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Mr. Scorsese ofrece una clase maestra de cine

Mr. Scorsese es una delicia para el cinéfilo y admirador de la obra del director Martin Scorsese. Estrenada en Apple TV, esta miniserie documental de cinco episodios es una clase maestra de cine y, además, una oportunidad genuina de acercarnos al director de Uno de los nuestros.

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La serie abarca casi todas sus películas (aunque hay ausencias, como La invención de Hugo) para hablar sobre ellas. No se trata de homenajearlas, sino de conocer las decisiones que tomó el director junto con sus actores, editores y guionistas para llevarlas a la pantalla grande.

Cada una —principalmente Taxi Driver, Toro salvaje y Uno de los nuestroscuenta con un nutrido detrás de cámaras que abarca desde el nivel técnico hasta los factores externos que influyeron en sus estrenos, como La última tentación de Cristo.

También es una oportunidad para conocer al maestro neoyorkino, ya que cada uno de sus trabajos lleva su huella y su personalidad. Por eso decimos que es una oportunidad genuina: el realizador es franco con el espectador y aborda tanto sus virtudes como sus pecados.

No tiene problemas en compartir los secretos de sus filmaciones ni en hablar de sus errores. Reflexiona con sinceridad sobre sus problemas con las drogas y sus relaciones familiares, así como sobre algunos conflictos con actores y actrices, como con Sharon Stone en Casino.

Es igualmente franco respecto a temas como la violencia en sus películas. En ese sentido, suelta una frase que no solo sirve para entender sus decisiones creativas, sino también su forma de ver su mundo:

“¿Considero yo que representar violencia en pantalla para la audiencia mundial es algo que se deba celebrar? Si es sincera, sí, lo considero así.”

Y cuando habla de sus pecados, también deja una frase memorable:

“Yo disfruto el pecado. Disfrutaba portarme mal. Lo disfrutaba mucho.”

Esta serie documental, entonces, permite conocer a profundidad tanto el trabajo de Scorsese como su personalidad. No se trata de un monólogo: está acompañado por sus colaboradores Robert De Niro, Leonardo DiCaprio, Jodie Foster, Margot Robbie y Daniel Day-Lewis.

También aparecen su editora Thelma Schoonmaker y el guionista de Uno de los nuestros, Nicholas Pileggi, además de sus amores —como Isabella Rossellini—, sus padres y sus hijas.

En resumen, Mr. Scorsese ofrece un paquete completo, un producto redondo que celebra el aporte del cineasta al séptimo arte y reconoce su legado.

No tengo dudas de que esta producción fascinará a los seguidores de su obra y, probablemente, animará a otros a venerar su trabajo.


Para ver más de Scorsese:

Netflix

  • El cabo del miedo

  • Taxi Driver

  • El irlandés

  • Rolling Thunder Revue: Una historia de Bob Dylan

  • Buenos muchachos

Prime Video

  • Casino

  • El lobo de Wall Street

  • Los infiltrados

  • Uno de los nuestros

  • Taxi Driver

HBO Max

  • After Hours

  • Buenos muchachos

Disney+

  • El rey de la comedia

  • El color del dinero

  • Vidas al límite

Apple TV

  • Los asesinos de la luna

Mercado Play

  • La isla siniestra

Chavín de Huántar, el rescate del siglo y un tibio homenaje

Chavín de Huántar: El rescate del siglo funciona como una película homenaje a los militares que participaron en la liberación de 72 personas tomadas como rehenes por terroristas del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) en la embajada de Japón en 1997.

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Esta película, dirigida por Diego de León, no pretende ser una fuente histórica —es más, ni siquiera lo intenta—, sino un recuerdo de este evento que mantuvo en vilo al país.

Además, se mantiene alejada de la controversia generada después del rescate, cuando se denunciaron ejecuciones extrajudiciales contra los terroristas rendidos. Su desinterés por abrir discusiones se observa también al cambiar los nombres de los personajes involucrados y en la exclusión del expresidente Alberto Fujimori y su asesor Vladimiro Montesinos.

Es decir, Chavín de Huántar apunta a subrayar el papel de las Fuerzas Armadas en esta liberación sin cuestionar nada.

Busca ofrecer un producto blanco, positivo y optimista sobre este hecho. No podemos tildar a esta película de valiente, sino de un intento por conmemorar un episodio traumático en la historia del país.

La toma de la embajada de Japón generó numerosas investigaciones, libros, crónicas periodísticas e incluso formó parte del informe final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR).

¿Dónde están los personajes y lo visual?

Sin embargo, esta información está fuera del guion. La película prefiere centrarse en el papel de los oficiales y suboficiales, tomando como punto de vista al coronel Juan Valer, muerto en acción durante el operativo de rescate.

A este personaje destacan sus cualidades y su obsesión por liberar a los rehenes: un hombre impoluto, nacido para servir a la nación, sin defectos aparentes. Solo en este ejemplo se observa que la construcción de los personajes es mínima. Además, a nivel visual, la película luce convencional y carece de una identidad propia.

Un final desordenado

Al final se muestra la explosiva liberación de los rehenes; sin embargo, la secuencia resulta algo desordenada. Está claro que, en general, buscan sacar a los secuestrados, pero no hay un enfoque, algo concreto o una historia dentro de esta narrativa.

La muerte de Valer ocurre en este tramo, pero minutos antes, con ayuda de una música dulzona, ya se advierte lo que viene más adelante. La escena sucede con la misma musicalización, apoyada en cámara lenta, y con un terrorista de pésima puntería.

Memoria sin controversia

Como señalamos, Chavín de Huántar solo sirve para hacer memoria y homenajear a los involucrados en ese operativo. No cuestiona el discurso oficial, ni tampoco lo apuntala. Además su valor histórico es mínimo: una oportunidad desperdiciada, considerando la cantidad de información investigada a raíz de este importante evento.

Teléfono negro 2: Más sobrenatural que drama

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Teléfono negro 2, secuela de la película estrenada en 2021, regresa con una propuesta más enfocada en lo sobrenatural. Este elemento ya estaba presente en el primer filme, pero en esta segunda parte se desarrolla con mayor profundidad.

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Teléfono negro giró en torno a la desaparición de varios niños a manos de un asesino serial llamado Raptor. Ese caso se resolvió más gracias a la intervención del más allá que al trabajo de la policía. Finney fue secuestrado, y su hermana Gwen ayudó a esclarecer los crímenes a través de las visiones que llegaban a sus sueños. De igual forma, Finney recibía consejos de las víctimas asesinadas para enfrentar al criminal.

¿Qué se cuenta en esta secuela?

La película original equilibró el relato sobrenatural con el drama, apuntalando una idea de fondo: el bullying. Finney era víctima del acoso de sus compañeros de escuela, y al enfrentarse —y derrotar— al asesino de niños, aprendió a defenderse y superar esa etapa.

En ese sentido, Teléfono negro 2 rompe ese equilibrio narrativo: lo sobrenatural se impone a lo largo de casi todo el guion. Esta vez nos adentramos en el mundo de Gwen, quien deberá enfrentarse a la venganza del criminal asesinado en la primera película.

La secuela también sirve para explorar los orígenes del don que poseen los hermanos, heredado de su madre. El tema del bullying sigue presente: si en la primera película fue Finney quien tuvo que encarar sus miedos, ahora le toca a Gwen asumir ese rol. Aparentemente, este nuevo villano existe más como un medio para que los hermanos aprendan a defenderse que como una amenaza real.

¿Hablamos de un nuevo género?

Esta nueva propuesta se acerca más al género del terror clásico, apoyándose en imágenes ásperas, poco coloridas y opacas, además de un diseño sonoro distante, con frecuencias atenuadas. Esta forma de narrar le da frescura a la historia: al romper con el estilo convencional, la película nos transporta a otra dimensión, donde se libra la batalla final contra el antagonista. En este espacio, Gwen reconocerá sus poderes y logrará derrotar al demonio.

Esta lucha interior suele plantearse en las películas de terror; sin embargo, en este caso, el alma que enfrenta Gwen tiene voz, motivaciones y profundidad. No es un simple esperpento monstruoso que busca asustar con gritos o chorros de sangre.

En conclusión, la primera parte destacó por su historia; esta secuela, en cambio, no arriesga en las ideas, sino en la forma. Aunque innova en la narración, en el fondo se parece demasiado a Teléfono negro (2021), y en eso queda en deuda.

Para ver:

  • Esta película y su primera parte fueron dirigidas por Scott Derrickson, además, director de películas de terror como Líbranos del mal (HBO Max), El exorcismo de Emily Rose (HBO Max) y la cinta superhéroes, El Doctor Extraño, disponible en Disney+.

 

Una casa de dinamita: Miedo y torpeza ante el caos

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Una casa llena de dinamita, reciente estreno de Netflix, mide las reacciones de las autoridades norteamericanas en caso de que un misil nuclear llegue al territorio de Estados Unidos.

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Aunque esta película de Kathryn Bigelow plantea una situación dramática —poco probable, pero muy posible—, también se burla de sus personajes sin necesidad de recurrir al humor o al sarcasmo.

Al analizar las reacciones de los personajes que interpretan a las autoridades, a los funcionarios que deben decidir en estas crisis, se observa que sencillamente no saben qué hacer.

Supuestamente cuentan con un equipo de última tecnología para repeler este tipo de ataques, en el que incluso se invirtieron miles de millones de dólares. Sin embargo, en el momento clave, no funciona.

Ni siquiera la preparación del personal sirve, porque mientras unos están descontrolados, dominados por sus emociones, el resto queda en blanco. No atinan a decir nada.

A ello hay que sumar que en ningún momento se ve al presidente de los Estados Unidos en las reuniones de coordinación virtual (ese es otro punto: todo se maneja a través de una pantalla). Se escucha una voz detrás de una pantalla en negro, y solo aparece en el tercer acto, cuando la historia se enfoca en él.

¿Qué plantea esta película?

En ningún momento Una casa llena de dinamita pretende abordar las consecuencias de un ataque nuclear ni explorar los dramas personales de cada personaje. Lo único que le interesa a Bigelow es observar cómo, en pocos minutos, estos se van desmoronando en su puesto de trabajo, impotentes ante una amenaza que no pueden detener.

El primer acto está bien: hay suspenso, tensión, un poco de drama. Pero a partir de ahí va perdiendo ritmo para enfocarse en las torpezas de las altas autoridades políticas y militares convocadas a resolver este drama humano.

¿Hay una historia similar?

Mientras veía Una casa llena de dinamita, recordaba el séptimo capítulo de la serie Paraíso, disponible en Disney+. Esa producción se centra en los efectos de un evento apocalíptico en Estados Unidos; sin embargo, ese episodio se enfoca en el día en que ocurre la catástrofe. La narración se sumerge más en los temores de los personajes que en el despliegue de efectos visuales para mostrar la destrucción del planeta.

¿La recomiendas?

Lo mismo hace Bigelow, pero indagando en los reflejos de los funcionarios llamados a proteger ese país. Lo hace con la tensión necesaria y una sutileza efectiva que deja claro el mensaje de la película. Aunque no es la mejor obra de esta directora, sí funciona para reflexionar sobre la incapacidad de los gobernantes para resolver estos dramas explosivos.

Para ver:
En Prime Video pueden encontrar En tierra hostil (The hurt locker), de Kathryn Bigelow, película ganadora del Óscar a Mejor Película, que venció a la primera Avatar de James Cameron.

La vecina perfecta: ¿Por qué ver este documental de Netflix?

La vecina perfecta, documental estrenado en Netflix, narra la historia de tensiones entre vecinos que termina en tragedia.

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La película, de hora y media de duración, se construye a partir de imágenes captadas por las bodycams —o cámaras corporales— que utilizan los policías en Estados Unidos durante sus intervenciones. A partir de este material, poco a poco conocemos una historia muy común en muchos países.

¿La vecina perfecta?

En ese sentido, las grabaciones policiales permiten observar a Susan, una mujer que se queja constantemente de los hijos de sus vecinos, quienes suelen jugar cerca de su casa. Sin embargo, esta vecina mayor aparece con modales amables, conocedora de sus derechos y poco agresiva.

Pero cuando se contrastan sus actitudes con las versiones de los residentes del vecindario, el perfil se completa. Susan no es tan perfecta como aparenta: suele ser agresiva verbalmente e intolerante. Incluso los propios policías se muestran cansados de sus denuncias.

Con el tiempo, el conflicto escala y, cuando la tensión llega al límite, aparece la tragedia. El documental no censura nada: las reacciones son rápidas y dramáticas, incluso las de la responsable de la agresión, quien, aunque es consciente de su falta, en ningún momento muestra arrepentimiento.

La policía, finalmente, hace su trabajo y castiga a la protagonista del documental. En la última escena conocemos mejor a Susan: cuando se da cuenta de que ha perdido el control, emerge su verdadero carácter, el de una mujer intolerante con sus vecinos y desafiante con la autoridad. Bastan unos segundos para que la careta caiga y aparezca la verdadera Susan.

Qué dice este documental

La vecina perfecta es, en el fondo, un retrato de la manoseada idea de la “defensa propia” que se invoca con frecuencia en Estados Unidos. Se trata de un arma de doble filo que a menudo disfraza el racismo y la intolerancia de ciertos sectores hacia las minorías. A través del personaje central, el documental evidencia el uso indebido de este recurso legal.

Asimismo, el filme está bien construido: narra con ritmo y tensión una historia que recuerda a las mejores películas de terror y suspenso.

Su hilo narrativo mantiene atento al espectador y genera indignación hacia el final, no por la puesta en escena, sino por las acciones del personaje y, en cierta medida, por las autoridades que parecen favorecerla o hacer poco por castigarla.

La vecina perfecta no toma posición: muestra todos los lados de la historia y deja que esta se desarrolle hasta su desenlace. Susan tiene la oportunidad de revelarse tal cual es, y, al verla en acción, no será difícil que el espectador adopte una postura.

Para ver en YouTube
El New Yorker elaboró un cortometraje a partir de imágenes policiales sobre la muerte de un peatón durante un operativo. Se titula The Incident y fue nominado al Óscar 2025. Pueden verlo aquí: https://www.youtube.com/watch?v=oW65ChIjur4&rco=1

La máquina: ¿La mejor actuación de La Roca?

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En La Máquina (The Smashing Machine), más que hablar de la película, se discute sobre la increíble interpretación y transformación de Dwayne Johnson, conocido en el mundo como “La Roca”.

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Esta es la primera vez que el actor sale de su zona de confort y explora más el drama en una carrera caracterizada por papeles comerciales o taquilleros.

Para dar este primer paso, se adentra en un mundo que conoce bien: la lucha profesional. En La Máquina, película dirigida por Ben Safdie, interpreta a Mark Kerr, figura clave en el origen de la UFC.

Es el típico filme del luchador, peleador o boxeador que vive un buen momento, se droga, tiene una novia linda y se pelea. Luego viene el descenso y el ascenso, con lecciones de moral y buenas costumbres.

Nada extraordinario, salvo por la ejecución, en la que se recurre a una narración casi documental para darle cierta verosimilitud, con tomas movidas y una mirada distante a la interacción de los personajes. A ello se suma el uso de jazz en las peleas, para transmitir una sensación de rapidez, tensión y fuerza, como suele hacerse en este tipo de escenas de acción.

Pero en el centro de esta propuesta está “La Roca”, a quien vemos enorme, definido y ágil, además de imponente en el ring.

Lo interesante del personaje es que resulta cordial y carismático, respetuoso con sus rivales. La relación entre ellos se asemeja más a la de un club de amigos que a una competencia. Este elemento de La Máquina me hizo recordar a El luchador, de Darren Aronofsky.

En ese sentido, “La Roca” encaja en esta narración, pues ese carisma ha estado presente en la mayoría de sus películas anteriores.

¿Cómo va con el drama?

Sin embargo, lo nuevo está en cómo maneja el drama. Su trabajo se pone a prueba en la intimidad, en su casa, cuando interactúa con su novia. Allí hay llanto y explosión, y en ese “cuadrilátero de la vida”, el trabajo de “La Roca” sale bien parado.

En conclusión, el trabajo del actor está a la altura de la película. Transmite lo necesario para encarnar a este luchador angustiado por no poder regresar a sus buenas épocas. Un buen debut de “La Roca” en las lides del drama.

Sobre películas de lucha, boxeo o artes marciales, te recomendamos:

  • El peleador (The Fighter)

  • El luchador (The Wrestler)

  • La última pelea (Warrior), disponible en Netflix

  • La chica del millón, disponible en Netflix y Prime Video

  • Toro salvaje (Raging Bull)

  • Creed

  • Rocky

Raiz: divertida, pero desordenada

Raíz podría calificarse como una película divertida, pero también desordenada. Tiene intenciones de denunciar conflictos ambientales; sin embargo, se queda en buenas intenciones.

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Franco García Becerra dirige esta película peruana en quechua, filmada a más de tres mil metros sobre el nivel del mar, en Quispicanchis, Cusco.

La cinta sigue la historia de Feliciano, un niño pastor de alpacas que mantiene una peculiar relación con una de ellas, llamada Ronaldo. El nombre alude a su afición por el fútbol, y por ello vive con emoción la clasificación de Perú al Mundial de Rusia 2018.

Pero más allá de sus prioridades infantiles, sus padres y vecinos enfrentan un conflicto ambiental minero.

La idea suena bien en el papel, aunque en la puesta en escena todo se mezcla y no se logra mucho. Parece que se intentara trazar una metáfora entre el pase de Perú a Rusia 2018 y la lucha de esta comunidad contra la minera; como si en ambos escenarios se buscara una hazaña, un sueño imposible.

Ideas desconectadas

Sin embargo, ninguna de estas ideas se conecta realmente, salvo el enfrentamiento del pequeño Feliciano con su amigo, hijo de un dirigente comunero que está a favor de la inversión minera. El resto permanece desconectado.

Además, la narración de la campaña de Perú hacia el Mundial es meramente descriptiva: solo sirve para mostrar a un niño pendiente e ilusionado con ver a su equipo jugar, luego de 36 años, este campeonato. Este episodio no genera ningún cambio en el personaje ni en la historia.

Por su parte, el conflicto minero avanza por otro camino, sin profundidad y aparentemente construido a partir de noticias o percepciones externas. En este punto, Raíz adopta una posición clara al presentar a las mineras como las antagónicas.

Un mito que irrumpe

Del mismo modo se añade un personaje de la mitología andina: el Auki Tayta, quien aparentemente protege las montañas, los lagos y las alpacas. Sin embargo, descuida al auquénido preferido de Feliciano, Ronaldo, quien desaparece y reaparece en un abrir y cerrar de ojos cuando el niño ruega por su regreso a uno de los apus. Aquí solo se refuerza el mito andino.

Al final, hay tres líneas narrativas desconectadas que caminan solas, sin profundidad, trabajadas de manera superficial, para exponer hechos de forma descriptiva, sin lograr impacto en la audiencia.

¿Es una película divertida?

No obstante, no se puede negar que los episodios entre Feliciano y Ronaldo son divertidos, y que Raíz sigue la propuesta visual de muchas películas filmadas en los Andes peruanos: aprovechar al máximo, mediante tomas panorámicas, la belleza de nuestra cordillera y sus lagunas. Los paisajes andinos están presentes en todas las películas rodadas en las alturas peruanas, como en Raíz.

Sin embargo, esto no basta para ofrecer un filme más completo, cuya idea funciona bien en el papel, pero no en la ejecución.

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Buenas películas en quechua o aymara grabadas en los andes peruanos

Caramelo: ¿Una película más sobre perros?

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La fórmula que siempre funciona en el cine es hacer películas sobre perros. Es una apuesta segura. Siempre resultan, primero, porque son divertidas y, además, tiernas. Caramelo, una de las películas más vistas en Netflix, no es la excepción. Aunque podríamos criticar que esta cinta es un calco y copia de sus antecesoras, tiene elementos que vale la pena subrayar.

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Caramelo es una película brasileña dirigida por Diego Freitas. Presenta como protagonista a un perro abandonado en una caja al costado de una carretera. El can aprende a sobrevivir entre restaurantes y comercios callejeros, donde conoce a Pedro (Rafael Vitti), un joven chef.

La llegada de Caramelo a la vida de Pedro resulta oportuna, no por lo que consigue en su vida profesional —como se observa en los primeros treinta minutos de la película—, sino porque literalmente le salva la vida. Y no lo hace una vez, sino varias.

Qué beneficios trae el perro a su dueño

Pedro debe atravesar un proceso doloroso de salud en el que Caramelo se convierte en uno de sus principales soportes. Aunque parece que el perro le trae mala suerte, ocurre lo contrario: la aparición del can es fundamental para sanar el cuerpo del joven chef y también para ayudarlo en su profesión.

La química que surge entre ambos personajes genera diversión y ternura, pero, por encima de estas cualidades, sobresale la lealtad del perro hacia su amo. Este personaje aparece para convertirse en el aliado incondicional de su dueño.

Cómo se trabajó otras películas sobre perros

La lealtad está presente en la mayoría de películas sobre perros, como Siempre a tu lado (2019, Prime Video) o la historia de Hachiko, en la que se explora la relación entre el amo y su perro, un vínculo que trasciende la muerte.

También Colmillo Blanco (1991, Disney), protagonizada por un joven Ethan Hawke, donde un lobo siberiano funciona como elemento clave para que el muchacho alcance su objetivo final.

Podemos citar además la divertida Marley y yo (2008, Prime Video), cuyas anécdotas entre el protagonista y su perro se convierten en material de columnas periodísticas muy leídas, y que, además, contribuye a la construcción de una familia.

Pero también hay filmes con una orientación más oscura, como John Wick, donde el perro se convierte en el motivo de una venganza, o Amores perros, donde la agresión a un rottweiler desencadena una serie de eventos trágicos.

El veredicto

Caramelo apuesta más bien por la lealtad para construir una historia positiva y familiar. Sirve para valorar el papel que ocupan las mascotas en nuestras vidas, y en esta película eso se logra con acierto. Hay actuaciones sólidas, una historia bien contada, pocos cabos sueltos y un nivel técnico apropiado para una plataforma de streaming.

Este perrito llegó a la vida de Pedro para, literalmente, salvarle la vida, cocinando la historia con risas y lágrimas, sin olvidar aderezarla con una pizca de lealtad.

A través del fuego: una película tensa y entretenida

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A través del fuego (The Lost Bus) retrata el heroico rescate de un grupo de estudiantes durante uno de los incendios más feroces ocurridos en 2018 en California. Esta película está disponible en Apple TV.

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En la película de Paul Greengrass (Capitán Phillips, Vuelo 93), Kevin (Matthew McConaughey), un conductor de bus escolar, tiene como misión llevar a un grupo de niños a una zona de rescate. La tarea será sumamente difícil, ya que el poblado está cercado por el fuego.

Por un lado, la película se centra en la historia heroica de Kevin. Como todo héroe de Hollywood, este mantiene una pésima relación con su hijo adolescente, y su objetivo es sanar ese vínculo para no repetir la misma historia que tuvo con su padre. En su intento por ganarse el cariño de su vástago, aparece una oportunidad clave para realizar un acto de fe.

Por otro lado, los bomberos también tienen su historia, aunque breve, en A través del fuego. En este caso, su presencia está orientada más a mostrar su trabajo durante la emergencia y destacar su labor. No aporta mucho a la trama de Kevin —ni siquiera están conectadas—, pero sirve para relevar su papel en estos desastres.

Al mismo estilo de Máxima velocidad, película de 1994, este conductor enfrentará diversos retos en su camino: tráfico, caída de postes, intentos de saqueo, explosiones de balones de gas, etc.

El fuego no le dará tregua. Es más, en la película está representado casi como un espíritu dispuesto a arrasar y complicar la vida de este conductor.

De todos los desafíos, el final es el más complejo, pero está narrado con gran tensión. En esta parte se reafirma literalmente el nombre de la película. No obstante, con fe y decisión, el chofer enfrenta su reto final.

El sello Greengrass

En toda la historia de Kevin se nota la mano de Greengrass. El director está acostumbrado a narrar con mucha tensión, cámara en mano y ritmo acelerado, elevando la intensidad de sus cintas al máximo. En consecuencia, A través del fuego no es la excepción.

Lo interesante de A través del fuego es que coloca los efectos de estos incendios en una perspectiva más amplia, ya que no se trata solo de una afectación forestal, sino también social. El cortometraje Paradise en llamas, disponible en Netflix, puede ayudar a tener una visión más completa de estos fenómenos.

De esta manera, Greengrass encaja su película en aquellos géneros donde las misiones parecen imposibles, pero donde, a punta de corazón y decisión, se sale adelante.

Si Hollywood nos ha salvado de meteoritos y guerras nucleares, ¿por qué no habría de hacerlo en un incendio forestal? Greengrass lo hace bien, ofreciendo un resultado entretenido y verosímil.

El corazón del lobo y La boca del lobo, dos impactos distintos

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Con La boca del lobo (1988), Francisco Lombardi denunció los crímenes cometidos por los militares durante la época del terrorismo. Ese trabajo le valió buenas críticas, premios en festivales de cine y amenazas de censura. Con El corazón del lobo, estrenada este año, difícilmente alcanzará ese impacto.

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Inspirada en el libro El miedo del lobo, de Carlos Enrique Freyre, Lombardi se apoya en un joven Aquiles (Víctor Acurio, el protagonista de Kinra) para describir a la organización terrorista.

Aquiles representa a un muchacho secuestrado por los terroristas y entrenado para matar. A través de él observamos la dureza y la miseria en que viven los seguidores de Abimael Guzmán. Este joven está rodeado de seres fríos y fanatizados, enfocados en derrotar al Estado representado por los militares.

No hay matices en los terroristas: todos son crueles, violentos y gritones. Estas cualidades se notan desde la primera escena.

La historia también expone sus contradicciones. Mientras unos comen bien, otros se alimentan de las migajas. En tanto algunos pueden tener mujer e hijos, el resto no.

Por otro lado, la violencia no es explícita. Lombardi apuesta por sugerirla y aparta de la cámara cualquier imagen de brutalidad terrorista. Prefiere que el espectador asuma los hechos antes que exponerlo directamente a esas escenas.

La narración se refuerza con la voz en primera persona de Aquiles. Este recurso sirve para reafirmar ciertas emociones generadas en la interacción de los personajes, aunque no aporta demasiado a la película.

Aquiles, el protagonista

Aquiles, al inicio, no entiende lo que pasa; luego parece estar cómodo o asumir su propia realidad, hasta que la misma violencia en la que vive lo impulsa a escapar y buscar otras opciones de vida. Pero hay un momento importante que la película descuida, y que se repite varias veces como aspiración del protagonista: conocer la ciudad. Aquiles llega a la modernidad, pero ese momento, ese impacto o descubrimiento, no está presente en la película de Lombardi.

A diferencia de Tatuajes en la memoria, de Luis Llosa, El corazón del lobo prefiere centrarse en la experiencia de Aquiles antes que abarcar más episodios de su vida. El objetivo de esta película es exponer a los miembros de Sendero Luminoso y permitir que, hacia el final, el protagonista tome una decisión.

Impactos diferentes

Así, El corazón del lobo no es precisamente La boca del lobo. Con esta película Lombardi amplía su mirada sobre este capítulo de la historia nacional, aunque con dos impactos diferentes.

Si La boca del lobo se hubiera estrenado este año, como ocurrió en los ’80, hubiera desatado una ola de críticas de un sector que ve con miopía la época del terrorismo. En cambio El corazón del lobo transita por un terreno más seguro, uno que la mayoría prefiere aceptar antes que cuestionar.