Crítica a Finch con Tom Hanks

Finch, película de Apple TV, protagonizada por Tom Hanks, habla sobre la aceptación de un final anunciado y dejar todo en regla para no dejar en desamparo a quien se ama y respeta.

TAMBIÉN LEA: Crítica a la película coreana Terremoto 8.5

TAMBIÉN LEA: Crítica a Coda con Eugenio Derbez

No obstante no es una película de humanos sino de robots y perros. Finch, personaje de Tom Hanks, parece uno de los pocos sobrevivientes en una tierra destruida por una llamarada solar. Por eso convive con un perro, un robot perro y crea un robot a quien luego llamaría Jeff.

El objetivo de Finch no es sobrevivir o encontrar el paraíso prometido para continuar con sus días de gloria. Al contrario su meta es preparar el terreno para no abandonar a quienes conviven con él en estos tiempos de desagracia.

Gracias a explosión solar la Tierra parece inhabitable ya que caminar bajo los rayos del rey astro significa morir quemado vivo. Por eso es que en las primeras tomas de la película no se observa ningún tipo de vida. Las imágenes son parecidas a las diseñadas para Wall-E.

Entonces bajo este panorama su preocupación es genuina más aún cuando se descubre que Finch está moribundo. El personaje entiende que no puede partir no sin antes dejar las cosas arregladas. No solo el cariño a su entorno lo motiva, sino también el fuerte vínculo emocional que mantiene con uno de los personajes, sentimiento que se descubrirá casi al final de la película.

Por tal motivo crea a Jeff, el robo humanoide, un primer paso de un plan que implica poner a todo su entorno a salvo. Jeff se encargará de ellos.

El proceso de aprendizaje no será fácil teniendo en cuenta que Jeff deberá aprender dos principios humanos elementales e importantes para Finch: confiar y proteger.

En este camino, como todos los robots vistos en el cine, Jeff es torpe, una cualidad que se aprovecha para generar un poco de risas fáciles. Un cliché que todavía funciona.

TAMBIÉN LEA: Crítica a los Eternals, la nueva película de Marvel

En la película no hay más personajes que estos cuatro suficientes para entregar una historia agradable, familiar y correcta para la audiencia. Un historia con un mensaje concreto que no pretende ingresar en debates complejos o recurrir a grandes técnicas para mejorar visualmente la película.

La cinta está dirigida por Michael Sapochnick, quien estuvo detrás de cámaras de la memorable Batalla de los bastardos de Juego de Tronos. Pero Finch no supera esta valla. Con esta película simplemente juega a lo seguro.

Para verla en familia.

Crítica a Eternals de Chloé Zhao

Todos estamos de acuerdo que Eternals de Chloé Zhao, reciente ganadora del Óscar a mejor directora por su película Nomadland, es diferente. No sigue la fórmula conocida de todas las películas de Marvel, sino se va más bien por una propuesta reflexiva sobre la humanidad.

TAMBIÉN LEA: Crítica a Dune de Denis Villeneuve

TAMBIÉN LEA: Crítica a El ejército de los ladrones

A estas alturas toda película de Marvel es esperada por todos. Además que los trailer de Eternals pintaban un buen filme. Pero cuando llegas a la sala de cine te encuentras con un producto diferente donde se imponen los diálogos por encima de las escenas de acción y efectos visuales.

La primera escena resulta engañosa, porque es una buena entrada a la película. Pero luego ingresamos a secuencias donde los personajes hablan sobre su rol en la Tierra y lo que significa ser un humano. Una duda obvia, en el cine, entre aquellos que no pertenecen a este planeta.

Por ello es que la directora aprovecha para hacernos una crónica de importantes eventos mundiales, primero, para presentar a los personajes. Son bastantes. Segundo para ingresar a esta suerte de debate. Esta introducción toma por lo menos la mitad de Eternals.

Probablemente la idea era sustentar la decisión tomada por los Eternals hacia el final de la película. En este epílogo se da un interesante juego de traiciones que sucumbe al principio que en Marvel no existen villanos absolutos.

También es diferente al momento de plantear un romance, porque no se queda en coqueteos o juegos como El capitán américa y una agente, o La viuda negra y Hulk. Sino que va más allá. Se enamoran e incluyen una escena sutil de sexo que me hizo recordar a un artículo de El País titulado «Curvas y músculos pero nada de sexo: por qué los héroes de Hollywood han abrazado el celibato», donde plantea que este tipo de escenas son ajenas a este género.

Además me trajo a la memoria la escena de cama que hubo entre Clark Kent y Lois Lane en Superman 2 (1980), protagonizado por Christopheer Reeve. Hoy los superhéroes parece que no tienen otras necesidades más solo están enfocados en salvar al mundo.

LA FOTOGRAFÍA

Para narrar esta propuesta la directora se vale de una de sus fortalezas: la fotografía. Aprovecha los paisajes rurales para reflejar bonitas e iluminadas tomas panorámicas para destacar esos momentos de calma y meditación de sus personajes. Hay una toma buena que viene hacia el final cuando aparecen caminando Dane y Sersi por un parque, donde sus imágenes se diluyen ante el verde de un parque y el azul del cielo. (El nombre Sersi parece un troleo a los actores Kit Harington (Dane) y Richard Madden (Icaris), protagonistas de Juego de Tronos, cuyos personajes fueron víctimas de la villana Cersei).

Luego hay buenos momentos cómicos hacia la mitad de la película cuando aparece Kingo (Kumail Nanjiani) conocido actor por sus papeles de comedia como la serie Sillicon Valley y la película Por eso lo llaman amor (The big sick). Su presencia le da respiro a la cinta y le otorga la frescura que otorga toda película de Marvel.

Un punto a favor de los Eternals es la composición de personajes diversos que no solo poseen diferentes poderes, sino también habilidades diferentes. Como Makkari, personaje con discapacidad auditiva, interpretado por Lauren Ridloff. Además de un personaje LGTBI+ que irán descubriendo en la película. La reacción del público a esa «escena» es interesante.

TAMBIÉN LEA: Crítica a la película coreana Terremoto 8.5

Al margen de las fortalezas hay momentos en que la cinta se hace larga. No es un desastre como han concluido algunas reseñas cuyos autores probablemente esperaban un punto distinto de una ganadora del Óscar. Pero es para verla con mucha paciencia y poca expectativa.

Si tenemos que concluir sobre Eternals, diremos que es diferente, reflexiva con buena fotografía. Nada más.

Crítica a Más dura será la caída con Regina King

Más dura será la caída (The Harder They Fall) tiene lo que todo western ofrece: golpes, balazos, chicos malos, chicas bonitas, paisajes ásperos, duros, etc. Además de una historia entretenida.

TAMBIÉN LEA: Crítica a Lamb con Noomi Rapace

TAMBIÉN LEA: Crítica a El último duelo de Ridley Scott

En la película dirigida por Jeymes Samuel se retrata una historia del medio oeste norteamericano, pero protagonizado por personas negras. Aquí los personajes viven en libertad, lejos de los rigores de la esclavitud, pero igual sometidos a la ley del más fuerte. Solo hay una escena donde queda claro que hay una disputa de razas en ese país.

En este contexto se encuentran dos bandas de forajidos por dinero. Cada grupo expondrá sus mejores armas ante sus enemigos en territorio inhóspito.

Más dura será la caída no trae nada nuevo en el género. Ofrece los ingredientes esenciales de este tipo de filmes. Salvo el color puesto en los escenarios, trajes e incluso polvos utilizados por los personajes. En las casas, por ejemplo, luce con nitidez el color violeta y las casacas de los villanos, el azul.

Desde el inicio la naturaleza de los personajes queda clara. Por un lado, el forajido buena gente, enamorado de una chica de bar de medio oeste. Por otro lado, los villanos «inteligentísimos», rápidos y crueles. Con diálogos que advierten de seguridad y serenidad.

TAMBIÉN LEA: Crítica a La batalla olvidada estrenada en Netflix

Aunque se suponía que iba a ejecutarse una historia de venganza por la escena inicial mostrada, este detalle recién vuelve a aparecer al final con un giro inesperado. Casi toda la película se concentra en presentar a los personajes y identificar la motivación para encontrarlos en poblado construido en un desierto.

A veces me hacía recordar a las películas de western de Quentin Tarantino y otras a Los siete magníficos. Pero al final solo es un filme más para el género. Va por Netflix.

Crítica a Lamb con Noomi Rapace

Lamb (El animal) es una propuesta arriesgada de Valdimar Jóhannsson que tiene como protagonista a la actriz, Noomi Rapace (Los hombres que odian a las mujeres, Prometheus). La película fue elegida por Islandia para los Óscar de esta temporada.

TAMBIÉN LEA: Crítica a Dune de Denis Villeneuve

TAMBIÉN LEA: Crítica a El último duelo de Ridley Scott

Se puede decir que este filme funciona como un cuento desarrollado en una zona rural de Islandia. Una pareja de agricultores y ganaderos aparecen en escenas iniciales asistiendo el alumbramiento de sus cabras. María (Noomi Rapace) muestra mucha habilidad para sacar a los pequeños bebés de los vientres de sus madres. Aquí la cámara no enfoca solo el rostro del personaje, sino que muestra toda la escena. Una secuencia sorprendente, pero natural.

Así es como la película gana tu atención y marca el estilo de un filme con pocos diálogos, pero aprovechando bien los hermosos paisajes islandeses. Se proyecta con una fotografía colorida, inteligente, destacando las bondades de la naturaleza (como la toma de la neblina o los reflejos en la laguna). Mención aparte merecen las varias secuencias donde toman las puertas para proyectarse hacia los exteriores.

Estos escenarios sirven mucho para retratar una historia atípica, una especie de realismo mágico donde las fronteras entre lo real y la ficción es mínima. Los habitantes de las áreas rurales conviven con mitos con mucha naturalidad. Esta pareja de protagonistas parece aceptar estas leyendas sin problemas.

No queremos revelar mucho la historia porque el director se da el trabajo de ocultar la esencia de esta narración hasta la mitad de la película. No obstante la cinta parece girar sobre esa necesidad de alcanzar la paternidad a cualquier precio y aceptando lo que venga en el camino. Aunque signifique tomar decisiones peligrosas y erradas.

TAMBIÉN LEA: Crítica a Distancia de Rescate de Claudia Llosa

Sin embargo no se puede ir en contra de la naturaleza que tarde o temprano encontrará su cauce.

Lamb es arriesgada, atípica, fantástica y bien filmada. Aunque la historia resulta interesante, la fotografía, por momentos, se roba la atención.

 

Crítica al documental Fauci estreno de Disney+

Fauci es la película documental dedicada al Dr. Anthony Fauci, encargado de controlar la pandemia del coronavirus en los Estados Unidos.

No es un personaje desconocido para el resto del mundo ya que desde el inicio de la pandemia el Dr. Fauci estuvo al frente implementando medidas para frenar el avance del virus.

TAMBIÉN LEA: Crítica al documental Mi nombre es Pauli Murray

TAMBIÉN LEA: Crítica al documental Summer of soul

Sin embargo este documental no se concentra solo en su tarea contra la COVID-19, sino que hace un viaje al pasado y rescata su labor frente a la epidemia del Sida en Estados Unidos.

Fauci fue testigo del avance de esta plaga por esos años desconocida para el mundo científico. Su avance fue feroz porque mató sin discriminación a hombres y mujeres.

El doctor lideró las investigaciones para conocer este virus en un tiempo en que la tecnología médica no había avanzado tanto como ahora.

Aquí radica lo más interesante de este documental porque rescata imágenes que reviven esa terrible pandemia. Retrata la angustia e impotencia de aquellos que veían morir a amigos y familiares . Trae devuelta las protestas organizadas por activistas reclamando un tratamiento inmediato para controlar el Sida.

Estas imágenes se alternan con actuales donde observamos al coronavirus en acción, pero a Fauci enfrentándose, además, a aquellos que menosprecian su trabajo. Con el Sida le pasó lo mismo, aunque en esa coyuntura le exigían soluciones. En el 2020 le pedían todo menos una cura.

Igual con su carácter aparentemente sereno, enfocado en las soluciones y mostrando desdén a las críticas construyó un camino para controlar ambas enfermedades.

Hay poco espacio para las controversias, para contestar preguntas incómodas, porque se supone que el documental busca subrayar el aporte de este personaje. Aunque también contribuye a contemplar el comportamiento de una misma sociedad, ante una misma emergencia. Este documental va por Disney+.

Crítica a El ejército de los ladrones estreno de Netflix

El ejército de los ladrones (Army of thieves) parecía una historia más de avezados, rudos e inteligentes dueños de lo ajeno capaces de robar los más bancos más seguros del mundo.

TAMBIÉN LEA: Crítica a La batalla olvidada

TAMBIÉN LEA: Crítica a Halloween Kills

Pues en realidad sí lo es, pero cuando terminas de verla parece que asististe a la historia de amor de dos personajes alrededor de unas cajas de un complejo sistema de seguridad.

La película El ejército de los ladrones de Matthias Schweighöfer empieza con un flechazo de amor entre Gwendoline (Nataniel Enmanuel) y Dieter (Matthias Schweighöfer) en una competencia. En ese concurso Dieter debe abrir cajas de seguridad en el menor tiempo posible compitiendo con otros muchachos del mismo talento. Cuando Dieter gana, Gweondoline, la ladrona más dulce y tierna de este género, sabe que tiene a la persona que faltaba en su equipo.

Desde ese momento inicia la misión, pero también el romance. Los dos deben abrir las cajas de seguridad, pero entre ellos empieza a nacer una conexión especial. Ni mencionar el cariño que Dieter tiene hacia estos dispositivos de seguridad. Todo es amor en estos asaltos.

Pero el romance se construye bajo la misma fórmula de este género: jugadas inteligentes, policías despistadas, escenas violentas de acción y giros inesperados.

Solo que al final en El ejército de los ladrones se cierra el círculo del amor y se da paso al sacrificio final.

La cinta resulta entretenida, además que es una precuela de la película El ejército de los muertos, dirigida por Zack Snyder y estrenada a inicios de años en Netflix. Dieter es uno de los personajes de ese filme; aquí es el protagonista. Si quieren conocer su historia, pueden explorar esta cinta.

No se puede pedir más a una película nacida para mantener la atención de las audiencias. Ofrece lo mismo, pero cumple con entretener. Va por Netflix.

Crítica al documental Mi nombre es Pauli Murray

Prime Video de Amazon estrenó el documental titulado Mi nombre es Pauli Murray (My name is Pauli Murray) dedicado a la activista Pauli Murray, defensora de los derechos civiles de la comunidad afroamericana de los Estados Unidos.

TAMBIÉN LEA: Crítica al documental Summer of soul

TAMBIÉN LEA: Crítica al documental Hermanos de Sangre: Malcolm X y Muhammad Ali

La película está a cargo de las directoras Julie Cohen y Betsy West quienes tuvieron bajo la dirección del documental RGB dedicado a la jueza, Ruth Bader Ginsburg, defensora de los derechos de las mujeres. La película está disponible en Prime Video como La jueza y en Mubi.

Pauli Murray fue una defensora de los derechos civiles en los Estados Unidos. Según este documental se le considera una pionera ya que se adelantó a los momentos claves de esta lucha.

Siempre buscó la igualdad de su comunidad y la defensa de sus derechos, aprovechando su profesión como abogada. Además sin quererlo sus propuestas sirvieron de argumento para conseguir la inclusión de la comunidad LGTBI en los últimos años en Estados Unidos.

Aunque al inicio peleó por la igualdad entre negros y blancos, también hizo lo mismo con las mujeres. En esas épocas la mujer valía poco o nada y requería también de una defensa cerrada de sus derechos.

Lo interesante de Mi nombre es Pauli Murray es que a través de la vida de Murray vamos conociendo la historia de lucha de los derechos civiles de los Estados Unidos. Con su mirada asistimos a los momentos claves de esta dura cruzada.

El objetivo del documental está claro: elevar este personaje y destacar sus aportes en la defensa de la igualdad. No sin dejar de hablar sobre su intimidad y sus amores. Queda claro al final de la película que es una personaje valiente y frontal. No tenía miedo de incomodar a las autoridades para exigirles voltear la mirada hacia su comunidad afectada.

Mi nombre es Pauli Murray resulta una película de hora y media interesante sobre un personaje apreciado por las minorías en Estados Unidos quienes todavía bregan por conseguir el respeto de sus derechos. Murray no es precisamente un personaje conocido por esta parte del mundo, pero vale la pena conocer su historia para comprender cómo es que se gestan las luchas por los derechos que uno reclama. Se requiere inteligencia, pero también mucha valentía y coherencia. Falleció en 1985. Va por Prime Video.

 

Crítica a la película coreana Terremoto 8.5

Terremoto 8.5 (Ashfall/Alerta roja) película coreana del 2019 llega recién a la cartelera peruana para contar una historia de desastres naturales en medio de conflictos políticos.

TAMBIÉN LEA: Crítica a Halloween Kills

TAMBIÉN LEA: Crítica a Maligno de James Wan

Hay un fuerte terremoto en el territorio de Corea y la posibilidad que la situación se ponga fea ante la probable erupción de un volcán. La solución es colocar ojivas nucleares o bombas atómicas dentro de un volcán para reventar las burbujas de magma antes que sea expulsada al exterior. El problema es que esta misión debe realizarse en territorio de Corea del Norte y cerca a la frontera de China, área en conflicto político.

La película no es precisamente un filme cerebral, complejo, donde hay reflexiones sobre esas tensiones política. Sino una historia más de desastres naturales que toma esta situación y la adapta al cine.

La premisa resulta absurda, pero entretenida para las audiencias porque imprime una tensión interesante a la misión de controlar la naturaleza.

Esta película coreana no tiene nada que envidiar a cualquier blockbuster hollywoodense, porque tiene todos sus ingredientes. El terremoto es lo más dramático posible (increíble que se considere de 8.5) y los personajes protegidos hasta el final, pese a sus trucos de intentar sacarlos de la historia.

TAMBIÉN LEA: Crítica a La batalla olvidada en Netflix

Lo curioso es que el conflicto político aludido es accesorio ya que no hay reflexión profunda alrededor de esta coyuntura o un quiebre en la historia. Este elemento solo es tomado para que el espectador perciba que los personajes nadan sobre aguas peligrosas. Aunque no vemos a ningún norcoreano aparecer en la película. Hay hasta estadounidense, pero nada del principal enemigo.

Para entretenerse está bien, pero no espere nada más que una película por momentos divertida y excesivamente dramática.