pena pagar una entrada para ver F1, la película en el cine. Esta cinta protagonizada por Brad Pitt ofrece una buena dosis de adrenalina, emoción, química y diversión. En consecuencia: buen entretenimiento.

Dirigida por Joseph Kosinski —el mismo que estuvo a cargo de Top Gun: Maverick en 2022—, esta película presenta una propuesta similar al filme protagonizado por Tom Cruise.

Así como en Top Gun: Maverick se enfocó en los aviones, en F1 la película le da un peso importante a las carreras de autos.

CADA CARRERA VIENE CON HISTORIA

Pero no se trata solo de carreras de autos: cada persecución tiene su historia. Por ejemplo, la primera mide si los conductores protagonistas pueden trabajar en equipo. En la segunda conocemos un poco más la personalidad de uno de los personajes, quien intenta imponerse en la estrategia. En la tercera, parece que todo está funcionando, pero el trabajo en grupo aún no cuaja.

Vale la pena pagar una entrada para ver F1, la película en el cine. Esta cinta protagonizada por Brad Pitt ofrece una buena dosis de adrenalina, emoción, química y diversión. En consecuencia: buen entretenimiento.

Así, cada secuencia tiene su pequeña microhistoria, que encaja en una idea mayor: los protagonistas deben aprender uno del otro, dejar sus egos de lado y trabajar en equipo para lograr resultados.

BUENA QUÍMICA

A ello hay que sumar la buena química entre Brad Pitt y Kerry Condon, quien interpreta a la responsable de fabricar el auto perfecto para dominar las curvas del circuito de Fórmula 1.

En esta relación debemos subrayar que Pitt tiene muchos recursos como actor. En realidad, los papeles que ha interpretado a lo largo de su carrera se parecen mucho: hombre rudo, divertido, franco y con problemas de ego. Y esto se observa también en esta película. Es una fórmula que le ha funcionado.

EL PACK COMPLETO

Entonces, el drama no está mal, ya que en lo técnico la película destaca aún más. Los giros de cámara, el sonido y la música transmiten mucha adrenalina, capturan la atención y generan emoción.

Un dato no menor: el responsable de la banda sonora es Hans Zimmer, quien también musicalizó una gran película sobre carreras de autos, Rush, protagonizada por Chris Hemsworth y dirigida por Ron Howard.

Más allá de ese dato sobre Zimmer, lo técnico en esta historia ofrece un paquete completo que contribuye a un entretenimiento pleno. Ojo: esta película se disfruta mejor en los cines, así que haga el esfuerzo, descanse un poco del streaming y dele la oportunidad a esta cinta hecha para ser disfrutada en la pantalla grande.

Elio: ¿Una película que decepciona?

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Elio no es una película desafiante como la mayoría de filmes de Pixar. Para recordar un poco: este estudio trajo al mundo cinematográfico Toy Story, WALL·E, Intensamente, entre otras. Esta nueva cinta animada no encaja en ese estilo.

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DE QUÉ TRATA

El pequeño Elio perdió a sus padres y está a cargo de su tía, hasta que encuentra en las historias de extraterrestres una motivación para mantenerse con vida.

Su vida gira en torno a ello, hasta que tiene contacto con estos seres. Pero el joven no tiene mucho tiempo para explorar este mundo, ya que los visitantes lo confunden con el líder de la Tierra, capaz de resolver sus conflictos intergalácticos.

No siempre Pixar estrenará obras maestras; sin embargo, nos tiene acostumbrados a buenos productos —en algunos casos, extraordinarios—, por lo que uno va al cine con las expectativas muy altas. Entonces, cuando ve una cinta que bien pudo estrenarse en streaming, queda decepcionado.

Se supone que esta es una película de alienígenas, aunque la llegada de seres de otro planeta solo es una excusa para ayudar a Elio a encontrar confianza en sí mismo.

En ese camino, la amistad que entabla con uno de estos aliens (una especie de gusano) lo ayudará a convertirse en un adolescente más seguro y a valorar mejor a su tía.

NO PARECE UNA PELÍCULA PIXAR

De esta manera, no hay mucho que entender en esta película. La historia es sencilla. No está la reflexión existencialista de WALL·E, ni el desafío que significó entender las emociones en la primera Intensamente. Tampoco el mensaje claro y contundente de Up, o el significado de crecer en Toy Story. Eso no existe.

En Elio no hay una reflexión profunda y los conflictos se resuelven rápido. El personaje enfrenta desafíos que difícilmente lo convertirían en alguien más seguro. El guion no se complica ni pretende hacerle la vida difícil a los espectadores.

ELIO ES MUY SENCILLA

En ese sentido, esta es una propuesta bastante simple que apunta, aparentemente, a entretener a las audiencias, más no a sorprenderlas. Por lo tanto, hay poco desafío o reflexión. Ni siquiera hay innovación en la animación.

De igual modo, no siempre Pixar estrenará obras maestras; sin embargo, nos tiene acostumbrados a buenos productos —en algunos casos, extraordinarios—, por lo que uno va al cine con las expectativas muy altas. Entonces, cuando ve una cinta que bien pudo estrenarse en streaming, queda decepcionado. Será para otra ocasión.

Dept. Q: Una serie de detectives que se parece a muchas

En Dept. Q, serie de Netflix, el detective Morck representa al estereotipo de agente rudo, sarcástico y desordenado que hemos visto en la mayoría de series sobre departamentos policiales que resuelven crímenes.

Incluso parece un molde de Slow Horses, serie británica que tiene un protagonista de cualidades similares y se puede visionar en Apple TV.

UN ESTEREOTIPO QUE REDUNDA

¿Acaso no se puede desarrollar un personaje con un detective normal? Aparentemente no. Lidiar con delincuentes no es precisamente llevar una relación armoniosa, pacífica y mantenerse ecuánime. Sin embargo, el punto es que los personajes de detectives en el cine o la televisión tienen mucho en común.

En cambio, el personaje central de Slow Horses, aunque parece comportarse igual, no tiene escrúpulos, ni límites, ni es precisamente una buena persona. En este caso, el detective Morck es duro, las circunstancias lo han moldeado, pero en el fondo tiene corazón hacia sus familiares y amigos, así como amor por su trabajo.

Este detalle no descarta la serie, pero es una peculiaridad que merecía subrayarse.

UNA DESAPARECIDA QUE APARECE

Esta primera temporada de Dept. Q (aparentemente habrá una segunda) gira en torno a la desaparición de una abogada. Sin embargo, desde el primer episodio sabemos que sobrevivió. El hilo conductor de esta historia irá por conocer cómo es que sobrevivió y quiénes estuvieron detrás de su desaparición.

Aunque con algunos incidentes, la investigación avanza y descubren, primero, que esta abogada tenía una doble vida. En esta parte se construye un personaje femenino nada santo. Esta evidencia ayuda a ampliar el número de sospechosos detrás de la desaparición.

Dept. Q es interesante, aunque con una narración convencional. Hay momentos violentos y detalles como toda búsqueda de desaparecidos. No es diferente al resto de propuestas.

Luego, la historia va identificando a sus posibles captores, hasta dedicarle los dos últimos capítulos a conocer a profundidad a su secuestrador: un pobre hombre maltratado por sus padres, convertido en criminal más por acción de su familia que por un don entregado por el diablo.

En ese sentido, la investigación de este caso servirá para que el detective Morck gane confianza, se apoye en un equipo igual con pasados llenos de penas y desazones, y termine esta temporada menos solitario que al inicio.

CONOCEMOS A TODOS LOS PERSONAJES

Lo interesante de Dept. Q es que conocemos a todos los personajes, no solo por nombres, sino que se aportan datos biográficos para entender un poco mejor sus motivaciones. Se profundiza con los secundarios importantes a la historia, pero igual sabemos algo del resto del elenco.

En ese sentido, Dept. Q es interesante, aunque con una narración convencional. Hay momentos violentos y detalles como toda búsqueda de desaparecidos. No es diferente al resto de propuestas.

No obstante para ser francos, ¿a quién no le gustan las historias de misterios?

Nuestros tiempos: Una buena idea que no se ejecuta bien

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Nuestros Tiempos, película de Netflix protagonizada por Lucero, se promocionaba como una historia de viajes en el tiempo. La premisa me parecía interesante, ya que son pocas las propuestas latinas que parten de esta idea.

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Sin embargo, en esta película de poco más de hora y media, la historia toma otro rumbo. Es decir, sí hay dos científicos que inventan una máquina para viajar al futuro, pero en el fondo, este viaje funciona como una reflexión sobre el empoderamiento femenino.

Lucero interpreta a una de esas investigadoras. Sin embargo, en su época —los años 60— su valor se limitaba a atender al esposo en casa y en el trabajo. Sus aportes a la ciencia no eran destacados, y mucho menos su iniciativa. Sencillamente, no era su tiempo.

¿UN VIAJE EN EL TIEMPO REVELADOR?

Pero cuando viaja al futuro, llega a una época en la que las mujeres dominan y trabajan en igualdad con los hombres. Entonces se siente atraída por ese momento en el que es más valorada que en su pasado. En cambio, su esposo se siente incómodo y fuera de lugar ante ese progreso.

Nuestros Tiempos hubiera funcionado mejor si esta idea se hubiera trabajado con mayor profundidad, pero se queda en la cáscara, en la superficie, para ofrecer un producto más de entretenimiento.

De esta manera, se genera una fricción y una pregunta: ¿retroceder y vivir en un mundo donde las mujeres están sometidas al yugo masculino, o permanecer en un tiempo prometedor para ella? La respuesta podría parecer fácil, pero esta investigadora ama a su esposo, y dejarlo ir hacia atrás no será sencillo.

UNA IDEA QUE PUDO SER BRILLANTE

Aunque el mensaje de la película parece interesante, e incluso innovador, la ejecución no lo es tanto. Nuestros Tiempos se percibe como una propuesta ligera, sencilla y, por momentos, limitada.

No hay mucha ciencia detrás de la historia, por si se espera una película de viajes en el tiempo al estilo de la ficción hollywoodense.

En cuanto a las comparaciones entre los derechos de las mujeres en los años 60 y los actuales, no hay mucha discusión, salvo una exposición en casos puntuales.

NUESTROS TIEMPOS: UN FINAL DISCUTIBLE

El final podría ser discutible, pero la premisa de la película pierde fuerza con ese epílogo. A lo largo del metraje, se maltrata a un personaje para luego reivindicarlo, sin que medie ningún arrepentimiento.

Nuestros Tiempos hubiera funcionado mejor si esta idea se hubiera trabajado con mayor profundidad, pero se queda en la cáscara, en la superficie, para ofrecer un producto más de entretenimiento.