El protagonista suda, grita y ruega por esos billetes benditos que le permitan pagar por esa predicción ganadora del partido del domingo en la noche.
No es que sea un apostador perdedor, todo lo contrario. Acierta y gana. Incluso conspirando, gana. El problema es que el dinero obtenido y prestado se va con facilidad a la siguiente apuesta ingresando a un círculo vicioso de deudas, mentiras, engaños que alteran a los afectados con este comportamiento.
Es como si el dinero no fuera suficiente. Ganar, una y otra vez, parece el objetivo. De donde venga el dinero, no importa.
La desesperación. Ir contra el tiempo. Necesitar el dinero ahora y no mañana, se percibe bien en Diamantes en bruto gracias, principalmente, al trabajo de Adam Sandler, el adicto. Su buena interpretación ayuda entender la crisis en la que el protagonista en problemas está envuelto y no parece darse cuenta.
No es una película calmada. Todos hablan a la vez, todos maldicen a la vez, todos gritan a la vez y nos ponen en una situación de vida y muerte sin que se trate de una historia de carreras. Este es el entorno de Sandler. Así se desenvuelve en casi todas sus películas, y Diamantes en bruto le cayó como anillo al dedo.
No es difícil predecir a la ganadora en la categoría a mejor película internacional del Óscar 2020. Parásitos es la favorita de todos y seguramente, también, de la Academia.
La película ha ganado de más de 170 premios de esta temporada. La película consiguió la primera nominación de Corea al Óscar y probablemente su primera victoria.
Además compite en la categoría principal, mejor película, como ocurrió el año pasado con Roma, representante de México, y como también pasó con ese filme, Parásitos podría ganar el reconocimiento máximo de la Academia.
Si gana Parásitos, romperá las victorias del hilo de cintas latinas. En las dos últimas ediciones ganó Una mujer fantástica por Chile y Roma por México como mejor película internacional. Además ganaría una película de Asia desde el 2016 en que venció la iraní, El cliente.
LA BUENA PARÁSITOS
Parásitos alude a un grupo de familias que busca sacarle el jugo de una parentela de millonarios en tiempos en que el dinero no alcanza. Aunque no lo crean también hay pobreza en países ricos como Corea. Estos parásitos pelearán a muerte hasta conseguir el dinero que les garantice prosperidad económica.
En total Parásitos está nominada a seis premios Óscar.
DOLOR Y GLORIA DE ALMODÓVAR
Pero si no existiera Parásitos, Dolor y Gloria de Pedro Almodóvar ganaría esta categoría. La película además compite en actuación por el brillante trabajo de Antonio Banderas quien consiguió su primer Óscar en su carrera.
Dolor y Gloria es una historia personal de Almodóvar tocando tres momentos claves su vida: trabajo, amor y la relación con su madre. El trabajo de Banderas ayuda mucho a comprender la dureza en que se vivió este personaje.
Con esta candidatura, España logró su nominación 20; ganó en cuatro ocasiones.
HONEYLAND
Con menos posibilidades figura Honeyland, documental también competidor en la categoría a mejor documental. Macedonia logró su segunda nominación con esta película que aborda la historia de la última apicultora de ese país. La película ofrece una historia que a veces parece real y otras ficción combinada con una buena fotografía.
Cierran este quinteto, Los miserables, representante de Francia. El país consiguió su nominación 38 en los Óscar, y Corpus Cristi de Polonia, nación con 12 nominaciones.
No deberíamos decir que todo está dicho, pero así lo es: Parásitos ganará esta categoría en la noche de los Óscar, y ojalá no sea su único premio.
Mujercitas es una buena adaptación del libro. Atrapa el espíritu del texto, entrega una Jo libre, escritora, traviesa bien interpretada por Saoirse Ronan, combinando esta narración con la buena música de Alexandre Desplat.
La película dirigida por Greta Gerwig describe la historia de la familia March, integrada por cinco muchachas libres, inocentes, pero con objetivos claros en una sociedad poco dispuesta a darle la mano a una mujer y limitada a asignarle el rol que consideran debe asumir una dama.
Quizás el valor agregado de esta película es que Gerwig aprovecha algunas escenas para exponer las limitaciones y problemas que tenían las mujeres por esos años para ejecutar con libertad sus decisiones. Aunque valgan verdades estas dificultades también se perciben en estos tiempos que presumen modernidad.
Saoirse Ronan como Jo en Mujercitas.
El trabajo de Saoirse Ronan es bueno porque se ve a una Jo independiente, amante de su familia, persistente en su carrera de escritora y finalmente contradictoria ya que se suma en un dilema donde cree que el amor y la independencia de una mujer son como el agua y el aceite que no deben mezclarse. Lo lógico es encontrar un difícil equilibrio, pero a veces nos dejamos llevar por un lado del camino, sin explorar el otro. Felizmente la película y el libro le ofrecen una oportunidad.
Florence Puch en el papel de Amy.
Florence Pugh, en el papel de Amy, se le ve engreída, ambiciosa y divertida. En esencia se parece a Jo, porque también quiere abrirse camino con su talento en la pintura, sin embargo es más práctica que Jo porque cuando le llega la oportunidad del amor, no le cierra la puerta, sino que acepta esa oportunidad.
La narración toma la segunda parte del libro para iniciar la historia, pero a veces se siente un poco desordenada al intentar impregnarle suspenso al filme. Pero después es como si leyeras visualmente el libro en la pantalla grande.
Es una película conmovedora, divertida y dirigida a mujeres con la decisión de construir su propio camino.
Pixar es la reina de la categoría a mejor cinta animada del Óscar 2020. De 13 nominaciones logradas desde la creación de este rubro en el 2001 ha ganado en nueve oportunidades. En esta temporada postula con Toy Story 4, la favorita del año.
No es una mala película y de alguna manera cierra la historia de su personaje principal Woody. Si este filme gana sería el tercero de la franquicia en alcanzar el premio de la Academia. Además la película postula en la categoría a mejor canción original.
No obstante los premios Annie, prestigioso reconocimiento que destaca lo mejor de la animación del año, premió a Klaus, cinta de Netflix y sorpresa en las nominaciones. Aunque podría considerarse inferior a Toy Story 4, la cinta ha pegado en el público con el típico mensaje navideño bien explotado en esta historia.
Pero quizás debería ganar la cinta independiente, Dónde está mi cuerpo, también de Netflix, donde aborda la historia de un joven que intenta abrirse camino, luego de una tragedia donde él se asume como responsable. La película es brillante y narrada de una forma diferente. Sin embargo este tipo de cintas no ha ganado con frecuencia como mejor cinta animada en el Óscar. La única historia similar a esta es El viaje de Chihiro, ganadora en el 2002.
Pese a que fue un cierre interesante, Dónde está mi dragón 3 no tiene posibilidades de ganar el Óscar. Y es triste, porque ninguna de las películas, nominadas al premio de la Academia, recibió este reconocimiento. La película termina con los protagonistas construyendo sus propios caminos, un momento doloroso en la vida de todos, pero deja claro que cuando hay amistad y amor, los corazones volverán a conectarse en algún momento de nuestras vidas.
Cierra el quinteto de nominadas, Mr. Link, o la historia de amistad de un aventurero con un personaje que supone representa el eslabón perdido entre el hombre y el simio. Aquí se trabaja este vínculo de amistad y la inclusión de un personaje diferente en una sociedad rígida y conservadora.
Probablemente gane Toy Story 4 que, además, empodera a un personaje femenino, tratado como un adorno en el resto de la franquicia, pero nadie se molestaría si Klaus, o en el mejor de los casos, Dónde está mi cuerpo, triunfe en la noche de los Óscar.
Hay categorías que pasan desapercibidas en la temporada del Óscar como mejor documental. Las historias ofrecidas este año son valientes, duras y con finales poco esperanzadoras. For Sama entrega un testimonio de primera mano y American Factory revela el conflicto que puede generar un choque cultural.
Honeyland juega entre la realidad y ficción, y The cave destaca la valentía de un grupo de médicos por mantener un hospital. Al filo de la democracia analiza la lucha anticorrupción en Brasil, pero desde el lado de los investigados.
El año pasado ganó Free Solo, la historia de un joven interesado en escalar la montaña más peligrosa de Estados Unidos. Ningún documental sobre Siria ha ganado el Óscar y este año hay dos nominados involucrados en este conflicto sin final.
Generalmente ganan películas sobre perfiles de personajes como Amy, Free Solo, Citizenfour, O.J. Made in America, Searching for sugar man, y otras ganaron observando problemas que afectaron a la sociedad norteamericana como Undefeated, Inside Job, Icarus, 20 Feet from Stardom, donde calzaría American Factory de Netflix.
For Sama
For Sama es la historia de Waad al-Kateab y Edward Watts en Siria. Ambos tratan de mantener a flote un hospital en medio de ataques diarios a su ciudad. En medio de este caos nace Sama, un pequeña cuya sonrisa e inocencia provee de valentía a sus padres para mantener ese proyecto hospitalario. Las imágenes mostradas se enfocan en los niños y como la guerra los afecta, almas inocentes que no deberían crecer en medio de esa guerra que a pocos importa.
The Cave
Del nominado al Óscar por El último hombre en Aleppo, Feras Fayyad, regresa con The Cave, para contar la historia de la pediatra, Amani Ballour, quien dirige un hospital subterráneo en Siria. La médica debe lidiar entre administrar este nosocomio y chocar todos los días con imágenes de pobladores afectados por las bombas diarias y los ataques químicos.
Honeyland
Honeyland sigue la historia de última apicultora en Macedonia. Vivía tranquila hasta que una familia se instala como vecinos. Al inicio hay un vínculo y buena relación, pero luego empieza un conflicto por las abejas terminando con todo el paraíso apreciado por esta obrera. Hay imágenes que impactan, como otras en que te pones a pensar si son ciertas o no, pero lo concreto es que es un buen documental con una destacada fotografía. Además, está nominada a mejor cinta internacional.
Al filo de la democracia
Esta historia es más cercana a Latinoamérica, porque cuenta la historia de Lava Jato en Brasil que terminó con la prisión del presidente, Lula Da Silva. No obstante, parece una película otorgarles voz a los caídos a la lucha anticorrupción en ese país y un discurso similar al pronunciado por aquellos opositores a esta cruzada en Perú. Hay que mirar este documental con cuidado.
Probablemente el documental favorito de la categoría donde describe el choque de dos culturas: china y norteamericana, en una fábrica de vidrios. En una lucha por sacar adelante un sindicato salen a flote el orden y obediencia china contra la libertad y displicencia norteamericana. Si bien al final del conflicto hay un ganador, al final de la película se da la impresión que no habrá ganadores en esta batalla laboral.
Diferentes géneros han ganado el Óscar en la categoría a mejor fotografía. Roma de Alfonso Cuarón ganó como mejor fotografía en la temporada anterior. Hoy la favorita es la fotografía de Roger Deakins en la película 1917.
Deakins ganó por primera vez el premio de la Academia por su buen trabajo en Blade Runner 2049 (si se le compara, un trabajo superior al de 1917). Pero su propuesta destaca en una película cuyo género (bélico) no ha ganado el Óscar desde Salvando al soldado Ryan. La última vez que una cinta bélica compitió por el premio fue el 2017 con Dunkerque.
Pero a su favor juega que ya ganó el reconocimiento de la Sociedad Americana de Directores de Fotografía (ASC). Los ganadores de este gremio repitieron el plato del Óscar en cinco ocasiones como mejor fotografía. El año pasado dieron el premio a Cold War, pero el premio de la Academia fue a manos de Roma.
UNA SOLA TOMA, UNA SOLA ILUMINACIÓN
El trabajo de Deakins no ha sido fácil porque debía mantener los mismos colores y texturas en una historia contada en una sola toma.
Requerían de cielo nublado que no siempre aparecía, porque cuando iniciaban el rodaje, la mañana aparecía soleada. Deakins tenía hasta cinco aplicaciones del clima en su celular para estar atento a los cambios en el cielo. Afortunadamente las nubes aparecieron y grababan con rapidez.
Por otro lado, para la escena de noche donde se muestra la fotografía en su esplendor usaron bengalas para iluminar de noche, un gran aparato para simular el incendio en una villa francesa y lámparas de la época para la toma en el protagonista se encuentra con una mujer y su niño.
LUCES DE REJUVENECIMIENTO
Rodrigo Prieto es el director de fotografía de El irlandés de Martin Scorsese, es la segunda nominación que obtiene trabajando bajo las órdenes de Scorsese. La primera la obtuvo por su trabajo en Secreto en la montaña.
Su trabajo ha sido clave en la película debido a que ayudó a encaminar el rejuvenecimiento digital de los tres protagonistas. Para este objetivo utilizó tres cámaras para evitar que los rostros de los actores lleven marcas, o sensores, que permitirían el rejuvenecimiento en computadora. Scorsese no quería trabajar así porque distraería la interpretación y Prieto le facilitó el trabajo.
LOS COLORES DEL JOKER
Lawrence Sher, director de fotografía del Joker, es un frecuente colaborador de Todd Phillips. Logró su primera nominación al Óscar con esta película. Para la escena clave de la película donde el Joker baila en un baño, luego de asesinar a tres jóvenes en el metro, combinó los colores para expresar el nuevo camino del personaje. Explicó que utilizó colores cálidos para explicar este cambio a efecto de entender que la vía tomada es una esperanza para él.
Nunca ha ganado una película de superhéroes en esta categoría, pero sí consiguieron nominaciones. El caballero de la noche y Batman inicia obtuvieron nominaciones a mejor fotografía.
EL FARO A BLANCO Y NEGRO
Hay una fascinación de la Academia por nominar a películas a blanco y negro en esta categoría. La temporada pasada, Roma ganó el Óscar con este estilo. También estuvo nominada Cold War.
Además, en la última década fueron candidatas Ida, El artista y Nebraska. Hoy está candidata El faro (The lighthouse) cuya historia de terror se cuenta a blanco y negro, con una iluminación baja, pero precisa para dar un poco de miedo. A cargo de este trabajo está Jarin Blaschke.
HOLLYWOOD DE ANTAÑO
Robert Richardson ha colaborado con Quentin Tarantino desde Kill Bill. Logró nominaciones con películas de Tarantino tales como Los malditos bastardos, Django desencadenado y The hateful eight.
Hoy está compitiendo con su trabajo en Había una vez en Hollywood. Su performance en esta película podría arruinarle la noche a 1917, pues figura como segundo en las apuestas. Su trabajo se centró mostrar un Hollywood de antaño en una historia de amistad e inocencia. Incluso hay espacio al blanco y negro en algunas escenas de la película.
Ganó tres veces el Óscar por El aviador, JFK y Hugo.
Deakins huele a favorito, aunque la Academia ya reconoció a una cinta del mismo estilo, una sola toma, Birdman, hace unos años. ¿Volvería a apostar por esta película? Yo preferiría como elección al trabajo de Tarantino o El faro.
La historia de Aimee en Sex Education ha sido contundente.
Qué tienen en común, preguntaron a un grupo de alumnas castigadas en Sex Education. Aparentemente nada. Pero cuando repararon en la agresión sexual sufrida por una de ellas, todas recordaron que alguna vez en su vida fueron atacadas por un hombre.
El capítulo siete ha sido revelador y contundente, definitivamente el mejor de la segunda temporada de Sex Education, y estuvo inspirado en un hecho real que afectó a la creadora de la serie, Laurie Nunn. “La historia de Aimee (la agredida) vino de un asunto personal que me ocurrió”, dijo. “Yo sabía que quería escribir acerca de ello en sentido catártico. Y además porque no conozco a una mujer, quizás no tan malo, pero algo parecido, que no le haya pasado en su vida”.
La historia de Aimee empezó cuando fue agredida sexualmente por un pasajero. Este sujeto se masturbó y le dejó rastro de semen en su pantalón. Ella no le tomó importancia, ni siquiera quería denunciar el hecho a la Policía hasta que su amiga Maeve, le abrió los ojos. A partir de ese momento, el trauma hace efecto en Aimee quien ya no se siente segura en un bus. Hasta que llega el capítulo siete y se plantea una solución con ayuda de sus compañeras castigadas.
Grabar el episodio de la agresión sexual para la actriz que interpreta a Aimee, Aimee Lou Wood, supuso un reto y explicó por qué es que su personaje tiene una reacción indiferente a esa agresión en el bus: «Creo que todas las mujeres pasan por alguna forma de micro agresión sexual. A menudo estamos entrenadas para pensar que eso es normal, que tenemos que sonreír y soportarlo», dijo.
Al final todas ayudaron a Aimee.
“A menos que sea una violación, (muchas de nosotras) sentimos que realmente no podemos hablar de eso o que tenemos que tomarlo con calma e incluso reírnos de ello. Los hemos convertido en pequeñas anécdotas divertidas en lugar de tratar con el hecho de que podría habernos traumatizado en algún nivel. Es como si la sociedad nos hubiera dado una jerarquía de agresión sexual”, explicó.
Vean esta divertida, didáctica y frontal temporada de Sex Education y cómo hombres pregúntense si alguna vez una de sus acciones agredió a una mujer.
La categoría de efectos visuales nominados a los Óscar, generalmente, es el refugio de las películas populares. No importan si son malas o no, igual pueden conseguir una nominación en este rubro.
De las ganadoras en la última década, la mayoría son ficción o ciencia ficción. Por ejemplo, dos películas con historias en el espacio ganaron el Óscar: Gravedad e Interstellar.
Por otro lado, ninguna película de superhéroes ganó el premio pese a que ocho cintas de este género compitieron en la categoría a mejores efectos visuales nominados al Óscar. Incluso tres de las cinco nominadas en el 2014 fueron de superhéroes. La última película de este género que ganó un Óscar a mejores efectos visuales fue Spiderman 2 en el 2002.
Otra curiosidad: ninguna de las películas de Star Wars estrenadas en la década ganó el premio, pese a que la mayoría, a excepción de Los últimos jedi, estuvo nominada a mejores efectos visuales nominados al premio de la Academia.
Este año hay una película de superhéroes, Los vengadores: Endgame, y otra de Star Wars, El ascenso de Skywalker, entre las candidatas. Los vengadores figura como favorita, e incluso en la última ceremonia de los premios Annie, que reconoce lo mejor de las películas de animación, entregó algunos premios a la película de Marvel.
Para este filme, utilizaron el CGI, es decir, uso de pantalla verde, sensores en el cuerpo para luego en computadora integrar la figura diseñada. Pero a diferencia de otras películas de Marvel se buscaba una imagen más real de los personajes como en el caso de Hulk y Thanos. El mismo equipo nominado por Los vengadores: Guerra Infinita repite el plato con Endgame.
Otro punto que jugaría a favor del Óscar para Los vengadores es más sentimental que técnico. Porque la película más taquillera de la historia del cine no puede irse sin un Óscar a casa. ¿Habrá una decisión emocional en esta categoría? ¿Triunfará como los mejores efectos visuales nominados al Óscar?
EL REJUVENECIMIENTO DEL IRLANDÉS
El irlandés también está nominado por su conocido proceso de rejuvenecimiento digital a los tres actores protagonistas. Scorsese no quería otros intérpretes para contar la historia en diferentes épocas, sino los mismos, pero rejuvenecidos.
Apoyado en la tecnología consiguió su objetivo. Los encargados de los efectos tuvieron que revisar imágenes antiguas de los actores, tomar detalle de los ojos y darse su tiempo para alcanzar un trabajo óptimo. Aunque a algunos críticos les pareció raro verlos jóvenes en el cine.
Hugo fue la última, y única, película de Martin Scorsese en ganar un Óscar en esta categoría.
LA GUERRA NO GANA
La película 1917 figura como segunda con opciones para ganar este rubro. No hay una película bélica que haya ganado la categoría, por lo menos, desde el 2000. La última nominación fue Pearl Harbor, pero no ganó. Uno de los nominados (Guillaume Rocheron) ganó el Óscar por Una aventura extraordinaria.
STAR WARS NO GANA HACE MUCHO
Star Wars: El ascenso de Skywalker también figura como candidata. Generalmente las películas de La guerra de las galaxias figuran en esta categoría. La última vez que ganó una cinta de Star Wars fue en 1984 con El retorno del Jedi. Casi el mismo equipo de esta película también fue nominado por Star Wars: El despertar de la fuerza.
NO SON ANIMALES REALES, POR FAVOR
Finalmente figura El rey león con los efectos visuales similares a los que utilizaron para El libro de la selva, filme ganador de efectos visuales en el 2016. No hubo animales reales en esta película (por si todavía se hacen esa pregunta), pero sí actores que prestaron sus voces, gestos y movimientos.
La tecnología es igual a la utilizada en El libro de la selva. Tres de los hoy nominados (Robert Legato, Adam Valdez, Andrew R. Jones) ganaron el Óscar por El libro de la selva. Una curiosidad: la empresa encargada de este trabajo quebró.
Decir que la categoría de mejor edición predice el ganador a mejor película en el Óscar es un mito. En la última década ninguna de las ganadoras en este rubro venció en la categoría reina de la ceremonia de la Academia.
El año pasado la estatuilla fue para el trabajo de edición de Bohemian Rhapsodyy El libro verde (Green book) ganó como mejor película. Un año anterior ganó Dunkerque y La forma del aguase llevó al triunfo. Jamás hubo coincidencia en esta década.
Lo que sí podemos anotar es que los premios del gremio de editores (Eddie) sí ayudan a predecir al ganador en la categoría de mejor edición.
Hay por lo menos cinco coincidencias en los últimos años, pese a que sus reconocimientos se dividieron en dos grupos: mejor edición en película drama y mejor edición en película comedia o musical, como el Globo de Oro.
En este grupo venció La favorita y Bohemian Rhapsody. Luego el musical de Freddie Mercury ganó el Óscar, y un año anterior ganarían Yo, Tonya y Dunkerque, siendo esta última la escogida por la Academia.
Este año fueron elegidas Jojo Rabbit y Parásitos, ambas películas nominadas también a edición del Óscar. Aunque podría decirse que entre estos dos nombres está la futura ganadora, unos ven como tercera opción a mejor edición a Contra lo imposible (Ford vs. Ferrari), una historia de la competencia más brutal de la historia del automovilismo.
Su valor estaría en el corte realizado a las intensas carreras de autos, aunque los editores, Michael McCusker y Andrew Buckland, han dicho a medios en Estados Unidos que el mayor reto supuso ordenar el drama, aprovechar la química de los protagonistas y balancearla con la intensidad y rapidez de los autos. Aunque así como se percibe rapidez en las competencias de autos, igual ritmo fluido se observa cuando dialogan los personajes.
EL IRLANDÉS
Pero en este grupo de nominados destaca Thelma Schoonmaker, la editora favorita de Martin Scorsese. Ganó tres veces el Óscar gracias a trabajos con el director: Toro salvaje, El aviador y Los infiltrados.
Desde el inicio del rodaje Scorsese le explicó el enfoque de la película. Una concepción con bastantes silencios, pero que no se percibiera como un documental, trabajo que cumplió la editora.
Otro detalle es que Schoonmaker hizo su trabajo sin el rejuvenecimiento digital aplicado a los actores. Comentó que lo mostró así a otras personas y nos le importó.
JOKER
Jeff Groth, editor del Joker, es otro de los nominados quien recuerda que a veces las improvisaciones de Joaquin Phoenix los ponían a tomar decisiones sobre la marcha que no estaban pautadas en el guion. Otro dato interesante es que contaron con el apoyo de Bradley Cooper, quien es uno de los productores de la película, en este proceso de edición.
PARÁSITOS
Yang Jinmo, editor de Parásitos, comenta que ha trabajado varias veces con el director, Sung Boon Jo, pero que en esta oportunidad ha sido más incisivo en la edición. Trabajaron juntos, pero recuerda que nunca lo vio dejar la sala de edición por un café u otro asunto. Estuvo desde el inicio hasta el final en este proceso.
Además, respetaron las ideas iniciales planteadas desde el comienzo del rodaje. Compró su entrada para ver la película y le llamó la atención la reacción del espectador con la canción de Jessica donde recuerda todas las mentiras que debe decir a sus empleadores.
JOJO RABBIT
Tom Eagles, editor de Jojo Rabbit, confiesa que su trabajo apuntó a balancear el humor y el drama en la historia de la película, donde arranca con burlas frontales hacia los nazis y termina con la crueldad de estos fanáticos. La idea es que el espectador no perciba tan bruscos estos cambios.
Parásitos se percibe favorita en la categoría, pero Contra lo imposible asoma y calza en el típico trabajo que gusta premiar la Academia tales como Dunkerque, Gravedad, Hasta el último hombre, Mad Max: Furia en la carretera, Whiplash y Argo, que buscan mantener tenso al espectador en sus asientos.