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Ben Hur: ¿Por qué esta película es un clásico de Semana Santa?

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Ben-Hur es un clásico de Semana Santa en el Perú. No suele verse en otra época del año, sino exclusivamente en Viernes Santo o Domingo de Resurrección. Es uno de los pocos títulos del cine épico que se siguen apreciando, principalmente por generaciones que ya superan los 40 años.

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¿Por qué esta película de Charlton Heston se ha convertido en tradición de Semana Santa? ¿O simplemente la inercia nos lleva a sentarnos frente al televisor para ver este filme épico?

UNA HISTORIA DE VENGANZA Y PERDÓN

Ben-Hur, dirigida por William Wyler (Los mejores años de nuestra vida, La señora Miniver), plantea una poderosa historia de venganza y redención.

El joven Ben-Hur y su familia son acusados injustamente de atentar contra un gobernador romano. Por ello, el jefe militar Messala ordena enviarlo a las galeras y encierra a su madre y hermana en prisión.

Desde ese momento, Ben-Hur jura vengarse. Lucha por mantenerse con vida, recuperar a su familia y castigar a Messala. El interés se centra en saber si logrará su propósito, enfrentando obstáculos que parecen insalvables, hasta encontrar una oportunidad para consumar su venganza.

JESÚS OMNIPRESENTE

A lo largo de la historia, aparece simbólicamente la figura de Jesús, casi siempre sin mostrar su rostro. No lo vemos del todo, pero lo sentimos a través de sus acciones. Es el único que tiene piedad de Ben-Hur cuando, exhausto, pide agua en el desierto. Más adelante, es también quien lo ayuda a salvar a su madre y hermana.

Por eso, esta no es solo una historia de revancha, sino también de amor y fe, narrada con sutileza y eficacia. Es como si Ben-Hur estuviera guiado por una mano divina para cumplir su destino. Esa fe en su propósito lo mantiene con vida, y él asume que Dios lo quiere así para concretar su venganza.

LO MEJOR: LA CARRERA DE CUÁDRIGAS

A nivel técnico, Ben-Hur es una película monumental: gran diseño de producción, uso magistral de tomas panorámicas y cientos de extras. Pero su mejor momento llega con la famosa carrera de cuadrigas.

Más que una competencia, se trata de la escena en la que Ben-Hur ejecuta su venganza contra Messala. Ese evento define su revancha y, por una intervención que parece más divina que humana, Messala paga sus culpas.

Es el clímax de la película: emocionante, tenso, con un sonido impecable y una excelente realización de las cuadrigas. El rugido del público en el coliseo romano incluso desplaza a la banda sonora. A partir de ahí, el filme entra en su recta final, con un Ben-Hur redimido, reunido con su familia, como todo buen hombre debe aspirar a vivir.

¿POR QUÉ NOS GUSTAN ESTAS PELÍCULAS?

A todo el mundo le atraen los personajes que parecen débiles y se hacen fuertes para ajustar cuentas con sus enemigos. Pero Ben-Hur tiene un valor agregado: el mensaje de protección divina que guía al protagonista hacia su objetivo.

La película plantea ideas de piedad y recompensa para quienes creen en el gran Hacedor. Aunque deja abierta una pregunta: ¿Ajustar cuentas con nuestros enemigos también es una misión aprobada por Dios? La película parece decir que sí. Aunque también podría decirnos: hacer justicia es justo.

Ben-Hur no solo ofrece un mensaje claro: también es una gran obra cinematográfica que fue aclamada por la crítica y el público, y que en su momento ganó 11 premios Oscar.

Ideal para quienes disfrutan ver a los héroes transformarse en verdugos de los villanos. Y una gran oportunidad de reencontrarse con un clásico que sigue envejeciendo bien con el paso de los años.

Disponible en Max.

La Pasión de Cristo, una película todavía difícil de ver

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Dos décadas después, La Pasión de Cristo sigue siendo una película difícil de ver. No necesariamente por retratar una historia de dolor y sacrificio, sino por la violencia extrema e innecesaria infligida al protagonista.

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Lo que sobra en esta película es sangre, y el director Mel Gibson tenía esa intención: que los espectadores reflexionaran sobre el enorme sacrificio que hizo Cristo por nosotros.

Sin embargo, la violencia se vuelve innecesaria y repetitiva. Llega un punto en que ya no se cuenta una historia, sino que se muestra a un grupo de sádicos arrancándole la piel al personaje.

Hay muchas historias de dolor en el cine, pero se narran con sutileza, apelando a recursos como el sonido o la imagen para hacer notar el sufrimiento del personaje. En este caso, se repite una y otra vez que el protagonista está sufriendo, como si se echara sal a la herida para remarcar el dolor.

Hay una intención clara del director de apelar al morbo para enviar un mensaje: así murió Jesús, baja la cabeza. Pero esta idea desvía la atención del fondo del asunto, ya que el espectador termina volteando la cabeza o cerrando los ojos, rechazando esas escenas sin reflexionar realmente sobre el sacrificio del Mesías. El personaje ni siquiera aparece digno, sino todo lo contrario: derrotado.

TODO IBA BIEN, HASTA QUE…

La primera parte de la cinta —por lo menos la primera hora— avanza bien. Es interesante, fluida y se apoya en una buena fotografía, decorados cuidados, vestuario de época y una música solemne.

Sin embargo, cuando llega el momento de azotar a Jesús, el tono cambia y la cinta se vuelve excesivamente violenta. He llevado la cuenta: Mel Gibson dedica cerca de 11 minutos a la escena del castigo, primero con una especie de palos y luego con látigos con clavos.

Incluso parece que no basta con ver la espalda destrozada; también es necesario dañar el pecho y voltearlo para dejar el cuerpo parejo de surcos y heridas abiertas.

No hay evidencia histórica de que este castigo se haya dado en tal proporción, aunque Gibson asume que así fue. Ese tramo de la cinta no es fácil de ver: la violencia se vuelve insoportable.

A partir de esa mitad, la película se vuelve repetitiva. Aumentan las tomas en cámara lenta del padecimiento de Jesús, se suma más sangre y mucho llanto. Si el filme hubiera mantenido el tono de la primera parte, otra habría sido la suerte de La Pasión de Cristo. Pero Gibson tomó otro camino y le quedó a medias.

Los aciertos están en su nivel técnico: fotografía, música, vestuario y diseño de producción. Además, es interesante cómo se trabaja la relación entre María y Jesús. El resto se le escapa de las manos.

Sugeriría esta película para Semana Santa… solo si creen que una historia de fe está necesariamente vinculada al dolor extremo.

Disponible en Netflix

The Pitt: crítica a la serie médica disponible en Max

The Pitt, es una serie médica más en este mundo de pacientes y hospitales, pero con una propuesta interesante. A lo largo de primera temporada se describe un turno de 15 horas en un hospital donde cada capítulo narra una hora en una emergencia médica.

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Hay una continuidad en la historia de este turno médico, pero en realidad en cada episodio hay emergencias nuevas, dramáticas e intensas.

A diferencia de otras series como Grey’s Anatomy tenemos un desarrollo con diálogos más técnicos y médicos que a veces hacen un poco complicado seguir la historia. Pero este elemento de alguna manera aporta realidad al caso expuesto en el episodio.

Mientras que por otro lado hay un desarrollo emocional en los médicos, pero vinculado al impacto que generan los pacientes en los personajes. Por eso es que vemos impotencia, frustración, deseo de mandar todo al diablo y la sensación de estar fracasando todo el tiempo.

Hay esbozos de romances o aspiraciones profesionales, pero más predomina el efecto emocional que pueden generar los pacientes en los médicos, residentes, internos, enfermeras y paramédicos.

UN HOSPITAL COMO TODOS

Lo interesante también es que el intento de adaptar el día a día médico en esta serie no solo se concentra en las camillas, sino también en la sala de espera donde esta área parece tener muchas semejanzas a las que vivimos en los países del tercer mundo.

Parece que esperar horas por atención en un hospital de Estados Unidos es una situación similar a la reportada en un centro de salud latinoamericano. Es como si se retratara el seguro social peruano en cada capítulo lo cual es interesante.

IMÁGENES REALES

Otro punto a favor es que no hay censura en las imágenes. Se muestran tal cuál ocurrirían en una emergencia.

Una que me llamó la atención es el nacimiento de un bebé. Las imágenes muestran como la pequeña cabecita aparece en la vagina y luego sale poco a poco al exterior. En otros tiempos estas tomas hubieran sido censuradas. Pero ahora que parece lo hemos visto todo, principalmente por las redes sociales, no resulta sorpresivo observar este tipo de imágenes.

Por el resto, tenemos lo mismo que hay en toda serie médica: adrenalina, diálogos rápidos, humor negro, ego al por mayor, gritos y mucha sangre.

EL MEJOR EPISODIO EN THE PITT

No obstante The Pitt se nota más real, más cercano y emotivo. El capítulo de las 6.00 pm. es quizás el mejor ya que retrata con mucha crudeza una emergencia colapsada por los muertos y heridos causados por un psicópata que disparó en un concierto.

En ese momento vemos al personal médico cansado, con uniformes manchados de sangre en una unidad médica desbordada por esta emergencia, cada vez más frecuente en los Estados Unidos.

En conclusión The Pitt ofrece un relato crudo y emotivo, así como una oportunidad de conocer el difícil trabajo de los médicos en los hospitales.

P.D. La serie está protagonizada por el actor Noah Wyle, quien también estuvo en la serie médica E.R de 1994. Muchos notan semejanzas entre una y otra serie.

Mario Vargas Llosa y su mala suerte en el cine

ACTUALIZACIÓN 14/04/2025

La obra de Mario Vargas Llosa no ha tenido la brillantez que ha logrado en la literatura. El escritor ha ganado el Nobel por su trabajo, pero ninguna de las películas basadas en sus libros logró una crítica extraordinaria o buena. Aunque no creo que sea problema que solo afecte al escritor peruano, sino que a veces el cine y la literatura están en un divorcio permanente.

Ni siquiera cuando estuvo detrás del rodaje y protagonizó una película le fue bien. Se animó a trabajar en el cine con Pantaleón y las visitadoras, pero los resultados no fueron buenos. Fue una obra para el olvido. Hasta el mismo autor lo reconoce. “Es una película que no hay que ver de ninguna manera, que si se cruza en su camino y ustedes me tienen en alguna estima, por favor no vean, porque además actúo. Es una película espantosamente mala y todo es culpa mía”, dijo en su momento.

Luego vendría La ciudad y los perros con Francisco Lombardi a la cabeza del proyecto. Si comparan con el texto es una cinta correcta que no se aleja mucho de la línea argumental de la obra, Mantiene el mismo misterio sobre el responsable de la muerte del Esclavo. No es una mala película, sino regular.

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Otra de las obras de Mario Vargas Llosa que se adaptaron fueron Los cachorros, La tía julia y el escribidor y La fiesta del chivo que recibió críticas mixtas. «Sensiblemente por debajo de la calidad del texto de partida. (…) Todo está muy medido, pero se echa en falta más garra», decretó El País de España.

«Una película con factura, ambientación y fotografía sólidas, con interpretaciones y caretos creíbles (…) pero el enorme poder de fascinación que poseía la novela está ausente. La difícil apuesta ha salido digna, pero nada más», sentenció El mundo.

Osea sin pena ni gloria pasó esta cinta.

DON PANTA


Quizás la película más lograda sea Pantaleón y las visitadoras del 2000. Fue protagonizada por el actual ministro de cultura de Perú, Salvador del Solar, y la colombiana, Angie Cepeda. Tuvo una buena producción. Buena taquilla. La escogieron para representar al Perú en los Óscar. Hizo popular la obra de Vargas Llosa.

Pero si la comparas con el libro, tenemos varios problemas. La historia es diferente y se deja lado personajes claves y fascinantes de la historia de Vargas Llosa.

Si nos limitamos a comparaciones no es un buen producto. Gusta más el libro. Pero si lo dejamos en el cine, es una película aceptable.

No le importa

Pero parece que al escritor no parece importarle. No es tan exigente con el cine como en la literatura. Él mismo admite que puede pasarla bien con una mala o mediocre película, pero con un libro de ese nivel, simplemente lo cierra y olvida.

Hasta con el cine disfruta de géneros que no gusta en su trabajo. «Con el cine me pasa algo curioso. Normalmente en el cine suelen gustarme cosas que en la literatura detesto, como por ejemplo el western y me pasa lo mismo con las películas policíacas».

No sabemos si hay más interés por llevar al cine la obra de Vargas Llosa, pero ojalá le hagan el honor a sus libros.

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Hereje: crítica a la película de Hugh Grant

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En los últimos años Hugh Grant ha tenido apariciones interesantes en el cine y televisión. Conocido en los ’90 por sus papeles protagónicos en comedias románticas ahora en los inicios de los ’20 ofrece una variedad de personajes como la de Hereje (Heretic).

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Esta película funciona como un thriller psicológico donde dos muchachas mormonas visitan una casa de un hombre solitario. Las jóvenes perciben en su anfitrión una amabilidad incómoda al sentirse interrogadas por datos dirigidos a atacar su fe.

Las palabras de este señor en lugar de generar debate, siembran miedo. No hay violencia física, al inicio, ni un ataque verbal frontal, sino un discurso elaborado para socavar las creencias de las muchachas.

En ese sentido poco a poco las sumerge en un juego cruel y perverso para poner a prueba su fe. Al final de Hereje una de ellas descubrirá la religión profesada por este incómodo anfitrión.

EL BUEN HUGH

De esta manera Hugh Grant hace un buen trabajo en esta película y su rol es clave para entender su personaje. Hay mucho de ironía y sarcasmo en su interpretación que parece remontarnos a sus buenos papeles en la comedia romántica.

El actor logra que su personaje esté convencido y tenga fe en sus creencias imponiéndose sobre dos jóvenes inexpertas en estos temas de la fe.

Además aporta datos interesantes que podrían sembrar dudas en los corazones más convencidos, pero al final de esta cinta sucede un milagro inexplicable que contradice el discurso del villano.

En conclusión, en el epílogo de este tenso juego psicológico la historia toma posición y le dice a la audiencia que este viejo solitario está equivocado, y que solo es un chat GPT humano que no tiene alma, ni esencia, sino un mero repetidor de datos que no sabría cómo explicar la jugada final.

 

The White Lotus, tercera temporada: crítica a la serie de HBO

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La tercera temporada de The White Lotus, la serie de HBO, sigue el mismo patrón de sus antecesoras. Tres grupos de personas adineradas se toman unas vacaciones en un exclusivo complejo hotelero en Tailandia, buscando esa paz interior que, supuestamente, ofrece el lugar.

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Tenemos a una familia con tres hijos, una pareja de novios y un trío de amigas. No están allí para vivir la vida loca ni explorar la vida nocturna tailandesa, sino para entregarse al descanso: nada de celulares, masajes, yoga y toda esa gama de actividades diseñadas para reconectar con uno mismo y recargar energías.

Sin embargo, cada grupo carga con su propia energía. La hipocresía parece ser el común denominador entre las amigas; el desamor define a la pareja; y el desapego marca a la familia.

Cada uno llega con un karma distinto que intenta sanar en este lujoso hotel, enclavado en medio de una selva exótica habitada por monos y asaltantes.

La historia, en esencia, es similar a las temporadas anteriores: los huéspedes llegan con todo el dinero del mundo, pero también con dolores físicos y espirituales que terminan por aflorar durante estos días de aparente descanso.

Como ya es costumbre, al final habrá muertes, aunque desde el inicio no queda claro quién será el elegido para irse al más allá. El capítulo final arranca con una distracción, y luego, de forma repentina, se revela el destino fatal de un par de personajes.

¿AMIGAS O NO?

Si analizamos cada grupo por separado, el trío de amigas parece tener más diferencias que puntos en común. Desde el inicio se perciben críticas, hipocresía y poca franqueza. Pero, cuando deciden quitarse las caretas y abandonar la pose de bienestar y paz interior, logran sincerarse y fortalecerse. Terminan más unidas que al comenzar el viaje.

¿SE AMAN O NO?

La pareja luce desconectada. Ella está pendiente de los astros; él, de su sed de venganza. Su objetivo no es encontrar paz, sino cumplir con un ajuste de cuentas. La tensión radica en si podrá o no controlarse cuando tenga al frente al causante de su resentimiento. Mientras tanto, ella, impulsada por el amor que le tiene, intentará transformarlo y llevarlo hacia la serenidad.

¿FAMILIA UNIDA O NO?

La familia representa el típico clan en crisis: indiferentes, heridos y con relaciones aparentemente rotas. Aquí ocurre la escena más polémica de la temporada, cuya razón se revela después. Es impactante cómo una persona, por querer complacer a todos, puede no tener límites y buscar agradar en cualquier circunstancia. Puede ser un enfoque interesante, aunque no necesariamente acertado.

La madre —que se ha vuelto viral por su manera de hablar— demuestra conocer bien a sus hijos. Por ejemplo, le propone a su hija pasar una noche en un centro budista para decidir si realmente quiere quedarse un año a vivir en Tailandia, como había planeado. La madre ya intuía cómo acabaría esa historia.

Incluso cuando los hijos cometen un grave error, ella nota que ambos regresan al hotel, luego de una lujuriosa noche, usando los shorts del otro.

LA LICUADORA

En el episodio final aparece un recurso narrativo curioso: una licuadora. El aparato había llegado a la habitación para que el hijo mayor pudiera preparar sus batidos proteicos y mantenerse en forma.

Lo que parecía un objeto trivial termina siendo clave en el desenlace y se convierte en la distracción que oculta el verdadero destino final de algunos personajes.

En resumen, The White Lotus mantiene su nivel y su fórmula. No se sale del patrón, pero tampoco desciende en calidad con respecto a las entregas anteriores. Sin embargo, se habría agradecido alguna que otra innovación para elevar aún más la propuesta.

Una película de Minecraft: crítica a la película del videojuego

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Una película de Minecraft celebra como Super Mario sus buenos réditos en la taquilla. Al cierre de esta nota esta cinta de entretenimiento recaudó más de 300 millones de dólares a nivel mundial. Con esta cifra el filme podría superar los mil millones de dólares en taquilla mundial y recuperar su presupuesto de 150 millones de dólares.

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No se si decir que esta película es entretenida, ya que eso depende del concepto que tiene cada uno de diversión o como pasarla bien, pero sí podemos concluir que este filme es lo menos exigente posible.

Su historia es extremadamente sencilla como para no perderte en este mundo de figuras de cabezas cuadradas.

El personaje central es un adolescente llamado Henry aparentemente nerd que encuentra en el universo de Minecraft una oportunidad para ser más creativo. Entonces el reto para él será empoderarse y regresar más fuerte al mundo real.

El resto solo tiene el rol de divertir con lo absurdo como los personajes de Jason Momoa (Garrison) y Jack Black (Steve). Otros tienen la función de no estorbar como los personajes que interpretan a la hermana (Natalie) y su amiga (Dawn), del adolescente. ¿Alguien sabe que rol cumplían en la historia?

Mientras que Jennifer Coolidge tenía su propio papel y parecía que quería reeditar a la mamá de Stifler de American Pie.

La película no es buena. Ni siquiera entretenida. Pero por qué al espectador le gusta.

POR QUÉ LES GUSTA ESTA PELÍCULA

Como dijimos la historia es bastante sencilla. Hay una misión por cumplir. Punto. No se necesita esforzar a nadie más con complicadas tramas o giros argumentales sacados bajo la manga.

Cuenta con un actor popular: Jason Momoa, conocido por Juego de Tronos y Acuamán. Y otro más popular: Jack Black. Él estuvo presente en varios taquillazos tales como Mario Bros, donde dio la voz a Bowser. En Kung Fu Panda interpretó a Po y en La era del hielo a Zeke. También participó en la nueva versión de Jumanji, y aquellos con buen gusto cinéfilo lo recuerdan por Escuela de Rock.

A ellos hay que sumarle a Jennifer Coolidge, popularmente conocida como la mamá de Stifler en la trilogía de American Pie. También estuvo en Legalmente rubia.

Por otro lado, una película de Minecraft aprovecha todos los personajes del videojuego. Por momentos son los protagonistas de las escenas y dejan en segundo plano a los actores humanos, para que la nostalgia haga su trabajo. Hay minutos en que la pantalla toma la imagen de un videojuego, como si el espectador estuviera sentado jugando Minecraft.

Una película de Minecraft no es larga. Dura apenas una hora y media para una generación que todo lo quiere más corto y más rápido.

Sus diálogos usan palabras simples para ilustrar una misión poco complicada. Un niño sin padres ve en dos adultos adolescentes una oportunidad de aprender y evolucionar hacia una etapa más madura, como si quisieran emular a los padres e hijos que juegan juntos en la sala o dormitorio de sus casas.

A ello hay que agregarle la música. Infaltables los éxitos de los 80 y dos temas creados para que Jack Black haga divertida esta película.

La película no vino precedida de polémicas, sino de muchas expectativas de padres e hijos por ver juntos esta cinta sentados en el cine.

Entonces esta cinta, a cuyos productores probablemente no les interese las críticas, cumplió con sus metas, entretuvo a las masas y festejó con todos su taquilla. El resto es irrelevante.

Código negro: crítica a la película de Steven Soderbergh

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Las conspiraciones parecen tema de conversación en estos días que Hollywood ha olido esta tendencia. No solo tenemos series, sino también películas que giran sobre esta idea y la última es una película llamada Código Negro (Blag Bag) dirigida por el creador de la trilogía Gran estafa (Ocean’s Eleven), Steven Soderbergh.

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En esta propuesta cuenta con las interpretaciones de Cate Blanchett y Michael Fassbender para contarnos la historia de dos agentes de inteligencia quienes tendrán la delicada misión de investigar la filtración de un programa informático de alto secreto llamado Severus que pone en riesgo la seguridad del planeta.

Al inicio hay una cena para conocer a los sospechosos de esta filtración. En esta reunión conocemos sus excentricidades, pecados y aspiraciones. Luego pasamos a la investigación y enredos que finalmente se desatarán al identificar a los sospechosos de esta operación.

Código Negro marca diferencias con otras cintas de espías. Por ejemplo, no hay elaboradas escenas de acción. Ni siquiera hay estas tomas. En su lugar Sodebergh ha preferido escenas de diálogos mordaces y francos para darnos pistas de esta conspiración y conocer sus motivaciones.

Lo que si hay es una moderna tecnología que ayuda a desentrañar este misterio.

La resolución de su historia es similar a cualquiera de la trilogía de Ocean’s Eleven. Hay una representación gráfica de cómo operó la organización culpable y cuál fueron sus fines.

Del mismo modo se perciben colores similares a los de la mayoría de sus películas: cálidos y pasteles.

Lo interesante de esta película está en las actuaciones, un elemento que privilegia este director y que permite aprovechar el talento de sus intérpretes y dejarlos lucir ante el espectador.

Si bien resulta un buen producto, no creo que sea del agrado de la mayoría acostumbrada a una fórmula que mezcla suspenso y acción, dos factores casi nulos en esta película. Pero si les gusta una cinta de diálogos y actuaciones se le recomiendo, no saldrá defraudado.

P.D. Las películas Ocean’s Eleven están disponibles. Steven Soderbergh también dirigió películas como Erin Brokovich, Tráfico, Contagio (Disponible en Prime Video), Magic Mike, Logan Lucky

 

Holland: crítica a la película de Nicole Kidman y Gael García

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Francamente no sé qué he visto en Holland. No entendí lo que la directora, Mimi Cave, ha querido plantear en esta película estrenada en Prime Video.

La película protagonizada por Nicole Kidman y Gael García me ha dejado frío. Con muchas interrogantes al aire que no puedo responder ni retrocediendo el filme.

Supuestamante Kidman interpreta a una ama de casa y maestra de escuela que intenta llevar el hogar con orden, pero con problemas para relacionarse con su hijo adolescente y su esposo trabajador.

Pero la cinta no va por las relaciones, sino por las inseguridades de la protagonista. Ella asume que su marido la engaña y por ello recurre al personaje de García Bernal, otro profesor de escuela, para seguir al esposo y revelar el supuesto engaño.

Está convencida de esta infidelidad como lo estuvo cuando acusó a la niñera de apropiarse de uno de sus aretes.

Sin embargo en esta aventura la mujer termina engañando a su esposo con ese profesor. Osea esa cruzada contra la infidelidad se convierte en un motivo de deslealtad marital.

Más adelante veremos que esta desatendida ama de casa quería eso: atención, cariño y coqueteo, sentimientos que su esposo ya no quería prodigar.

GIROS Y MÁS GIROS

Pero conforme avanza la trama ya no se enfoca en este detalle, ni activa un conflicto mayor a partir de esta aventura. Pues ahora resulta que el esposo investigado oculta un secreto terrible.

Entonces la historia debería ir por este nuevo camino, sin embargo gira hacia otro lado, se sumerge en el horror, llevando la película hacia un final abierto y sin respuestas.

Qué hemos visto. Pues necesitamos una nota que lo explique. Hacia dónde apuntaba la directora o qué quería decirnos. Unos críticos dicen que Holland está cargada de metáforas sobre la vida perfecta de la familia americana. Pero generalmente las metáforas son claras, no dejan nada a la imaginación. O al menos te dejan algunas pistas. Aquí parece decirle al espectador: interpreta la película y que sea como tu piensas o creas.

No me gustó la película. No hay claridad ni orden. Se salva la interpretación de Nicole Kidman, quien dejó la piel (literal) en Babygirl, y protagoniza esta película que no hace lo suficiente para lucir su trabajo.

Si la entendieron o les gustó, me dejan sus comentarios para leerlos, porque hasta el cierre de esta crítica, la cinta me sigue dejando frío y peor aún, indiferente.

Severance, temporada 2: crítica a la serie de Apple TV

Un compañía de biotecnología ofrece implantar un chip para que las personas tengan dos vidas o recuerdos diferentes: uno en el trabajo (innies) y otra fuera de él (outies). De esta manera en Severance la vida personal o laboral no se mezclan.

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Sin embargo, los cuatro seleccionados para estas pruebas no llegan para separar ambas vidas, sino para olvidar ingratos y dolorosos recuerdos de su vida externa. Es decir trabajan para olvidar. Pero ¿será posible que puedan desaparecer los dolores del alma?

La primera temporada de Severance juega con los recuerdos que quisieron olvidar estos personajes y cómo se relacionan con la empresa. De esta manera se dan giros dramáticos interesantes que dejan con ganas de ver en la siguiente temporada.

PELEA DE PERSONALIDADES

En la segunda temporada van más allá. Ya no se trata que el espectador conozca qué trataron de desaparecer de sus memorias, o que dolores quisieron sanar con ayuda de la tecnología, sino cómo es que estas vidas adquieren autonomía y se oponen.

Es como si trabajarán en un personaje de múltiples personalidades donde la más fuerte o con mejores motivaciones se impone sobre el resto.

Entonces a lo largo de por lo menos los ocho primeros episodios vemos como se van construyendo las motivaciones de los personajes que viven dentro de esta empresa para llegar a los capítulos finales donde estos chocan con sus similares de la vida exterior.

UN FINAL PODEROSO

En ese sentido el capítulo final es muy bueno. Visualmente es poderoso (me hizo acordar a algunas escenas de Kill Bill) y la puesta en escena con la canción final mejoran esta serie. La escena donde las personalidades del protagonista interactuan con ayudan de una cámara es una locura y una demostración de la buena interpretación del actor, Adam Scott.

De esta manera este tema de las personalidades prevalece sobre esa lucha contra el control ejercido por esta empresa. Este tópico pasa a segundo plano cuando los intereses y los sentimientos de los controlados es más importante.

Severance es una serie psicología que exige mucho, a veces cuesta mucho seguirla, pero definitivamente es buena. Me hace recordar también a la película Eterno resplandor de una mente sin recuerdos con Jim Carrey y Kate Winslet (Disponible en Max y Prime Video) donde los personajes se someten a una cirugía a la cabeza para olvidar, sin embargo sus instintos son más poderosos y el amor termina venciendo a la tecnología.

Esta serie plantea casi lo mismo, aunque los personajes intervenidos terminan construyendo otras líneas de la realidad que los complazca de otra manera.

P.D. Esta serie fue creada por Dan Erickson y varios capítulos fueron dirigidos por el actor, Ben Stiller, quien también ejerce como productor ejecutivo.