More

    Resumen

    Julius es un niño de clase alta en la Lima de los años 50. Vive en un palacio con su aristocrática familia y una extensa servidumbre. Conforme pasan los años, Julius poco a poco irá perdiendo la inocencia, al descubrir -y nunca comprender- un mundo adulto lleno de desigualdades e injusticias.

    Crítica a Un mundo para Julius de Rossana Díaz Costa

    La directora peruana, Rossana Díaz Costa, asumió el reto de adaptar para el cine una de las mejores obras de la literatura peruana, Un mundo para Julius, de Alfredo Bryce Echenique.

    TAMBIÉN LEA: Crítica a la cinta animada Ainbo

    TAMBIÉN LEA: Crítica a La cantera de Miguel Barreda

    Publicidad

    Desde el anuncio de este proyecto, la obra cinematográfica generó altas expectativas en Perú, especialmente en aquellos que gustan del libro.

    La película, Un mundo para Julius, intenta abarcar lo más importante del libro. Recurre a una voz en off para narrar estos hechos y divide la historia en tres partes.

    Desde el inicio el pequeño Julius convive mejor con los sirvientes de la casa que con su familia quienes se mantienen distantes con el pequeño. Los momentos más alegres del menor se observan con los trabajadores del hogar y los ratos de soledad cuando está con su otro clan.

    Además de la soledad, Julius debe lidiar con la muerte desde pequeño. El filme aprovecha este momento para empezar a ejecutar su mensaje de diferencias entre ricos y pobres.

    Hay una buena toma inicial donde se observa el ataúd que lleva el cuerpo del papá de Julius, saliendo por la puerta principal de una hermosa casona de Lima. Minutos después hay otro sepelio, pero de una trabajadora de esa familia. La caja sencilla lleva el cuerpo, sale por un estrecho callejón, donde apenas caben los cargadores. Las imágenes observadas por Julius hablan de esa brecha que existe entre ambas clases sociales. Incluso con la muerte se notan estas diferencias.

    A lo largo de la historia se subraya esas brechas con gestos y diálogos dentro y fuera de la casa. Terminando con una buena toma aérea que devela la existencia de una frontera física entre ricos y pobres.

    No obstante la claridad en el mensaje gran parte de la película se hace lenta y mecánica. Los actores jóvenes eran vitales en una historia centrada en la infancia y adolescencia de Julius. La poca experiencia de los intérpretes es notoria y no ayuda a conectar con las escenas.

    TAMBIÉN LEA: Crítica a Cines de Video de Wari Gálvez

    Las comparaciones con el libro serán inevitables (las que merecen artículos más grandes). Se evade profundizar en algunos personajes. Vilma, por ejemplo, es una devota protectora de Julius, pero tenía matices, otros intereses y debilidades. En la película solo se asume el lado maternal del personaje. Mientras que la relación entre Julius y Cinthia se ve mejor en el texto que en la cinta.

    Con las adaptaciones de buenos libros pasa lo mismo que con la mayoría biopic cuando intentan abarcar toda la vida del personaje en dos horas. A veces por narrar con rapidez se olvidan profundizar en los protagonistas.

    Un mundo para Julius es un intento por adaptar una buena obra, pero con fallas.