Melodía de Broadway de 1929 fue el primer musical en ganar el Óscar en su historia. Aunque solo se llevó uno de los siete premios dispuestos para esa temporada.
Melodía de Broadway es la historia de dos hermanas que llegan a Nueva York en busca de una oportunidad para salir adelante como artistas. Cantan y bailan, aunque la belleza de una llamará la atención de productores y empresarios de esa metrópoli. Esta situación enfrentará a las hermanas.
La película es blanco y negro, aunque sonora, y es la primera en ese estilo en llevarse el premio de la Academia. Pero se dice que tenía una secuencia a color perdida en el tiempo. Solo se recuperó la versión blanco y negro.
Ganó solo un premio: mejor película. El resto de postulantes también se llevaron un solo reconocimiento. Esa premiación, además, fue la primera en transmitirse en vivo por radio.
El musical es bastante simple. No hay grandes coreografías como se observarían después en los otros musicales. Hay uno que llama la atención donde una bailarina de ballet hace pasos de tap con la punta de los dedos del pie. Después solo se ve gente cantando y escenas estáticas de grupos bailando.
La historia es simple: dos hermanas en busca de su sueño separadas por la fama. Por eso es que probablemente apareció, años después con malas críticas.
La película también incluye cierta tecnología como la radio y un teléfono, avances importantes por esos años.
Unas 16 películas iberoamericanas tiene una oportunidad de oro para traer el Óscara casa. Lo hizo a inicios del 2018 cuando Una mujer fantástica consiguió el premio de la Academia gracias al trabajo de Sebastián Lelio. Primera victoria para Chile.
Pero las películas iberoamericanas ha tenido buena presencia en los Óscar en los últimos años. En el 2015 logró la nominación con El abrazo de la serpiente, primera nominación para Colombia. Un año antes Relatos Salvajes hacia lo propio en representación de Argentina.
En el 2009 ganaría El secreto de sus ojos de Argentina, mientras que La teta asustada daría la primera nominación al Óscar para Perú ese mismo año, un buena performance para las películas iberoamericanas.
Para esta temporada Roma de Alfonso Cuarón va como la favorita no solo para vencer en la categoría a mejor película extranjera, sino también en mejor película. Una de las películas iberoamericanas con mayores opciones.
Sí los pronósticos se cumplen, México conseguiría por primera vez, aunque no lo crean, el premio en esta categoría. La última vez que una cinta mexicana alcanzó una nominación fue en el 2010 con Biutiful de Alejandro Gonzales Iñarritu. Ahora tiene una buena oportunidad para recibir este reconocimiento entre todas las películas iberoamericanas.
También hay otras buenas películas iberoamericanas que podrían acompañar a Roma en esta categoría. Aquí la lista de las 16 películas iberoamericanas que competirán por el Óscar.
El Ángel (Argentina)
Carlitos es un joven de 17 años con fama de estrella de cine, rizos rubios y cara de bebé. Ya en su adolescencia manifestó su verdadera vocación: ser un ladrón. Cuando conoce a Ramón en su nueva escuela, Carlitos se siente inmediatamente atraído por él y quiere llamar su atención. Juntos se embarcarán en un viaje de descubrimientos, amor y crimen. Debido a su apariencia angelical, la prensa llama a Carlitos ‘El ángel de la muerte’. Se cree que cometió más de 40 robos y 11 homicidios.
Muralla (Bolivia)
Coco “Muralla” Rivera fue un gran guardameta en los 90s. Hoy es un chofer de minibús alcohólico que vende una niña a una red de trata para pagar la operación de su hijo enfermo. El niño muere y su fantasma atormenta al Muralla quien en busca de redención decide recuperar a la niña, aunque esto implique su propia condena.
Gran circo místico (Brasil)
Cuenta la historia de cinco generaciones de la misma familia de circo. Desde la inauguración del gran circo místico en 1910 hasta hoy, el espectador será guiado por «CELAVI», el maestro de ceremonias que nunca ha envejecido, a través de las aventuras y los amores de la familia, desde su inicio hasta su decadencia, y hasta el sorprendente final.
Y de pronto amanecer (Chile)
Pancho Veloso, viejo escritor de artículos de farándula capitalina, vuelve a su pueblo natal de la Patagonia chilena después de más de 40 años de haber huido. Al intentar escribir cuentos “vendibles” sobre aquella zona de fin de mundo, enfrentará su pasado y dejará su impostura. Así podrá crear por primera vez en su vida una novela, en la que convertirá a sus amigos y su amada en personajes, y a sí mismo… en un artista de verdad.
Pájaros de verano (Colombia)
Narra la historia real de una familia indígena Wayuu, liderada por Rapayet Abuchaibe y su suegra Úrsula Pushaina, que manejaban el tráfico de marihuana en La Guajira y que los enfrentó, no solo con las autoridades, sino también con su propio clan, que los acusaba de perder muchos de sus valores ancestrales.
Medea (Costa Rica)
María José, una chica de veinticinco años, juega al rugby y vive con sus padres. Sin prejuicios, explora su vida sexual con máxima libertad. Un día conoce a Javier, con quien intenta tener una relación. Pero un acontecimiento repentino genera un cambio radical en su comportamiento.
Sergio y Sergei (Cuba)
Año 1991. La antigua URSS se desintegra y Cuba entra en una gran crisis económica. Sergio, radioaficionado y profesor de Marxismo, no sabe qué hacer para reorientar su vida. Por su parte, Serguéi, el último cosmonauta soviético, se encuentra casi olvidado en la averiada estación orbital Mir. Sergio y Serguéi se comunican, dando inicio a una amistad que les ayudará a enfrentar los cambios que tienen lugar en sus respectivos países.
Un hijo de hombre (Ecuador)
Pipe es invitado por su misterioso padre a unirse a la búsqueda del oro inca perdido. Pero a medida que se adentran en la jungla, él comprende que no pueden escapar de los demonios familiares que viajan con ellos.
Somos campeones (España)
Marco, un entrenador profesional de baloncesto, se encuentra un día, en medio de una crisis personal, entrenando a un equipo compuesto por personas con discapacidad intelectual. Lo que comienza como un problema se acaba convirtiendo en una lección de vida.
México (Roma)
Cleo (Yalitza Aparicio) es una joven sirvienta de una familia que vive en la Colonia Roma, barrio de clase media de Ciudad de México. En esta carta de amor a las mujeres que lo criaron, Cuarón se inspira en su propia infancia para pintar un retrato realista y emotivo de los conflictos domésticos y las jerarquías sociales durante la agitación política de la década de 1970.
Yo no me llamó Rubén Blades (Panamá)
Retrato de uno de los cantantes y compositores más reconocidos de América Latina: Rubén Blades. El documental explora su carrera, su legado y las complejidades que implica mantener su fama.
Las herederas (Paraguay)
Narra la historia de dos mujeres de alta alcurnia de la sociedad paraguaya que heredaron suficiente patrimonio para vivir cómodamente. Pero a sus 60 años, el dinero ya no alcanza y la situación de ambas cambia.
Wiñaypacha (Perú)
Willka y Phaxsi, una pareja de ancianos de más de 80 años viven abandonados en un lugar remoto de los Andes del Perú, a más de cinco mil metros de altura. Enfrentan la miseria y el inclemente paso del tiempo, rogando a sus dioses para que por fin llegue su único hijo a rescatarlos.
Cocote (República Dominicana)
Alberto, un evangélico que trabaja como jardinero en una casa adinerada de Santo Domingo, interrumpe su trabajo para ir al velatorio de su padre. Allí se entera que éste en realidad ha sido asesinado, y su familia espera que él se haga cargo de su asesino. Entre rituales y crisis existenciales se inscribe un nuevo artículo en la Ley del Talión “diente por diente…”; ahora «Cocote por Cocote».
La noche de 12 años (Uruguay)
Año 1973. Uruguay está bajo el poder de la dictadura militar. Una noche de otoño, nueve presos Tupamaros son sacados de sus celdas en una operación militar secreta. La orden es precisa: «como no pudimos matarles, vamos a volverles locos». Los tres hombres permanecerán aislados durante 12 años. Durante más de una década, los presos permanecerán aislados en diminutas celdas en dónde pasarán la mayoría del tiempo encapuchados, atados, en silencio, privados de sus necesidades básicas, apenas alimentados, y viendo reducidos al mínimo sus sentidos. Entre ellos estaba Pepe Mujica, quien más tarde llegó a convertirse en presidente de Uruguay.
La familia (Venezuela)
Andrés y su hijo Pedro, de 12 años, viven en una vecindad marginal de Caracas y apenas se ven. Mientras Andrés utiliza su tiempo con sus trabajos, Pedro camina por las calles jugando con sus amigos y aprendiendo del lugar violento que le rodea.
Manolo tiene problemas en el juego. Debe mucha plata. No tiene casa ni familia. Pero sí una afición por las mujeres y las apuestas. Cuando se ve problemas busca a un amigo de promoción, a quien defendía en el colegio, para quedarse bajo su protección.
No es que su mejor amigo sepa la verdad. Manolo inventa una enfermedad terminal. Hace una apuesta con esta mentira y su amigo cae. Le cree. Le provee de cuidados y lo deja dormir en su domicilio.
Pese a este cambio los problemas persiguen a Manolo quien involucra indirectamente a su nuevo mecenas. Sin embargo apuesta y apuesta con tantas mentiras que la jugada le surte efecto. Ni siquiera hasta el final de la historia su amigo lo ve como una mala persona. Porque para él la presencia de Manolo significó salir de la rutina, probar aventuras y encontrar el amor negado por su esposa.
Para el director peruano, Joel Calero, también es una apuesta involucrarse en la comedia. Sus dos anteriores filmes: Cielo Oscuro y La última tarde transitaron entre la sobriedad y drama. También lo es para Lucho Cáceres, quien protagoniza y dirige este película. Es la primera vez que está detrás de cámaras.
En los dos últimos años la mayoría de comedias apostaban por una ligereza que invitaban más al bostezo que a la risa. Productos con buenas taquilla, pero fácilmente olvidables.
En Amigos en Apuros se trabajan dos historias. Por un lado Manolo busca zafarse de sus problemas de deudas por el juego y para tal fin hace lo que mejor le sale: arriesgarse, organizar una sistema de mentiras que lo llevarán a su meta.
Mientras que hay otra harto conocida en el cine, y un poco forzada, donde el amigo aburrido se contagia del otro más experimentado en la vida. Decide probar nuevas aventuras y nuevos amores por la dizque influencia de Manolo, o de sus mentiras. Por qué no queda claro si lo hace porque es su amigo o porque tiene que ocultar su otra vida. Bueno, lo hace por él.
Al final Manolo cumple su objetivo y sigue su camino, de lo contrario, o ponerse dramáticos y apostar al amigo que me engañó y luego nos reconciliamos, hubiera significado otra media hora en la película.
Pero no podemos negar que Amigos en apuros tiene unos buenos momentos hilarantes gracias a la intervención de Manolo, personaje interpretado por Lucho Cáceres, frecuente colaborador de Calero con quien trabajó en La última tarde y Cielo oscuro.
La parte cómica de Amigos en Apuros la soporta este personaje y la hace bien.
La cinta cuenta la historia de dos banqueros creadores de un sistema financiero clandestino que permitió financiar a la resistencia durante la ocupación nazi de su país.
La historia es real. Los empresarios se arriesgaron para respaldar las actividades antinazis con una organización financiera inteligente que pasó por muchos tiempo fuera de los ojos de los invasores alemanes.
Solo quebrando a miembros de la resistencia pudieron dar con la cabeza de este sistema. A balazos y torturas, los nazis obtuvieron información para dar con el paradero del principal financista de las operaciones de la resistencia.
La primera hora describe esta organización y el avance exitoso de esta organización. Y en la mitad se describe la operación más arriesgada: intercambiar pagarés del banco nacional de Holanda por unos falsos por el dinero que requerían para su lucha.
La película imprime tensión en este momento al estilo de las películas de estafas que hemos visto en Hollywood. Los personajes sudan frío, respiran rápido y hasta el final se siente que el plan fallará, pero no es así (sorry por el spoiler).
Solo la traición acaba con este sistema. Solo el soplo de algunos traerá abajo al Banquero de la resistencia. Lástima que ocurrió semanas antes de la caída del imperio de Hitler.
Dicen que los hombres de negocio son fríos y no tienen corazón. Pero esta película demuestra que no todos estuvieron con el lado oscuro de la fuerza.
El banquero de la resistencia es una película recomendable y disponible en Netflix.
Lady Gaga no es la única cantante que pasó de los conciertos a las películas. Hay otras divas que probaron suerte en la pantalla grande. Unas con suerte, otras no.
Aquí una lista de las cantantes que probaron suerte en el cine:
BEYONCÉ
Beyoncé protagonizó la película Soñadoras (Dreamgirls) donde integraba un trío de cantantes afroamericanas exitosa en la década de los 50. Fue nominada al Globo de Oro por su participación. Además que tres de sus canciones, como Listen, compitieron por el Óscar a mejor canción original. También apareció en la película La pantera rosa. Y pondrá voz a uno de los personajes en El rey león.
MADONNA
La reina del pop protagonizó la película Evita donde interpretó a Evita Perón. Compartió roles con el español Antonio Banderas. Pero también se conoce su trabajo en la cinta erótica, El cuerpo del delito. Tuvo algunos cameos como el película de James Bond, Otro día para morir. En el 2011 dirigió y escribió la película W.E.
WHITNEY HOUSTON
La cinta más popular de la cantante fue El guardespaldas que protagonizó junto a Kevin Costner de 1992. Con esta cinta se popularizó el tema I always love you. Por aquellos años se decía que había una rivalidad entre Houston y Madonna.
RIHANNA
Recientemente vimos a Rihanna en la película Las estafadoras junto a las ganadoras del Óscar, Sandra Bullock y Cate Blanchet. En esta cinta interpretó a una hacker. También apareció, con poca suerte, en el filme Battleship.
CHER
Cher, cantante de pop, tiene varias películas donde destaca Las brujas de Eastwick con Jack Nicholson, Sospecha. Recientemente la vimos en Mamá: Here we go again. Fue nominada dos veces al Óscar. Ganó el premio a mejor actriz por Moonstruck.
BARBRA STREISAND
La actriz protagonizó una de las cuatro películas de Nace una estrella (A star is born) conocida cantante ganó el Óscar a mejor actriz por Funny Girl, una película bastante homenajeada en la serie Glee. También la vimos en Nuestros años felices, El príncipe de las mareas, Hello Dolly donde fue dirigida por Gene Kelly, quien protagonizó Cantando bajo la lluvia. Varias de las canciones incluidas en sus películas y cantadas por ella pelearon el Óscar.
BJORK y CHRISTINA AGUILERA
Bjork protagonizó el musical Bailar en la oscuridad de Lars Von Trier, mientras que Cristina Aguilera apareció en el musical Burlesque.
Cuándo ves a Bradley Cooper en Nace una estrella (A star is born) te preguntas si canta o no. ¿Será su voz? A Cooper lo hemos vistos en dramas como Escándalo Americano, Juegos del destino y El Francotirador donde precisamente no canta. Y en comedias como Qué pasó ayer donde se le ve natural. Pero cantando, jamás. Sin embargo sí canta. Esa es su voz.
Lo hace bien. Incluso hay un buen contraste entre las voces de él y Lady Gaga, con quien comparte roles en esta película. Sin embargo conseguir esta interpretación vocal dolió a Cooper.
En entrevista a medios norteamericanos confesó que cantar le hirió el esófago.
Hubo dolor un par de meses. Realmente estaba herido
Para trabajar en su voz entrenó seis meses, cinco veces al día con el entrenador, Tim Monich. Su profesor le trajo una variedad de voces para que escogiera y seleccionara la voz para su personaje que escuchamos en la película.
Sin embargo no fue lo único doloroso que tuvo que experimentar. Cuando se reunió con Lady Gaga para proponerle este papel, la cantante le advirtió que cantarían en vivo.
[Lady Gaga] dijo desde el principio que habría un trueque. [Ella dijo] ‘Voy a confiar en ti para que obtengas una interpretación honesta’ […] ‘y me aseguraré de que te conviertas en un músico. Porque vamos a cantar todo en vivo. Y me dije: ‘Espera, ¿qué?’
Así fue. Los conciertos que vemos en la película se grabaron en eventos reales como el popular Coachella. Para este fin convocaron a extras en la ciudad a través de aplicaciones y redes sociales como Twitter.
TAMBIÉN APRENDIÓ A TOCAR GUITARRA
Y si se preguntan si Cooper toca la guitarra. Pues también, aunque tuvo que aprender durante un año y medio a dominarla.
También tocó en vivo. Le daban unos minutos entre descanso y descanso. Las grabaciones fueron rápidas. Confesó que no se dio cuenta si alguien lo había escuchado, pero tampoco que habían abucheado a alguien, así que prosiguió con su trabajo.
Los resultados fueron óptimos. La película quedó bien y es una de las voceadas para pelear el Óscarde la temporada.
Qué divertida es Somos campeones (o solo Campeones, en España). La historia de basquetbolistas con discapacidades intelectuales no solo es un relato de superación personal e inclusión social, sino también un mensaje de paternidad.
Marco es un buen entrenador de baloncesto con problemas de carácter. Una airada discusión con el comando técnico de su equipo desencadenará eventos que lo llevarán a un equipo de jóvenes con discapacidades intelectuales.
Pero Marco tiene un problema mayor. No quiere tener hijos con su esposa. Fue abandonado por su padre cuando tenía ocho años e inconscientemente cree que hará lo mismo con sus vástagos, o simplemente no será un buen padre. Ni la convicción de su pareja que todos estos pensamientos están errados, lo convence. Sigue en sus trece.
Hasta que llega a este equipo de peculiar equipo de baloncesto. Su paciencia será puesta al máximo, porque francamente hay que tener mucha para lidiar con estos muchachos.
Pero lo que empieza como una obligación terminará siendo una necesidad para Marco. Empieza a creer en ellos, pero principalmente a tratarlos como personas, como lo que la sociedad no hace.
INCLUSIÓN
Las personas con habilidades especiales no existen para la sociedad salvo para las familias y algunas normas hechas solo para el papel y foto. Marco tampoco creía en ellos, incluso prefería mantenerlos a raya. Pero dejó que aflorara ese sentimiento paternal escondido y terminó aceptándolos. Para bien del equipo y de él.
La historia es bastante divertida, principalmente, en la primera mitad del filme. La película no toma estas discapacidades como un drama, sino que las utiliza para generar risas y carcajadas, porque hay en momentos, en verdad, en que no puedes evitar las risotadas. Y la vida hay que tomarla por el lado amable.
Además de ver la transformación de Marco, también somos testigos de una situación evidente: la discriminación a las personas con discapacidad. Lo vemos, lo sentimos (como dice Thalia), pero no hacemos nada. O simplemente, como hacía Marco al inicio, los mantenemos lejos de nosotros.
Lo interesante es que no son precisamente personas a descartar, porque si bien tienen limitaciones para un campo, no lo tienen para otro. Se desenvuelven igual como otro ciudadano. Así se demuestra en el buen contraste realizado por la película.
El final es una lección para todos. La frase «Lo importante es competir», para algunos una justificación de conformismo, porque en la vida solo se debe competir y ganar, tiene otro sentido en el epílogo de Somos campeones.
Somos campeones es una película española altamente recomendable donde la pasarán bien. Además es la cinta representante de ese país en los Óscar.
A qué juega Asharf Marwan. En The Angel, nueva película de Netflix, el protagonista quiere poder y se deja llevar por el espionaje para obtenerlo. No es ningún tonto. Ni débil. Sabe por qué lo hace y lo qué quiere. Así que no se engañe cuando vea la película.
The Angel: La historia de Asharf Marwan se basa en la historia real de Asraf Marwan a quien se le atribuye labores de espionaje durante un momento bastante tenso entre Egipto e Israel por los años 60.
No es precisamente un hombre de buenas intenciones, sino un personaje ambicioso a quien le gusta el poder.
Cualquier camino que se le presente en el horizonte lo aprovecha para conseguir sus objetivos. Su mejor talento es comercializar información y a partir de esta negociación saca sus ganancias.
Es un personaje bastante inteligente. Incluso trabajando para Egipto e Israel se da el trabajo de someterlos a sus intenciones. Y tiene un carisma que lo ayuda.
Su imagen de esposo cálido y hombre de familia engaña. Porque está dispuesto a recurrir a cualquier herramienta, ventaja o circunstancia para que sus planes salgan adelante.
La película parece lavarle la cara, pero los hechos contradicen este planteamiento. La ambición no disimula, siempre busca hablar fuerte.
El filme funciona como un rompecabezas donde se van describiendo pedazos del plan de Marwan hasta que finalmente todo encaja.
Queda la impresión que su trabajo contribuyó a una resolución rápida del frecuente conflicto entre Israel y Egipto por esos años. Pero también que también jugó para su ego y vanidad.
Netflixconfirmó que Iron Fist no tendrá una tercera temporada. Se acabó la historia del superhéroe más joven de Los defensores. Y la verdad es que la plataforma tomó una decisión correcta. Iron Fist no merecía una nueva oportunidad.
Iron Fist, o Danny Rand, ha sido planteado como el miembro más débil de Los defensores desde la primera temporada. Pese a que tiene un superpoder, y que podría ponerlo en ventaja sobre el resto de sus compañeros, es el eslabón débil del equipo.
Siempre tiene dudas, nunca sabe qué hacer. Incluso me sorprendió que en esta segunda temporada defendiera una banda de extorsionadores solo por buscar un «balance» o «equilibrio» en su tierra.
Su rival, Davos, también considerado un hermano por el «Puño de Hierro», quiere combatir frontalmente la corrupción de la ciudad, sin embargo termina siendo el malo de la historia. ¿Acaso Iron Fist apoya a los corruptos por no perder el poder? Por qué está emitiendo un mensaje equivocado. E ahí esa indecisión que lo llevó a cederlo a su novia.
Esta fórmula del chico débil e inocente que no sabe nada pudo funcionar en la primera temporada, pero repetirla en la segunda es demasiado. Por eso mejor no prolongar más historia y dejar el personaje a disposición para una nueva serie de Los defensores.
El amor y talento se encuentran en un bar. Dos personas se conocen por primera vez, pero hablan como si se hubieran visto toda la vida. Ambos admiran el talento del otro, y solo dejan que el amor lo empuje.
Nace una estrella (A star is born) es la historia de dos talentosos enamorados. Una mesera tiene la suerte que un famoso cantante la escuche cantar y se convierta en el estímulo para demostrarle al mundo su voz.
No es el negocio lo que motiva a esta pareja, sino el amor. Ella, salta de los bares, donde canta por pasatiempo, a un concierto abarrotado de miles de fanáticos, porque confía en él. Se aferra a ese sentimiento y lo hace como si ya lo hubiera hecho antes.
Sin embargo una carrera asciende y la otra cae. Como si se tratase de un pase de posta. Una voz se luce y la otra se opaca. Y curiosamente es por amor que uno de los talentos se apaga. Porque no quiere hacerle más daño es que decide desaparecer.
La película, Nace una estrella, es buena con un arranque potente gracias a las voces, conciertos y buena química entre los personajes interpretados por Bradley Cooper y Lady Gaga.
A Lady Gaga se le siente como pez en el agua más aún cuando toca Shallow, la canción inicial, y I’ll never love again, el tema final. Pero se nota una buena química con Cooper, experimentado actor, nominado a tres Óscar, y debutante como director en esta película.
Probablemente ambos novatos en oficios que no ejercían hasta esta película se apoyaron y terminaron haciendo una buena pareja.
No obstante el trabajo de Cooper, como el guitarrista destruido por el alcohol es excelente. Gracias a su trabajo asistimos a la progresiva autodestrucción de su personaje. Da lástima ver como el talento se acaba de esa manera tan cruel. Aunque necesaria para que nazca, y se mantenga, una nueva estrella.
Nace una estrella puede resumirse como el ascenso de una joven cantante. Pero creo que más es una historia de amor que soporta ese encumbramiento.